El peligro rojo


Si le hacemos caso a todas las tradiciones de Nochevieja, más o menos instaladas en nuestras vidas, yo termino por liarme y, además, mi integridad física corre cierto peligro.

El peligro viene, entre otras cosas, de lo de llevar la ropa interior roja para tener muchísima suerte en el año entrante. Hasta ahí bien, nada que objetar con el color, el problema viene con el resto del protocolo a seguir para atraer la suerte, porque:

1. ¿Qué pasa si le hago caso a los que dicen que hay que llevarla del revés y, después de las uvas, cambiársela?:

a) Puede pasar que me acuerde y me siente a la mesa con la ropa interior del revés y el propósito de hacer una escapada al baño a las 12 y algo y cambiármela de posición.

b) Puede pasar que no me acuerde y, una vez sentada a la mesa, tenga que salir corriendo a cambiármela. Aquí, además, estoy corriendo el riesgo de romperme los últimos pantys aunque siempre me puedo poner medias de las que van sujetas con silicona y un riesgo menos.

c) Puede pasar que no sepa si el salva slip hay que ponérselo por dentro o por fuera mientras la llevas del revés.

2. ¿Qué se hace cuando le tienes que dar la vuelta a las braguitas digamos después de un par de horas de llevarlas puestas?, ¿Hago como el chiste de aquella que, a la semana de llevar las braguitas puestas, le daba la vuelta y decía: " Ayyyyyyyy, qué gusto da ir limpia, oye"?.

Y el peligro no acaba ahí, ni mucho menos, porque resulta que hay otra tradición que dice que, después, hay que quemar la ropa interior por la cosa de seguir atrayendo la buena suerte. Esto me lleva a preguntarme:

1. ¿Te puedes poner otras después? y, en caso afirmativo, ¿Tienen que ser rojas también?.

2. ¿Y si ceno fuera de casa qué?, ¿qué hago si en el bolsito de fiesta no me cabe más que el móvil, el espejo y una barra de labios y ni subiéndome encima logro meter ni un tanga?, ¿Dónde me llevo yo las de repuesto?.

3. ¿Y dónde las quemo?, ¿me voy al baño y con el humo hago que se dispare el sistema antiincendios y la lío?, eso si no tengo la suerte de quemar el rollo del papel higiénico de paso.

4. ¿Y con el sujetador qué hacemos?, ¿Me lo pongo también del revés?, ¿Lo quemo, no lo quemo?, estoy hecha un mar de dudas, de verdad.

5. ¿Y si, sin darme cuenta, me trago el anillo de oro que he puesto en la copa de champagne (también para atraer la buena suerte) y termino en el hospital. Porque mira que se tiene que pasar un mal trago yendo al hospital con las braguitas del revés o sin braguitas y con olor a humo y que piensen que vengo de un incendio en lugar de atragantada por el anillo de la buena suerte.

Aunque bien pensado, igual no está mal lo de ir al hospital porque, de paso, me pueden curar las heriditas que me hayan hecho en los pechos los puñeteros cristales de swarovski de ese sujetador tan mono que me ha costado un ojo de la cara y que, por seguir la tradición, me he tenido que poner del revés.

Ahhhh y después de todo dando gracias de no ser italiana porque como tuviera que comerme un plato de lentejas esta noche lo llevaba claro (no me gustan).

6 comentarios:

Manases dijo...

Todo sea por la tradición y esperar un año mejor, pero me da a mi que la mujer del ZP lleva mucho tiempo sin ponerse esa ropa interior a la que tu aludes…Oye María ¿de verdad sois tan complicadas las mujeres?, pero si todos sabemos que durar , durar va a durar muy poquito puesta…..besoss

María dijo...

Yo sí soy muy complicada, jajaja, por cierto ¿tú te la pones del revés o del derecho?.

Besos

Scarlet2807 dijo...

jajajajajajaajajajaj, María, aquí en mi país se estila llevar bragas amarillas, para esperar el año nuevo, ( prefiero las rojas)
Un beso y muchas felicidades....
Scarlet2807

María dijo...

Da igual Scarlet, jajaja, el lío es el mismo con las amarillas que con las rojas.

Besos

wpaa. dijo...

FELIZ AÑO NUEVO.
Oye que vaya lio con lo de las braguitas rojas , yo para que no me pillara desprevenida , me compre tres ajajj.
Besos
wpaa.

Alejandro dijo...

El peligro es leerte con la boca llena, jajaja (estoy desayunando tarde hoy).

Un saludo y Feliz Año