15 de septiembre de 2010

SILENCIO EN EL ALMA II


   Retrotraigo el tiempo a la llegada del campamento de instrucción, donde cientos de niños juegan a ser soldados y con un curso acelerado de tres meses, te dan un arma y te embarcan a un país que ni tan siquiera sabes que existe, donde la pobreza, analfabetismo y radicalidad te acoge, para mostrarte como el tiempo no ha pasado, que sigue anclado en la edad de piedra, regido por unos clanes que mantienen viva las creencias y la desigualdad entre las personas, donde ellos reinan como pequeños reyezuelos a costa de un pueblo sumido en la pobreza y la esperanza en un paraíso que nadie ha visto y que todos ellos glosan como el maná que los salvará de tanta esclavitud como de penurias y que los que no son correligionarios con sus creencias, son enemigos acérrimos, por lo tanto no pueden existir y hay que acabar con ellos, incluso la inmolación es un premio a su fe siéndoles concedidos el paraíso ¡cuánta falacia!.

   Muerte y destrucción por intentar implantar una forma de vida que es ajena a ellos, con un gasto de vidas derramadas e inútiles donde ello no es posible, sabiendo que el paso del tiempo volverá todo a su cauce y nada valdrá la pena.

   La existencia de uno de los adolescente se ve truncada y aun con un halo de vida en los ojos, no comprende por qué se le acaba ésta sin haber vivido lo suficiente, lejos de su casa, de sus padres y con su hermano junto a él llorando desconsoladamente, sino también la mía y la de unos padres que viven en la incertidumbre por la vida de sus dos hijos.
  La llegada del ataúd cubierto por una bandera fue el colofón a un telegrama dándole la noticia de la pérdida en combate de su hijo, glosando las virtudes y valor de este.

  Su otro hijo continuó en ese lejano país, sin poder acompañar a su hermano ni a sus padres en tan luctuoso trance, para más escarnio de unos padres muertos en vida, maldiciendo al gobierno, a tanto radical y a esos bestia que no saben vivir si no es odiando la vida, ellos que siempre habían inculcado a sus hijos los valores de la amistad, el buen comportamiento, el respeto a los demás, ahora estaban derrotados y odiando los nacionalismos, la intolerancia religiosa y ambición de poder de unos depravados personajillos con ansias de lograr sus propios beneficios llevándonos a ser marionetas.

   Como habréis comprendido los que lleguen a leer esto, ¡él! era mi hermano y ellos eran mis padres, digo eran, porque ya no existen, un accidente de avión se los llevó cuando se trasladaban a otro país para estar conmigo en mi convalecencia debido a las huellas de guerra que habían producido en mi cuerpo, una explosión me había dejado huérfano de una pierna.

   Una vez me habían dado el alta médica, me trasladé a mi país, a mi antiguo domicilio, visité la tumba de mis padres y hermano, realicé las gestiones para donar la finca y posteriormente me trasladé a España, a una zona con gran parecido a la tierra donde nací, aquí he vivido durante un tiempo, domino bien el idioma y ahora estoy a punto de hacer las maletas y marcharme en busca de otra paz.

   Aquí desde un tiempo a esta parte, los nacionalismos exacerbados, temas de tradiciones, ateísmo para unos y defensas para otros de las suyas, siempre con el miedo en el cuerpo a lo que pueda pasar, políticos corruptos, libertinajes, todos derechos y nada de obligaciones, un país maravilloso donde su historia es su mayor contribución al mundo, se ve desde mi óptica encima de un polvorín a punto explotar y romperse por los cuatros costados, no, no quiero estar aquí cuando llegue ese momento, algún lugar existirá donde las personas seamos personas, donde la envidia, el poder y la maldad no exista, aunque creo que eso es un imposible, ya que es inherente en nosotros mismos y donde vaya ahí estará, pero lo intentaré, esperando que algún día entremos en razón y podamos vivir en paz todo el mundo, la vida es corta y en cualquier momento puede ser truncada ¿porque acelerarla hacia el final nosotros mismos?

   No permitamos que los niños sean esclavos, ni sean soldados, ayudémonos los unos a los otros, dejemos que cada cual viva su vida sin molestar a los demás, seamos respetuosos con la naturaleza, desmoles la espalda a estos políticos corruptos, a la ambición desmesurada a costa de los demás, vivamos en paz y armonía.

8 comentarios:

Mayte® dijo...

uffff

No se que decirte. El relato empieza a ser desgarrador, por la mucha similitud con algunas realidades.

¡Te felicito!

María dijo...

Desgraciadamente tu personaje persigue una utopía. El relato es muy bueno, me ha gustado mucho.

Besos

* Inés * dijo...

Sigo tu historia con verdadero interés, por la trama.
Este silencio veraniego te ha dotado de ideas y de un estilo más depurado y maduro, que me complace línea a línea.
A nivel personal, has crecido mucho escribiendo, tu sosiego y seguridad las impregnas claramente,ante quienes te leen.
Un beso correspondido, a los que tú, amistosamente me mandas siempre.
Gracias, Fibonacci.

LIA50 dijo...

Muy bien narrado Fibo, el tema interesante y conmovedor, pero tu escribiendo te has superado.Un besote Lía.

Alejandro dijo...

Me voy a leer lo de antes que siempre empiezo por el revés.

Un abrazo amigo

SalvaX dijo...

El relato es muy bueno.
Esperemos que no sea una premonición.....

scarlet2807 dijo...

Que alegría volver a leerte Fibo, te extrañé y mucho...
Con respecto a lo bien narrado, a mi ya no me extraña, eres muy bueno.
Un beso, Scarlet2807

Carmen dijo...

Francamente me gusta tu cambio de estilo, me refiero a la temática.

Un beso

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...