Rota

De nuevo otra madrugada insomne, otra más, otra de tantas, rota por los dolores que no logran mitigar los muchos calmantes que se toma, sin ni siquiera poder sentirse abrazada por Morfeo a pesar de los dos somníferos que ya ha tomado. Cada vez son más, cada día un poco más y con menos efecto.

Con los ojos abiertos a la oscuridad recuerda, como cada noche, cuando todo era distinto, cuando la dormía el cansancio acumulado a lo largo de una jornada frenética de trabajo, cuando sacaba tiempo de donde no lo había para todo, para trabajar, cocinar, hacer la compra y divertirse.

Ahora ya no ríe tanto, ahora llora mucho, quizás demasiado, una veces por lo insoportable del dolor que la atenaza, otras por lo injusto que a ella le parece estar así, prácticamente inválida y sin poder salir de casa, por haber tenido, sin aviso previo, que renunciar a su vida porque eso es lo que ha tenido que hacer, renunciar a casi todo por una absurda enfermedad que no tiene cura y que, encima, no te mata, tan sólo te reduce a ser una sombra de lo que eras. Aunque en realidad lo de no salir de casa no es cierto, sí que ha salido, porque en un mes ha ido 5 veces al hospital y otras tantas a urgencias, pero no ha ido, la han llevado y eso, también, marca una diferencia.

Es Nochebuena, no hay ningún signo en la casa de que sea Navidad, ella siempre decora toda la casa, incluso un detallito en los baños, es algo que siempre le gustó hacer pero este año nada, ni se podía mover ni tenía ganas ni quiso aceptar la oferta de sus hijos y su marido para hacerlo ellos. A ellos en realidad le da lo mismo y, de haber puesto algo, lo hubieran puesto repetido y de forma que a ella no le gustara, porque ella es muy puñetera, con el orden, con la originalidad de las cosas, jamás se han hecho dos árboles iguales en casa, la mayoría de los adornos no son comprados sino hechos por ella.

Añora sobre todo los centros de mesa que hubieran perfumado la casa desde el fin de semana anterior cuando, sacando un poco de tiempo de aquí y allá, hubiera ido al campo a coger tomillo, romero, ramas secas, piñas y cualquier cosa que hubiera visto por allí, cuando una planta o un arbusto de nombre desconocido la hubiera "iluminado" y le hubiera dado la idea para, mezclando cosas de forma poco ortodoxa, y añadiendo alguna vela, nueces, laurel, un collar o lo que se le ocurriera en ese momento, hubiera hecho varias composiciones únicas, probablemente no tan bonitas como las que puedes comprar en una floristería o centro comercial, pero las mejores porque son las suyas, las que ella quiere y ha hecho con cariño e interés, las que le darían a su casa eso que ella llama sabor de hogar.

Esta noche no habrá invitados en casa, a la mesa no se le van a abrir las alas porque sólo serán ellos 5 y esta mañana, cuando la levanten y la aseen, no se pondrá en la cocina con una actividad frenética, ni irá la primera para comprar algún marisco fresco, ni tiene desde ayer o antes de ayer ningún dulce casero hecho, este año todo será comprado y simple, la cena la harán ellos y será algo sencillo, la mesa la pondrán ellos, cogerán un mantel navideño del cajón y se le notarán las marcas de haber estado doblado, no lo plancharán de nuevo y ella no dirá nada.

Son las 6, se adormece un poco pensando en la suerte que tiene de, a pesar de los dolores que parece que le muerden, estar en la cama, hace sólo 3 días que consigue acostarse, no está mal, es un gran logro puesto que ha pasado más de 3 semanas pasando las noches en un sillón reclinable y aguantando hasta el máximo las ganas de ir al baño porque no puede ir sola, la tienen que llevar, tienen hasta que bajarle la ropa interior y limpiarla. Pero está mejor, mucho mejor, la prueba es que ya se puede acostar y que puede comer sola aunque no tenga ni ganas de comer.

Recuerda cuando el verano anterior, antes de estar rota, un día sus hijos le dijeron a ella y su marido: "¿habéis pensado en salir un poco menos?, es que no paráis", provocando con el comentario la carcajada de los dos y su respuesta: "nenes, aquí tenemos los papeles cambiados, ya está bien de reñirnos que no hacemos nada malo, sólo divertirnos y que los padres somos nosotros".

Ahora también recuerda su discusión con Dios por lo duro que, con 49 años, le resulta que un hijo suyo tenga que acompañarla al baño, por mucho que lo hayas llevado en tus entrañas, que haya bebido de tus pechos, es duro que te lo hagan y le increpó a Dios, tuvo una pequeña discusión con Él, hasta se atrevió a pedirle explicaciones y preguntarle que por qué a ella, pero luego se dio cuenta de que, aunque la haya tocado la "Varita mágica de la Fibromialgia", en el fondo es una privilegiada, porque hay mucha gente que pasa hambre, que no tiene dinero para comprar las medicinas que necesita y, sobre todo, que no tiene quien la cuide y quien la quiera y, cuando se reconcilió con Él le pidió perdón por ser tan egoísta y le dio las gracias por todo lo que tiene.

13 comentarios:

scarlet2807 dijo...

María quiero decirte que me has hecho llorar muy temprano, en mi país son las 6 de la mañana.
Al diablo mi entrenamiento de salsa, ¿quien puede bailar salsa con las lagrimas corriendo por sus mejillas?.
Solo decirte que te quiero guapa, con todo mi corazón y que me gustaría tener una varita mágica...
Un gran beso y un abrazo de oso
Scarlet2807

María dijo...

