18 de marzo de 2010

Las Bicis

No es normal que hable a la vista de todos de mis hijos pero hoy voy a hacerlo, al menos de un par de ellas.

Una de mis hijas, se quiere comprar casa y para ahorrase el alquiler me dice:

- ¡Mamá!, ¿me puedo volver a casa?, tengo que ahorrar dinero y pagando alquiler no puedo.

¿Y qué le voy a decir yo?

Ya que me veía casi libre de todos, la casa se empieza a llenar de nuevo.

Total que empieza la mudanza y convierte mi casa en un caos tremendo.

No nos podemos mover, chismes y trastos por todos lados. Pasillo, sala, comedor, dormitorios y ¡lo que faltaba!: mi querido y adorado trastero. Tan ordenadito, tan lleno de cajas, mil cositas guardadas con esmero y las ¡bicis!.

Me lo ha invadido todo, le falta meter el coche en la cocina y estamos completos. Sacó las bicis del trastero, me las plantó en la terraza y yo, toda paciente, alucino en silencio. No quiero que se sienta incómoda, pero yo pienso en pedir la jubilación anticipada y emigrar a un apartamento.

Desde el viernes que andamos así, soportando su asalto en “silencio”.

Ayer tenía turno de noche y esta madrugada al llegar a casa noto que no tropiezo con nada al cruzar la terraza y empiezo a preguntarme…, ¿y las bicis? y sigo haciendo mis cositas cotidianas. Una ducha rápida, el pijama, un cepillado de dientes y entro al dormitorio de ellas a dar una última mirada. Al darle un besito a la menor le pregunto en susurros…,

- Marina…, y las bicis?

Me responde en sueños…, mamá en el trastero.

Yo me quedo tranquila y me voy a la cama.

Hoy al levantarme noto que sí es cierto que han ordenado cosas porque empiezo a ver más espacio en la casa, pero no me da por investigar nada.

Me lío en las tareas de la casa y sigo sin extrañar nada. Y cuando ya está todo listo, comida, lavado, mesa puesta, ¿qué pensáis que hago?: Me da por mirar el “jodio” trastero. Un segundo, una mirada y tirarme de los pelos.

Sí que veo una bici, sí, pero de gimnasia y último modelo . Ahí me tenéis a mí, histérica, buscando el teléfono. La pequeña en el transporte escolar, que no puede responder al teléfono, la susodicha trabajando y ocurre más de lo mismo. ¡No responde el teléfono!. Mi enojo creciendo y mis gritos ahogados esperando salir por algún lado.

Y llega la pequeña y la pregunta obligada:

-Marina…, ¿y las bicis?.

-Yo que sé, mamá, la Nina las ha regalado.

-¿Que las ha regalado?.

Ya no era enojo, era ira " in crescendo".! Las bicis! pero si no hay ninguna que cueste menos de mil euros. Son bicis de montaña, con tropecientas marchas y mi hija las regala para guardar su bici de gimnasia.

Ya no sé dónde meterme, si tirarme de los pelos o cortármelos a rapa. ¡Por fin! responde el teléfono y vuelta a la pregunta, ahora a la implicada.

-Ninaa…, ¿y las bicis?. Y me responde con toda su sangre andaluza...

- ¡Ohú mamá!, ¿qué quieres que haga si no hay sitio y las bicis no se usan para nada?

Y en eso yo ya estoy pensando: "la mato, yo la mato".

- Nina que quiero las bicis y ella que me dice que nanai.

- Mamá yo te las pago, pero las bicis no las pido que me da vergüenza.

Yo gritando y ella llorando.

Yo que quiero ¡MIS BICIS!, ella que me da el dinero.

Pongo en marcha en plan para emergencias y esto se resuelve en un momento. Llamo a los hermanos, desquiciada y con un ataque de nervios.

- Mamá que pasa?

- La Nina que ha regalado las bicis, la leche que le dieron.

Atónitos se quedan todos y yo ya me sosiego.

A mi me puede torear, pero ¿a todos?. Amos, que no hay vergüenza que valga, que quiero las bicis en casa.

Al rato me llama, ni sé lo que me dijo porque ni la escuchaba, sólo pensaba en las bicis, mis bicis, mis queridas bicisss…

Hoy también tengo turno de noche, pero sé con certeza que al volver a casa, si tropiezo y me rompo algo no pasa nada.

¡LAS BICIS HAN VUELTO A CASA !

8 comentarios:

Tarzánnnnn dijo...

jajaja....mira, para consuelo te digo,que cuando seas viejita, recordarás todo eso con sonrisas. Esto por la positiva. Por la negativa te digo, que te esperan tantos tropezones, como no te imaginas, y no precisamente con bicicletas. Como decimos aqui: si te gusta el durazno, aguantate la pelusa. Me has hecho reir, Compi-Fin

Mario dijo...

Preguntale a Maria, que conoce un africano, que suele andar con un explorador Español, que tiene una bicicleta (segun contaba otro dia) ....en una de esas te sirve...
Ay dios mi niña...los hijos ...hijos son.....qlp....

*Inesperada* dijo...

No hay nada como empezar el día con una sonrisa,a cuenta de una trastada filial, contada por tí.
Ay los hijos, si yo te contara.
Son tan entrañables como imprevisibles.
El mío mayor tiene 27 años y no lo echo ni con agua caliente.
Dice que la vida es mu dura.
¿ qué sabrán ellos?.
Hiciste bien, las bicis pa casa.

Entrañable, como tú.

Gracias, princesita.

scarlet2807 dijo...

Mayte, genial tu escrito...es el que más me ha gustado, será que te vi reflejada???'...no he podido evitar imaginarte. jajajajajajaj

un gran beso...Scarlet2807

Miranda dijo...

Ay Dios, no quiero ni pensar como te pondrás si esas bicis no regresan a casa.

La lexe que te dieron (Que Dios agarre confesada a Nina).

Besitos.

Soñador dijo...

jajajaja Que carácter y ademas con toda la razón , quizá no esperando de golpe que se turbara de esa manera tu paz.. sacas a relucir tu fuerza en estado puro y en una energica manera de expresarte consigues tus bicis,ahora solo queda esperar que baje un poco esa energia y recuperar esa paz.Gracias

D'MARIE dijo...

Ayyyy,Maytee,que me hace lo mismo mi niñaa.No solo regreso a casa,sino que compartimos cuartos,las dos somos muy desordenadas y nos sacamos chispas,al buscar nuestras cosas,por mas muebles organizadores o yo,acomodando cosas.El cuarto sigue en la misma situacion..De paso,nos visita su novio,que tambien se adhiere a nuestra revolucion.!! uff q locura jajaaj.
Buenisimo el relato
Besiss

BOMBON dijo...

JAJAJJAJ Mayte buenisimo relato, pues yo como no engo hijos , tengo menos historietas para contaros, pero me encanta leer las vuestras asi que por favor seguir contandolas un besazo de Marga BOMBON

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...