5 de septiembre de 2010

El Minotauro

El Minotauro (el toro de Minos) era un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, que fue encerrado en un laberinto construido por Dédalo en la Isla de Creta, a instancias de Minos.

Cuenta la leyenda que nació de la unión entre un toro blanco y Parsifae (esposa de Minos). Parece ser que Zeus (padre de Minos) hizo surgir del mar un hermoso toro blanco para que Minos lo sacrificara en honor a Poseidón (Dios de los mares) y, de esa forma, agradecerle su ayuda para hacerse con la sucesión de Creta.

Minos, impresionado por la belleza del toro, sacrificó a otro en su lugar y Poseidón, para vengarse, hizo surgir en Pasifae un deseo irrefrenable por el toro, tanto que, para aparearse con él, se hizo construir por Dédalo una estructura de madera en forma de vaca y se introdujo dentro, consiguiendo así tener una relación sexual con el toro, de la cual nació el Minotauro.

El "angelito" del Minotauro tenía por costumbre comer carne humana y, cuando fue imposible controlarlo, Dédalo construyó un laberinto y lo encerraron en él. Para proveerle de alimento, Minos, que acababa de vencer a Atenas, puso como condición de la rendición que debían ofrecerle cada año al Minotauro siete doncellas y siete efebos, quienes eran introducidos en el laberinto y, finalmente, devorados por el Minotauro.

En la tercera expedición de víctimas, Teseo, hijo de Egeo (rey de Atenas), se ofreció voluntario para formar parte de los que iban a ser sacrificados con la intención de matar al Minotauro (recordemos que Teseo en lo de los toros ya tenía experiencia, puesto que había vencido al toro de Maratón y a la cerda Fea que tampoco era cualquier cosa).

Una vez en Creta, la princesa Ariadna (hija de Minos) se enamoró de Teseo, quien estaba encarcelado a la espera de ser ofrecido como sacrificio al Minotauro, y le propuso ayudarle a derrotar al Minotauro (su hermano) a cambio de que la convirtiera en su esposa y la llevara con él a Atenas.

Teseo aceptó y se introdujo en el laberinto y consiguió matar al Minotauro con la sola ayuda de sus puños según unas versiones y con espada según otras y, posteriormente, logró salir del laberinto con la ayuda del hilo de Ariadna, que era una simple madeja de hilo que anudó a la entrada y fue deshaciendo hasta llegar al centro. A la salida, sólo tuvo que ir siguiendo el hilo para encontrarla.

Esto me provoca unas reflexiones sobre las que, quizás, escriba otro día: la tranquilidad con la que asumió Minos lo de los cuernos que le puso su mujer con el toro (quizás porque los antiguos griegos le daban al temita con mucha facilidad o, quizás, porque pensó que más cuernos tenía el toro) y, sobre el hilo de Ariadna, que sería bueno que todos, en algún momento de nuestra vida, tuviéramos ese hilo para tirar de él y saber exactamente por donde salir de un laberinto, de una situación complicada, en definitiva.

9 comentarios:

scarlet2807 dijo...

María , me encanta leerte sobre éste tema, ya que me considero ignorante en cuanto a dioses se refiere.
y te diré algo, mientras más te leo, más admirada quedo, mira que éstos dioses se las traían eh???
Cada lío que armaban, mira ésa que hacerse una estructura de madera , para tener relaciones con un toro.
No sé por qué éstos dioses tan "rarillos" me recuerdan un lugar que ambas conocemos, ¿a tí no?
jajajajajajajajajaaj

Un beso, Scarlet2807

SalvaX dijo...

Siempre me gustó el mundo clásico y tengo bastantes libros sobre mitología.
A todos nos gustaría tener un "hilo de Ariadna" que nos sirviera de guía en momento complicados de nuestra vida.
De todas formas, la pobre Ariadna se quedó "compuesta y sin novio".

María dijo...

Sí, Salva, es que esta gente el asunto de la fidelidad y cumplir promesas y todo eso como que no lo entendian muy bien, lo de aprovechar que ella se quedara dormida y dejarla abandonada en Nexos estuvo muy mal, la verdad. jajaja.

Mayte® dijo...

Eres una enciclopedia cultural andante jamia, no conozco nadie más prolífica que tu.

Un besote enorme

Anónimo dijo...

María, a veces nos lleva más tiempo del que queremos o pensamos, pero, al final, siempre encontramos el hilo.
Yo a tí te considero poseedora de toda la bobina...
Un besito.

Madeira

BONBOM dijo...

También leí que el "pobre" Minotauro, no opuso mucha resistencia, y que había mucha tristeza en sus ojos, como si estubiese esperando que le "liberasen" de alguna forma,( que quereís esque yo soy muy romantica), y no pienso darle todo el merito a quien se dejo dormida y abandonada a la pobrecita Ariadna, que fué quien le ayudo a salir.

Un besazo guapa

Manases dijo...

La vida de cada hombre o mujer es un laberinto en cuyo centro se encuentra la muerte, y hasta después de la muerte puede que atraviese otro laberinto final antes de que todo termine para él. Por tanto, el que el mitológico Teseo se evadiera del laberinto simbolizó su renacimiento, su evasión de la muerte, es la lucha del ser humano por alcanzar la inmortalidad,.... me ha gustado mucho María, besos

LIA50 dijo...

Todos luchamos por vivir, Teseo matando al toro, nosotros simples mortales, procurando sortear los inevitables de nuestra vida, y felices si encontramos el hilo conductor como el de Ariadna para que nos guíe Besos María de Lía.

D'MARIE dijo...

Y YO,EL UNICO LIBRO QUE LEO.,ES EL DE OSITO MIMOSO...QUE BUENO ESTA MARIA QUE ME CULTIVA..SOS UN ENCANTO MARIA..BESIS

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...