El perro del hortelano

"El perro del hortelano no come ni deja comer", voy a reflexionar sobre eso como consecuencia de un problema que nos tiene preocupados en el bufete de abogados del que soy socio.

Trabajamos allí varias personas, desde hace bastante tiempo Fina, una secretaria de casi 60 años que es muy eficiente en casi todo excepto en el hecho de redactar y, desde hace unos meses, Laura, una estudiante de derecho que trabaja solamente a tiempo parcial y que tiene una habilidad innata para redactar envidiable que ya quisiera yo para mí, hecho por el que tanto mis socios como yo la felicitamos periódicamente.

Desde hace unos días, nos veníamos dando cuenta de que Laura estaba muy nerviosa y que sus escritos habían bajado de calidad y, lo más sorprendente todavía, que algunos escritos que estaban perfectamente redactados habían sido rectificados para empeorar sensiblemente al día siguiente.

Como la cosa no tenía explicación decidimos preguntarle a Laura si tenía algún problema y podíamos ayudarle a resolverlo y, cuál fue nuestra sorpresa, cuando nos dijo que Fina le revisaba últimamente todo su trabajo y le modificaba o hacía modificar lo que había escrito.

Su respuesta nos puso en un verdadero compromiso pues, por un lado, la actitud de Fina era inadmisible ya que no solamente estaba estropeando un trabajo bien hecho sino que estaba minando la confianza de Laura en sí misma y, por otra parte, a ver quién le echaba "narices" a decirle a Fina que no se entrometiera en el trabajo de Laura.

Al final lo ha solucionado uno de mis socios, precisamente el que menos delicadeza tiene a la hora de expresarse, y lo hizo mandando venir a Fina a su despacho y diciéndole delante de los demás: "Fina, te lo voy a poner clarito, o dejas de acosar a Laura o te pasas el resto de tu vida laboral haciendo fotocopias y llevando documentos a registrar". Fina, que no tiene un pelo de tonta y sabe que todos le tenemos un poquito de "miedo", protestó, negó y pataleó pero, como sabe del mal genio de Luis y de lo capaz que es de cumplir sus amenazas, ha dejado de entrometerse en el trabajo de Laura, no sin antes decir que a ver si porque la "niñata" fuera guapa ya iba a escribir bien.

7 comentarios:

Mayte® dijo...

Nosotros en el blog también tenemos nuestra "Fina" particular. A ver si con tu historia se da por aludida y deja de intentar ayudar o nos dejará sin escritores con su mediocre perfección y sabiduria que ya empieza a tenerme "HARTICA"

bESITOS aLEX

María-Murcia dijo...

Qué susto me ha dado el perro al recargar la página, casi me muerde, jajaja.

Buena reflexión, Alejandro, yo creo que en casi todos los trabajos hay algún "Perro del hortelano".

Besos

wpaa. dijo...

A eso se le llama "Pelusa", es como cuando un niño es unico y viene a casa un hermanito,y dejan de atraer toda la atencion hacia el, se vuelven pelusones.
Pero en el caso de Fina aparte de pelusa , es envidia pura y dura.
Ciertamente el titulo del articulo es muy acertado, cuanta gente hay asi ,"que no comen ni dejan comer"
El perro adecuadisimo ,para el dia que es ,¡¡HALLOWEN".
Saludos .
wppa.

Rosa Mª dijo...

Muchas gracias Alejandro por traernos tan estupenda reflexión. También yo conozco a muchas Finas, aunque gracias a dios a mí no me ha tocado ninguna.
Un saludo. Rosa.

Miranda dijo...

Aleee:

Justamente las "Finas" son las que le dan emociones fuertes al trabajo ja ja ja ja.

Besitosss.

BONBOM dijo...

!!Que susto!! me ha dao el perro leñes, jajajja.

La verdad esque es cierto que en todas partes ay muchas "Finas", que no es por nada pero mi antigua encargada se llamaba igual, y era clavadita, (jolin tendra algo que ver el nombre?).

Pero por suerte siempre hay alguien que esta por encima de ellas, para solucionar las cosas.

Un beset

scarlet2807 dijo...

Es verdad Alejandro siempre hay una "Fina" y no tan solo en los trabajos.
Siempre he dicho, que la envidia es uno de los peores defectos, ya que es la causante de muchos otros...
Estupendas tus reflecciones amigo, me encanta leerte.
Un beso, Scarlet2807