16 de octubre de 2010

* Mis gorrioncillos *

El silencio de esta mañana apremia tiernamente, a tenues rayos de sol, colándose entre las deshilachadas nubes, que lo ocultan y mece mi despertar primero.
Mis gorriones sacudieron sus alitas hace rato, iniciando vuelo y destino debajo de mi ventana.
A saltitos en el suelo, buscan ávidos el pan que prefieren. Hay para todos, aunque el líder tome el mando y sacie su apetito, primero que nadie.
Los otros picotean a su alrededor, alguna migaja perdida, mirando de reojo, sin perder detalle alguno de sus movimentos altaneros.
Esperan pacientes a que levante el vuelo, el que manda por derecho.
Llevarán en sus picos alimento a sus nidos, en vuelo apresurado, pues sus frágiles polluelos aguardan gritando apetito y desconsuelo.
Van y vuelven alocados, con aleteos sinuosos, mientras quede pan y apetencia y ninguna paloma intrusa, los haga desaparecer, con su presencia inesperada.
Siguen piando, sí, con trino distinto ya.
Afinan sus gargantas al cielo, modulando compases y tempos enamorados.
Esponjan sus plumas suaves, embellecen su liviana estampa, agudizando su armonía, para la hembra silente, que se convence despacio.
Satisfechos y felices, cantan, en su vida placentera y libre, a mis ojos y a mi juicio.
Cuando saltan tan menudos ellos, de rama en rama, buscan el sitio adecuado y gorjean con delirio, en cortejo matutino a su hembra favorita.

Gorrioncillos de mis mañanas bellas, en las que te pienso, lo sabes bien.
Mañanas en las que te extraño y en las que me miras desde tus silencios, lo sé.
Mañanas en las que te quiero, todo, desde la primera contigo.

18 comentarios:

Manases dijo...

Passer domesticus ¡y que buenos están!……A estos pajarillos se les suele desplumar y asar en brochetas de madera, un beso Ines

María-Murcia dijo...

Estoy por cambiarte los gorriones, Inés, los tuyos son idílicos, los míos unos bordes que se comen las plantas y me lo ponen todo perdido (he llegado incluso a ponerles alpiste para que me dejen las plantas en paz y pasan de él).

Besos

Mayte® dijo...

Esos gorriones ya forman parte del blog. Cuando paso días sin leer sobre ellos los extraño.

Gracias por compartir.

Jess dijo...

Me encanta esa sensibilidad hacia el más pupular y humilde nuestros pajarillos domesticos. ¿que importa la intemporalidad de hacernos creer que en octubre hay pajarillos en los nidos? De todas formas mejor eso que la "salvajada" que sugiere Manasses.
¿Has pensado en crear una ONG para proteger a los indefensos gorriones de los insaciables degustadores de brochetas?
Te felicito, Ines. Sensibilidad a tope. Ella nos salva y nos redime.

Alejandro dijo...

Pues yo he comido muchas veces pajaritos fritos aunque reconozco que lo bucólico de la imagen que proyectas es muy agradable.

Un saludo

Mayte® dijo...

Ya me he perdío yo algo o de algo.

joé

BONBOM dijo...

Inés como siempre precioso, tus mañanas con tus gorriones y de paso el recuerdo para tu amor.

Eres unica, te quiero mucho amiga, me apetecia decirtelo.

Un besazo muy grandote

Joaquinito dijo...

Está penado por ley la captura de pájaros para su consumo. Independientemente de que la ley lo prohiba, el ser humano debió evolucionar con los tiempos y saber autolimitarse en el daño causado innecesariamente a la naturaleza.
La Junta de Andalucía sigue autorizando un cupo anual de capturas, como un medio más de no perder votos y mirar para otro lado, mientras se expolian los campos de estas aves insectívoras.Todo ello a espaldas de las medidas proteccionistas de la Unión Europea para estas aves.
Seamos seres mínimamente evolucionados.

Mayte® dijo...

¡Ay, mare!

* Inés * dijo...

Joaquinito, agradecería sobremanera que comentes o sólo leas los textos, sin entrar en disquisiciones políticas y medioambientales.
Si lees mi texto verás que son libres y créeme que existen esos gorriones de los que hablo.
Muchas gracias por tu comprensión.
Un saludo de mis gorriones y yo.

Manases dijo...

Pero vamos a ver, ¿todavía no os habéis dado cuanta que este señor, solo entra a boicotear el blog, o a caso no sabéis todavía quien es? Que culpa tenemos los demás de que su blog no le funciones.

wpaa. dijo...

Me encantan las aves en libertad, yo las tengo a mi alrededor, y al despertarme muchas mañanas oigo el ruidito que hacen buscandose su pan.
Cuando paseo por el parque los veo y los oigo trinar,han dejado en libertad muchos loros de esos pequeños,color azul ademàs estan protegidos , y cantidad de gorrones que hacen , ver un paisaje natural,muchas de las personas mayores que por ahi pasean cada mañana les llevan miguitas de pan , y es todo un espectaculo , cual inteligentes son .
Muy tierna tu exposicion de esos tus amigos los gorriones.
Un beso
wpaa.

Mayte® dijo...

¡Ay mare!

jajajaja

scarlet2807 dijo...

Inés preciosa la descripción de tus gorriones.
¿Sabes ? me recordaste que antes de vivir en departamento, vivía con mi hija en una casa y el ventanal de mi dormitorio daba a un pequeño jardín, donde todos los días llegaban tres picaflores. Era maravilloso verlos.
Gracias amiga por tu dulzura...
Un beso, Scarlet2807

SalvaX dijo...

¡Que suerte poder tener gorriones cerca! ¡Es un placer de la naturaleza y nos reconcilia con el planeta!
Los que vivimos en el centro de las ciudades con el tráfico y la contaminación, ráramente podemos ver un gorrion.
Cúidalos mucho y dáles miguitas de pan de mi parte.

Joaquinito dijo...

Hola Inés. No quiero dejar pasar la ocasión de indicarte que mi comentario tiene un destinatario claro y no es tu escrito.
Si no te gusta, menos me place a mi lo escrito en el primero de estos comentarios.
Muchas gracias por tu comprensión.
Un saludo para ti y otro para tus gorriones.

* Inés * dijo...

joaquinito, le contesto:

Relea mi contestación, si me permite.
Yo asumo los comentarios, todos me enseñan y mucho, incluso los que existen debajo de mi relato.
Un saludo mío y de mis gorriones a vd.

* Inés * dijo...

Corrijo:
...incluso los que no existen....

Mis disculpas.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...