Lady Scarlet, no era mi intención hacer llorar a nadie y muchísimo menos a ti. Baila la salsa, toda la que puedas, y cuéntamelo ¿vale?, que sabes que me reiré con eso.

Y esto no lo he puesto para inspirar lástima (siempre he sostenido que prefiero que me digan hijaputa antes que tonta y que no soporto dar lástima, prefiero que me odien), sino para demostrar que hay enfermedades que, por mucho que quieras y tengas buen humor y te digas a tí misma que no pasa nada, pueden contigo o, mejor dicho, pueden con tu cuerpo, tu mente está libre para encontrar otros caminos que te lleven hasta donde, en esos momentos, tu cuerpo no te puede llevar.

Besos y baila, todo lo que puedas.

D'MARIE dijo...

Maria........¿podria llegar mi abrazo,desde aqui,hasta donde vives?.Lo estoy enviando,espero lo sientas..No,no tomes nada si percibes un fuerte dolor,.Soy yo,que no quiero despegarme ,abazandote con mucha fuerza...!!Un besote cielo..(suena tonto),pero quiero decirte ,te quiero a la distancia y das valor a ls pequeñas e insignificantes tonterias que llevo en esta mochila de la vida.....

Mayte® dijo...

Oye, no te odio eh! pero que aborrecía eres joé.
Acabo de abrir este trasto después de patearme media Graná, porque estan en huelga los autobuses y ahora me harto de llorar.

Tengo ampollas en los ojos y los piés, pero sabes que te digo?

Dí que si María, con dos cojones.

Un beso enorme y ya sabes donde y cómo encontrarme si me necesitas.

Fibonacci dijo...

Un besote Casto.

Manases dijo...

Me alegra mucho que estés con nosotros para mi es un placer poderte leer
Se que te ha tenido mucho que costar escribir esto, se necesita mucho valor
Ninguno de los que estamos aquí sentimos lastima por ti, pero déjanos que si nos preocupemos por ti.
Lo que tu haces te engrandece y son pocas las persona que he conocido tan valientes como tu. Y si se rompe el jarrón mil veces, mil veces lo volveremos a reconstruir……. Muchos besos maría.

SalvaX dijo...

Esa enfermedad es terrible, no solo por sus efectos físicos sinó por sus repercusiones psicológicas y, especialmente, por no ser reconocida como se debe por la sociedad que, en gran parte por desconocimiento, la infravaloran.
Mis simpatías y todo mi apoyo a quienes la sufren.

wpaa. dijo...

Jamas sentiria lastima ,por una mujer asi como tu, todo lo contrario envidio tu fortaleza, tu fuerza ,tu especial manera de ser,.
Cierto es que hay enfermedades que por mucho que llores o patalees estan ahi,pero hay que ser mucha Maria y llevarla como la llevas con : DOS COHOONES , si señor.
Desde la distancia que nos separa quiero que sepas que tienes mi admiracion y mi cariño.
Un beso
wpaa.

LIA50 dijo...

María todo mi cariño hacia ti y toda mi admiración, el cuerpo es una cascára que no podemos controlar, pero tu alma y tu corazón es de lo más maravilloso que he leído. Sin que nos conozcamos y a la distancia mi corazón está contigo. Besos Lía.

María dijo...

Os quiero

BONBOM dijo...

Maria, termino de conseguir poner en marcha el ordenador,(pues se está escacharrando) y lo primero que he hecho a sido venir a leeros, se que no sabeis nada de mi hace días, pero no pasaba nada, me fui unos días de vacaciones, fué de improvisto y no me dio tiempo a habisaros.
Cuando te hiba leyendo, se me ponian los pelos de punta, era como ver mi vida, sabes ?? te comprendo muchisimo, se de lo que hablas y de como te sientes, y por eso mismo no te voy a decir nada mas, solo que si me necesitas para lo que quieras, no dudes nunca en ponerte en contacto conmigo.

Cuidate mucho, vale??.

y muchos muchisimos besos

Rosa Mª dijo...

Hola María. Tu escrito me ha puesto más aún a tu lado. ¿Sabes?: yo también sufro de fibromialgia, supongo que no al mismo nivel que tú, pues yo todavía voy a trabajar, con excesivo esfuerzo. Tengo 45 años y una depresión crónica desde la adolescencia sin causa alguna.
Me parece, mi querida María, que no podemos hacer que nuestras enfermedades nos dejen llevar. Tenemos que dominarlas nosotras. ¿Cómo?. Pues en este momento, no soy la persona más idónea para decírtelo pues estoy renunciando a todo.
Pero, María, te admiro por tu entereza y sé que tú vas a salir adelante, a pesar de la dichosa fibromialgia que apenas nadie entiende lo que es.
Quiero, a pesar de no ayudarte en nada porque no sé, que recibas un cálido abrazo muy muy fuerte y muchos besos.
Que sepas que aquí hay alguien que te comprende mucho.
Me he pasado toda la tarde durmiendo y sin pastillas. Y ahora me he tomado la medicación de la noche y me volveré a dormir.
Muchísimos besos María. Cuídate mucho y escribe cuanto desees.
Es bueno escribir y compartir tus cosas. A mí me has unido mucho a ti.
Muchas gracias María. Buenas noches.

* Inés * dijo...

Un abrazo María, entrañable texto.
Tienes muchas cosas muy bellas dentro de tí, no dejes que el dolor las tape como nubes.
Tienes mucho, lo sabes,lo saben, lo sé.
Te aprecio mucho, ya lo sabes Maria.