¿QUIEN ES EL ASESINO?

  

  Un ulular de sirena policial, rompe el silencio de un frio amanecer otoñal en plenos campos llenos de olivares. Allá, en lo alto de un promontorio un hombre hace señales a los componentes policiales que se acercan raudos después de haber recibido desde su central un aviso para que se trasladaran al lugar.

   Un hombre enjuto, de mediana edad, con barba de varios días con un perro a su lado que no deja de ladrar, él les conmina a abandonar el vehiculo y ladera arriba les acompaña muy nervioso a una zahúrda al otro lado del monte, donde una piara de cerdos retozan entre el barrizal y excrementos producidos por estos.

    Allí les señala en un lado del cercado, una mezcla de ropa toda ella jironada e impregnada de sangre reseca.

     Los agentes de policía observan dicho amasijo desde una distancia prudencial e invitan al testigo que ha comunicado el hallazgo a que con gran cuidado y sin contaminar la zona aleje los cerdos y los lleve a otro lugar apartado.
   Inmediatamente la zona es acordonada por parte de los agentes y pasan aviso rápidamente a su superior para que sean requeridos los servicios de la Policía Científica y realicen la oportuna inspección ocular del lugar.

    Uno de los agentes interroga al testigo del hallazgo tomándole la filiación siendo las 10,00 horas del día 21 de septiembre de 1.965 resultando ser: Don Feliciano Sol y Sol, de cincuenta años, trabajador desde hace más de quince años de la finca denominada “La Floresta” como pastor, donde ahora mismo se encuentran, siendo propiedad de Dñª Elisa Luna de las Lunas.

    Este manifiesta, que desde hace unos cinco días se encontraba pastoreando el ganado del que es responsable en la parte alta del monte en busca de pasto fresco y antes de irse, les dejo comida en abundancia a los cerdos cómo hace habitualmente y que en el día de hoy, al regresar a la zona de “Las Atalayas” para echarles de nuevo comida, ha observado que los cerdos estaban muy nerviosos y la ropa tal como se ve ahora, que se ha asustado, por lo que ha llamado a la policía.

   Preguntado si ha reconocido parte de la ropa de alguna persona que él pudiera conocer, dice que a pesar del estado en que se encuentra la misma, los colores y formas de estas, son parecidas a las que utiliza el señorito de la casa.

   Preguntado si lo ha comunicado a la propietaria o capataz de la finca el hecho del hallazgo, dice que no, que solamente lo ha comunicado a la policía, pero que debería habérselo comunicado al administrador de la finca.

   Preguntado si es habitual que el señorito venga a esta zona, dice que no, que nunca lo ha visto por esta parte de la finca.

   Preguntado el porqué sabe que esa ropa es de la que suele utilizar el señorito, dice que cuando va por las tardes al cortijo después de haber encerrado el ganado a dar cuenta del trabajo del día, lo ha visto muchas veces y es parecida a la ropa que se pone.

   Preguntado por último por un domicilio donde se le pueda localizar, manifiesta que su domicilio es en la finca en el lugar destinado a la servidumbre.

   Se le comunica por parte de los agentes que su manifestación será parte de las diligencias si las hubiera y que deberá mantener silencio sobre todo lo manifestado en el caso de que las circunstancias del hecho deriven en asunto penal.

   Mientras tanto, ha llegado el equipo de la científica y proceden con diligencia a tomar datos y analizar el lugar de los hechos, tomando muestras de la zahúrda y embolsado de las prendas para su posterior análisis en el laboratorio, dejando dicho que la zona hasta el resultado de los análisis, deberá quedar acordonada y sin que los cerdos puedan acceder a ella, por lo que los mismo se les deberá buscar otra zona para su estancia, haciendo responsable de lo comunicado al pastor de que eso se cumpla y de lo cual se le participará a la propietaria de la finca.

   La pareja de policías se traslada posteriormente a la vivienda de la finca, para entrevistarse con la propietaria y comunicarle del hecho en el interior de su propiedad.

   Una vez en el lugar y ante el mayordomo de la casona, le comunican que se quieren entrevistar con la propietaria, a lo cual éste no accede, ya que la misma se encuentra en cama con una gran dolencia y no puede recibir a nadie, pero que el administrador de la misma se encuentra en su despacho y que si lo desean pueden hablar con él, a lo cuál los policías acceden y piden entrevistarse ante él.

    Ante el administrador de la finca que por medio de su documento de identidad, resulta llamarse D. Alberto Martes y Martes, al mismo se le comunica el hallazgo de las prendas en la zona denominada “Las Atalayas”, por parte del pastor de la finca y que este ha manifestado que la ropa le parece reconocerlas del señorito de la finca.

  Preguntado el administrador por el paradero del señorito y como se llama, este dice: que se llama Roberto Venus Luna y que desde hace unos cuatro o cinco días que no tiene noticias de él.

   Preguntado si sabe el paradero del señorito, este dice que no, que se suele ausentar con bastante asiduidad y sin avisar, que tampoco deja dicho donde va.

    Preguntado si la madre y propietaria de la finca puede saber donde se puede encontrar su hijo, este manifiesta que no lo sabe, pero que el señorito desaparece sin darle tampoco aviso a su madre y que regresa cuando le parece, que los tiene acostumbrados a estas ausencias.

   Preguntado que le sucede a la dueña de la finca, manifiesta que desde hace días, entró en un sopor y dolores abdominales, que los médicos la están tratando y desconocen de momento el diagnóstico.

   Preguntado si le es posible acceder a la habitación del señorito y comprobar si hay signos de que se haya marchado de viaje, dice: que sí, que se lo comunicará al mayordomo para que lo compruebe y del resultado dará cuenta.


Continuara………….

10 comentarios:

Mayte® dijo...

Seguro que es el cerdo, mira la cara de granuja que tiene..

jajajaja

María dijo...

Me lo has quitado de la boca, jajaja, bueno de los dedos, el cerdo es culpable de algo, seguro.

Besos

wpaa. dijo...

Los dolores abdominales de la dueña de la casa , y esa carita de sospechoso que presenta el cerdo ...ummmmm , me mosquean .
Tu como siempre en tu linea , de dejarnos con ganas de màs.
Un beso
wpaa.

scarlet2807 dijo...

jajajajajaaj Fibo , eres realmente ¡¡¡genial!!!
Y me uno a la mayoría, el cerdo es el culpable ¿quien otro con ésa carita?
Un beso, Scarlet2807

LIA50 dijo...

Fibo, ahora si que no se para donde vas, a quièn se habràn comido? recuerdo un caso que paso en Argentina, algùn dìa te lo cuento. Besos Lìa.

D'MARIE dijo...

Va bueno...jajaja esperando el desenlace Fibo...besiss

SalvaX dijo...

¿Has leido "Mazurca para dos muertos" de Camilo José Cela?

SalvaX dijo...

Por cierto.
¿A quien se le ha ocurrido esa "chuminada" de las letritas de colores para poder enviar comentarios?

Mayte® dijo...

Es chuminada salvax, se le ocurre a google de vez en cuando para evitar el spam, en la gente que no está registrada, nada tengo que ver en eso y la tengo que sufruir también antes de poner mi cuenta.

Un saludo

BONBOM dijo...

Como vengo leyendo desde arriba, ya se seguro, que no es ni el cerdo, ni el mayordomo. jajajaa

Un beso