10 de marzo de 2010

Palabras

He entrado en tu aposento disfrazado y despacito, sin hacer ruidos, para que no puedas oírme y sorprenderte. He dejado mi voz pegada a tus oídos. Necesitaba hablarte...inventar palabras que nadie, nadie más que tú pudiera oírlas. Necesitaba la ayuda de tus manos para borrar palabras de mi diccionario...cambiar el sentido de otras...modelar juntos nuevos términos.
Definir DISTANCIA como “aroma percibido por un cuerpo pegado a otro”.
SUEÑO “Brisa que provoca un cuerpo al rozarse con el de la persona que ama”
SILENCIO “Sonrisa nacida en los labios al encontrarse dos miradas”
DESEO “Dícese del placer experimentado por dos cuerpos al unir distancia, sueño y silencio”.
Posiblemente podríamos cambiar el sentido de muchas más...posiblemente podríamos, también, dejar el diccionario en blanco y reescribirlo nosotros. Seguro que no sería tan voluminoso...unas pocas palabras serían suficientes para expresar todo lo que necesitáramos decirnos. Si eliminamos toda referencia a dolor...odio...lágrimas...violencia...amargura...nos quedarían unas pocas palabras. Las suficientes para entender el sentido exacto de cada uno de nuestros anhelos. ¿Para qué más?

3 comentarios:

*Inesperada* dijo...

Las palabras susurradas con un hilo de voz, al alma de la amada, son dos, el resto sobra.

Un escrito divino, meditativo y de leerlo en baja voz, como si de una pareja se tratara, en conversación de amor.

Bello,intenso,evocador y delicioso.

Gracias, desde mi lado.

Mayte® dijo...

Shshshssss.....,

Yo he pasado de puntillas, para no alterar el silencio de tus letras.
Observo a media luz la suavidad de tus gestos, imagino lo que piensas y tal cómo llegué me alejo.

Precioso escrito

Miranda dijo...

Prologo, a partir de hoy adopto el significado de tus palabras.

Abrazos afectuosos y besitos a la distancia.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...