27 de octubre de 2010

El pack telefónico

El otro día, a raíz de un escrito de Wpaa, me puse a reflexionar sobre lo mucho que las que, como yo, hemos trabajado siempre fuera de casa, nos hemos perdido de la infancia de nuestros hijos.

Ahora, visto retrospectivamente, pienso en la inmensa suerte que han tenido y tienen las mujeres que han sido madre a tiempo completo, las que han vestido a sus hijos todos los días, les han llevado siempre al médico, dado todos los biberones y les han sacado a tomar el sol personalmente de lunes a domingo y no sólo los fines de semana.

En mi caso, como supongo que en todas las que estaban como yo, trataba de cambiar calidad por cantidad y, haciendo muchas filigranas, jamás falté a una función escolar, una tutoría o a una reunión de la Asociación de padres, repasaba los deberes, muchas veces les he cosido los disfraces en lugar de comprarlos hechos a base de quitarme horas de sueño y un largo etc.

Pero siempre falta algo, de eso no hay duda. Recuerdo un día en que, después de una larga jornada de trabajo (estuve unos años trabajando fuera y ni siquiera podía ir a mediodía a comer a casa), llegué a casa de mis padres a buscar a mis hijos y uno de ellos le dijo "mami" a mi madre. Me dolió como si me clavaran un puñal en el corazón y sé que no tenía importancia, que fue un simple lapsus del niño, pero a mí me dolió y jamás lo olvidé.

También recuerdo, sobre todo con el pequeño, cuando yo me iba temprano a trabajar y Tina (la chica que trabajaba en casa entonces y que los quería como si fueran sus propios hijos) se quedaba con ellos y se lo comía a besos mientras yo me iba, luego mi padre venía a buscarlos y les llevaba al colegio o a la guardería, cosa que yo pocas veces hice o no pude hacer.

Otra cosa que se me quedó grabada fue cuando, durante un mes de agosto estando de vacaciones en la playa, anunciaban mucho por televisión un pack de dos teléfonos con una tarifa familiar reducida. Los teléfonos eran enormes, como los de aquel entonces, y los había en amarillo y azul. Mi hijo, muy pequeño entonces, se pasó todo el mes diciéndome que él no iría al cole de los grandes a no ser que comprara dos teléfonos amarillos (uno para él y otro para mí) y pudiera llamarme cuando quisiera al trabajo. Era, supongo, su forma de decirme que me necesitaba más horas de las que yo podía darle.

Creo que, en el fondo, no lo hicimos tan mal, porque mis hijos son personas equilibradas, buenas personas y muy serias, he tenido mucha suerte con ellos, exceptuando el caso de que les gusta reñirme porque fumo y alguna cosilla así pero, probablemente, si volviera atrás en el tiempo, hubiera sido madre a tiempo completo.

8 comentarios:

wpaa. dijo...

Es admirable,como las mujeres como tu saben combinar el trabajo fuera de casa y administrar como pueden las de dentro y encima hacerlo asi de bien.
Una vez màs me reitero en que somos una generacion en extinciòn.
Ahora , con el paso del tiempo se analiza y te das cuanta de la labor bien hecha y que todos los sacrificios merecieron la pena .
Arribaaaaa las mujeres .50 PLUS.
Un beso .
wpaa.

Anónimo dijo...

Cuanta razón en tu escrito, muchas familias hemos tenido que hacer lo mismo.
un beso muy grande
enmatojado

scarlet2807 dijo...

María , aunque todas las mujeres somos "multifuncionales" tú cuentas con toda mi admiración, te lo dije en el escrito que te dediqué...
Eres estupenda nena.
Un besote, scarlet2807

Miranda dijo...

María:

Es difícil cuando no puedes dedicar el 100% de tu tiempo a tus hijos, pero no todas las madres son tan afortunadas como tu, pues es una gran satisfacción que resultaron ser "personas equilibradas".

Besitossss.

Rosa Mª dijo...

Muchas gracias María-Murcia por tu compañía y por tan impactante escrito. Yo no soy madre, y por ello, te admiro muchíisimo.
¡Mis más sinceras felicidades!
Con todo mi cariño, Rosa.

Salva X dijo...

Solo una madre admirable haría una reflexión como esta.
El ritmo de vida que llevamos es anormal y antinatural, pero, las mujeres sois seres mágicos y excepcionales podeis dar lo mejor an tres sitios a la vez.
¡Seguro que tus hijos te comprenden, te quieres y saben que, el el fondo, el hecho de que tu hayas trabajado tanto ha sido para poder darles todas esas cosas de las que la generación anterior no pudimos disponer.
Uu beso "supermami"

BONBOM dijo...

María como sabes yo no tengo hijos, pero a mi hermana le paso lo mismo cuando ella trabajaba yo le cuidaba a los hijos, pues es diez años mayor que yo, y el día que mi sobrina me dijo mamá, mi hermana lloro tanto que al mes siguiente dejo el trabajo para cuidar a los niños.

Un beso

Alejandro dijo...

Admirable, sois esa generación de super woman que sacáis tiempo de debajo de las piedras.

Un saludo

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...