3 de octubre de 2010

¿QUIEN ES EL ASESINO? XI


     13,00 horas despacho del inspector Fibo:

    Bueno Matías, ahora empieza lo más difícil, tenemos que engañarlos tanto a uno cómo al otro y sobre todo ser despiadados, no me gusta hacerlo pero no tenemos otra alternativa, pruebas no tenemos y aquí está el asesino o los asesinos, no los dejaremos marchar así como así.

-Bien señor, ¿por dónde empezamos?
  
  Ya los tenemos maduros, llevan varias horas dándole vueltas a la cabeza y preguntándose que es lo que sabemos.

Primero: Le dirás que su marido ha confesado los tres asesinatos y que el autor ha sido sólo él.

Segundo: Le pedirás a la mujer que te deje al bebé, que el padre quiere despedirse de él y quiere darle un último abrazo.

Tercero: Si te dice que quiere verlo, le dices que es imposible de momento, que ya lo verá cuando esté en prisión y lo solicite.

Cuarto: Si te pregunta que pasará ahora, le dices sin compasión que el Garrote Vil le espera.

-Señor inspector, sólo tenemos un asesinato y si ella sabe algo de eso, se dará cuenta que no sabemos nada.

    Bien cierto Matías, pero ella quizás no sepa lo que puede haber hecho su marido y si efectivamente hemos tenido tres asesinatos y es cómplice, entonces sabrá que ha confesado.

    Y otra cosa, si por un casual ella se quiere confesar y dice que ha sido ella la autora, le dices sin contemplaciones que ya tenemos la confesión de él, que yo estoy ahora ocupado y la atenderé en un momento, la coges y la encarcelas.

   El siguiente paso que vas a dar es dirigirte al Pastor,Matías.

    Primero: Le llevarás el niño a éste y le dices que su mujer ha confesado ser la autora de los tres asesinatos, que dentro de un momento se le tomara manifestación y se podrá marchar con el niño.

   Segundo: Que no podrá ver a su mujer e incide en lo mismo que con la mujer, que el Garrote Vil la espera y que será la primera mujer en ser condenada de esa manera en mucho tiempo.

   Tercero: Si quiere confesar, le dices que ahora estoy ocupado en otro caso y que dentro de un momento iré a tomarle manifestación, quiero que sufran el uno por el otro.

Media hora más tarde:

   Señor inspector, todo ha salido como esperábamos, cada uno se ha hecho responsable de los tres asesinatos exculpando el uno al otro, la mujer está destrozada y la he ingresado en el calabozo, el marido ha apretado al niño fuertemente y se ha echado a llorar diciendo que su mujer es inocente de todo, que ha sido él.

Bien Matías, tráeme a la mujer que quiero que nos lo cuente, y al marido lo dejaremos para más tarde.

Ahora mismo señor.

   Ante el inspector Fibo y Matías, comparece la mujer cabizbaja y llorosa, que es invitada a sentarse frente al inspector, y Matías permanece de pie frente a ella.

   Bien señora, según le ha confesado a mi agente, es usted la responsable de haber asesinado al Señorito, al mayordomo y a la señora de la casa, como ya sabrá, esta confesión la lleva directamente al garrote, si se declara culpable por salvar a su marido; le advierto, que por el hecho de ser mujer, no está exenta de ser condenada de esta manera.

   - Lo sé señor inspector, quiero confesar todo, dejar a mi marido al margen, ya que él no es culpable, y yo quiero al fin descansar. Aunque no me arrepiento de lo hecho, ya que se lo merecían.

Entonces señora no la interrumpiré, quiero que me cuente todo desde el principio y como lo hizo, sin omitir ningún detalle, con esto le quiero advertir que se atenga a la verdad, ya que su marido también se ha declarado culpable y es posible que los dos paséis a ser condenados, además tenemos pruebas que os incriminan.

