7 de septiembre de 2010

* Delirio * ( 8 )

La miraba embobada, en sus sueños de ángel, durmiendo plácidamente.
Una y mil veces revisaba sus sábanas perfumadas, sus manos regordetas, su pelo brillante, descansando revuelto, sobre la mullida almohada de su cuna.
Escuchaba el más mínimo gemido de atención, de su princesita y acudía solícita a sus llantinas, con el miedo de una madre inexperta.
Dentro de sus impedimentos lógicos, fué la mejor madre para Cora, que pudo ser.
Sus primeros pasos, constituyeron todo un acontecimiento para la familia, junto con el primer diente y su primer día de colegio, posteriormente.
Babi de piqué, de cuadros rojos y blancos, perfectamente planchado, su mochila de dibujitos infantiles, sus zapatitos relucientes, dieron la bienvenida al mundo escolar de Cora.
Lloró cuando perdía a su madre de vista, contagiada con los llantos inconsolables de otros niños, mientras la maestra recibía a más compañeros, con una franca sonrisa, sin hacer caso a los llorones.
Cora cantó y jugó, a días. Otros, dibujó con pinturas de agua y sus manos, casitas y soles, árboles y mares, azul turquesa.
Se inició en el uso del lápiz, con mucho entusiasmo, garabateando mil formas sugerentes, transformando su cara seria de niña, en un rictus angelical.
El dibujo, siempre sería lo preferido por la hija de Paula, más que los libros u otras materias escolares y lúdicas.
No manifestó Cora, gran interés en sumar números, ni en saber el porqué, de muchas cosas interesantes, para los demás compañeros, que explicaba la maestra.
Sólo queria sus pinturas de cera, su folio en blanco y aislarse en su mundo de mil formas y colores.
Veía poco a su padre. Siempre acababa recriminando a Cora, su falta de atención en el colegio, sus rabietas y caprichos en la calle y la poca autoridad y educación recibida por su madre.
Con el tiempo su comportamiento escolar, se agravó seriamente.
Cora causaba muchos problemas, su madre no sabía cómo resolver su obstinación y el Centro, comunicó los hechos al padre de la niña.
Sólo cuatro meses y con desgana manifiesta, se hizo, su padre, cargo legal de Cora, después de reclamar su tutela e inhabilitar a su madre, por sus hechos pasados y por el bien de la menor.
No imaginaba que el ser padre era tan agotador y tan costoso, en tiempo y dinero.
Cora no mejoraba de actitud, no aprovechaba sus clases, se peleaba mucho en el patio del colegio.
Debatía en su interior, elegir entre el amor a su madre y la necesidad de la figura paterna como referente.
No entendía nada de lo que pasaba y siempre estaba enfadada.
Y el padre renunció, a su derecho de cuidarla y educarla, en un arrebato de cobardía, con excusas irrisorias, ante el juez.
La suerte de Cora corría un serio peligro y ella tan ingenua como niña, no era culpable, ni consciente de las leyes y normas de los adultos.
¡Sólo quería colorear!.


7 comentarios:

BONBOM dijo...

Que buena eres contando historias Inés, creo que es de lo mejor que te he leido y te sigo desde.... tanto tiempo amiga mia, es una triste historia y tan real que duele leerla.

Mil besos

scarlet2807 dijo...

Opino igual que bombón, eres buenísima narrando, y concuerdo que es de lo mejor que te he leído.
Que tristeza y tan real, los niños pagan por los errores de los padres...

Un beso, Scarlet2807

María dijo...

Lo de que es lo mejor que te he leido ya te lo había dicho, que se me está haciendo duro también te lo digo y que espero un buen final ya lo sabes.

Besos

wpaa. dijo...

¿Has pensado alguna vez en editar algun libro?.
Ines tienes una narrativa que engancha , eres buena lo sabes.
Amiga gracias por compartir tus historias y hacernos pasar unos minutos disfrutandolos.
Un beso
wppa.

SalvaX dijo...

Por desgracia cada vez abundan mas los niños con trasnstornos del aprendizaje, unos por causas ambientales o familiares y otros sin razón aparente.
Unos conocidos tienen un chico con "Deficit de atención asociado a hiperactividad" que les está llevando por la calle de la amargura, en cambio, los otros hijos mayores son geniales y es una familia muy estructurada y tradicional.

Madeira dijo...

Inés, lo estás narrando tan bien que me tienes como encogida de tristeza. En fin, la vida que es así de dura muchísimas veces...
Tienes mucho talento niña.
Un beso.

LIA50 dijo...

Inés te distingues en tu narraciones, llegas al lector haciendo vivir intensamente tus historias.Besos Lía.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...