5 de octubre de 2010

* Padre mío *

El sol acaramelado, aparece tenuemente en esta mañana cuando lo contemplo, recién levantada.
Es lejano como mi padre, que se fué sin despedirse de nadie, una mañana fría de Octubre.
Padre mío, no estás ya.
Déjame decirte que te quise mucho, cuando te preocupabas de que fuera una niña feliz, a tu manera.
Padre sólo hay uno, tú.
Me llamabas Reina, padre mío y te extraño todo.
Soy sangre de la tuya, que ya no corre por tus venas. Cerraste tus ojos y tu vida, roto por el cansancio y el hastío de tu enfermedad.
Padre, yo te quise y te fuiste sin protestas, en medio de tu delirio de niño, en el que te cobijaste.
Envejeciste deprisa, sin que yo me diera cuenta, te ví siempre como un héroe, con tu sabiduría.
Quiero decirte que, si yo alguna vez me porté mal y te hice padecer, desde el cielo me perdones.
Siempre te amé y te admiré, con tus ojos azules y la seriedad de tus facciones, porque no te enseñaron a reir, cuando eras niño como yo.
Me enseñaste tantas cosas de la vida, todas de tus libros, tantas horas de tí que, cada mañana, al sol le digo si está cerquita tuyo, te lleve mis palabras que no pude decirte en vida.
Que, te dé calor si tienes frío. Que, si tú me ves no me abandones, que me haces mucha falta.
Que fuiste grande, el mejor y mi referente principal, como persona.
Que lo que soy, lo soy por tí, que tuviste razón en todo.
Ahora lo sé, porque soy madre.
Padre de mi vida, abuelo de mis hijos, siéntate en mi rincón y a mi lado, cada mañana si estoy triste.
Acomódate en nuestra mesa, padre, a mediodía, cuando te recuerdo, con tus guisos y tus prisas de cocina.
Tómate a media tarde un café negro conmigo, cuando dan las seis, como antaño, en vaso largo y con dos terrones de azúcar, con el soniquete de la cuchara en el fondo del cristal.
Y cuando el día se me acaba, padre, dame un beso en la frente.
Dime adiós con la mano cuando duerma y te despida, cada noche.
Padre mío, no me dejes sola en las madrugadas de mi vida.
Vuelve a mí, cuando el sol se cuele por mi ventana, que si no estás tú, tengo frío en el alma.

Padre mío: Te quiero todo.

10 comentarios:

wpaa. dijo...

Ines, me has has hecho llorar con la ternura de tus letras hacia tu padre,yo jamas olvide al mio tengo sus manos grabadas de tantas caricias .
Padre desde el cielo seguro ,seguro que te escucha y todos los te quiero que se quedaron en el aire un dia, desde donde se encuentre los escucha.
El amor de los padres es eterno y yo estoy convencida que nos siguen protegiendo ayudando y arropandonos , que aunque no esten en cuerpo ,si estan en alma y ese halo de ternura nos rodea y esos brazos que un dia nos rodeaban aun lo siguen haciendo.
Las personas nunca mueren , mientras esten presentes en nuestros pensamientos, y no debemos sufrir porque se fueron ,porque ellos estan en paz, debemos disfrutar pensando en el tiempo que disfrutamos de ellos.
Encantador tu homenaje desde aqui a tu padre.
Un beso
wpaa.

María-Murcia dijo...

Inés, varias veces te he dicho eso de "es lo mejor que te he leído" y hoy vuelvo a insistir.

Porque esto de hoy es de lo que sale del corazón, algo para lo que no necesitas musas porque las letras fluyen solas desde el fondo del corazón.

A mí también me has emocionado ¿cómo no? y me has hecho traer tantos y tantos recuerdos entrañables.

Gracias por ello.

Besos

Mayte® dijo...

Hermoso trocito de pensamiento a esta hora de la mañana.

Un beso, Inés

scarlet2807 dijo...

Muy bello Inés, como todo lo tuyo.
Este además de bello, muy tierno.
Un beso, Scarlet2807

Carmen dijo...

Hermoso canto al amor paterno. Lamentablemente, cuando se van no vuelven pero su recuerdo nos arropa durante toda nuestra vida.

Un beso

donmyguel dijo...

"Te quiero todo..." ¿Acaso me lo oiste decir?
Te quiero todo...
Muy pocos sabemos, realmente, lo que significa...

SalvaX dijo...

Muy bonito Inés, expresas la relación padre-hija de una forma muy especial.
Espero que algún día mi hija diga lo mismo de mí, porque significará que mis esfuerzos por hacer de ella un mujer de bien, una profesional cualificada, por enseñarle los valores de la justicia, la lealtad y la honestidad y la importancia de las relaciones familiares no habrán sido en vano.
Y, además, porque habrá comprendido que la quiero y la querré siempre con locura, como solo un padre puede querer a "la niña de sus ojos".
...Y que conste que también quiero mucho a los dos chicos mayores, pero es una forma diferente de cariño.¿No creeis?

BONBOM dijo...

Querida amiga, me entro arenilla en los ojos y no veo las letras, pero aun asi te dire que tú sabes bastante de mi vida, y sabes como adoraba a mi padre, y que tambien gracias ha tí me hatreví a escribir, ahora leyendote me has traido tantos recuerdos a mi cabeza, tantos besos, y risas, que solo te puedo decir gracias.

Muchos besos, te quiero

Manases dijo...

La tristeza por la muerte de un ser querido puede convertirse en soledad. Inés. Solo puedo decirte una cosa, siento envidia del amor que sientes por tu padre. Un beso

D'MARIE dijo...

Ines,Una bendicion tu escrito..me gusto muchisimo..besis

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...