 -Comenzaré señor inspector diciendo que todo empezó con mi hija, ella se enamoró del señorito y por más que la advertí, este se aprovechó de ella con engaños y la dejó embarazada, cuando se enteró el señorito no quiso saber nada, se reía de ella, diciéndole que ya había dejado a varias campesinas embarazadas, que con dinero se arreglaba todo y si no aceptaba marcharse lejos y se quedaba, le quitaría al niño cuando lo tuviera, lo daría en adopción o lo ingresaría en un orfanato, como así mismo la expulsaría de la finca tanto a ella como a nosotros.

   Mi hija se tuvo que marchar de la finca, le buscamos un trabajo de doncella en la capital, el señorito la visitó un par de veces y abusó de ella otra vez, amenazándola de que hablaría con la señora de la casa para que la echaran y recordándole que el niño no debía nacer o hacerlo desaparecer.

    El señorito se ausentó durante varios meses y en ese intervalo de tiempo nació mi nieto y yo me hice cargo haciéndome pasar por su madre.

    Mi hija continuó trabajando, la señora estaba informada del embarazo, ya que yo me tuve que quedar y ayudarla mientras mi hija daba a luz.

¿Me pueda dar agua por favor Señor inspector?

Matías tráigale agua a la señora y usted continúe hablando.

    Un día mientras yo estaba ya en la finca, hable con mi hija y me dijo que el señorito había ido junto con el mayordomo para preguntar por el niño y ella le dijo que lo había dado en adopción en un orfanato, se marcharon sin decir nada más.

    Una mañana que mi marido se iba a los pastos altos con el ganado, vino el mayordomo a mi casa y me dijo que el bebé no era mío, que era de su señorito, y que inmediatamente se lo comunicaría a la señora y al señorito para que me lo quitaran y nos echaran de la finca.

    Yo deje al bebé con la cocinera y salí en busca de mi marido para comunicárselo, y cuando estaba llegando a la zahúrda donde están los cochinos, me alcanzó el señorito y me llamó de todo, que donde estaba el bebé me preguntaba continuamente zarandeándome, me tumbó en el suelo y dándome golpes me violó, cuando terminó de ultrajarme, con una piedra que alcancé mientras estaba debajo de él, le golpeé repetidamente en la cabeza matándolo, no sabía que hacer y se me ocurrió arrastrarlo hasta donde estaban los cochinos y que estos dieran cuenta de él, mi marido no sabe que me violó y me dá miedo haberme quedado embarazada.

Posteriormente salí corriendo para contarle a mi marido lo que había ocurrido, una vez que se lo conté, dejó al muchacho solo con el ganado y bajamos donde estaba el señorito, los cochinos lo habían destrozado, mi marido me dijo que me marchara para la casa, pero que antes me arreglara la ropa, que él se encargaría de esconder lo que quedaba del cuerpo.

Continuará……..

7 comentarios:

María dijo...

Anda que menudo elemento era el señorito. Espero el desenlace.

Besos

LIA50 dijo...

Realmente interesante e intrigante,
te sale bien lo policial. Besos Lía.

wpaa. dijo...

Si , se lo comieron los cerdos , que se joa ,por elemento.
Espero que la historia termine como los cuentos de hadas, Y vivieron felices y comieron perdices .
Un beso
wpaa.

* Inés * dijo...

Me gusta mucho como escribes.
He estado ausente, pero leeré toda la historia, por orden.
Gracias, siempre.

scarlet2807 dijo...

Vaya "pieza" que era el señorito, creo que hasta los cerdos se indigestaron con lo que alcanzaron a comer...
Espero las próximas entregas, dijiste que seríán 400 capítulos y estoy preparada, para mí es un placer leerte...
Besos guapetón, Scarlet2807

BONBOM dijo...

Pues que quieres que te diga?? si era " un malaje" el señorito, le está bien empleado.

Ahora aver si tienen suerte los pobrecillos estos que lo veo dificil.

Moltes gracies y un beset molt fort.

Alejandro dijo...

Voy a leer los otros amigo.

Un abrazo

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...