14 de octubre de 2010

El Monasterio Rosa VII

El codicilo, como ya sabemos, decía:

"Yo, María Esperanza Espinosa de los Olivares y Figueroa, en pleno uso de mis facultades mentales, dispongo por el presente codicilo que todos mis bienes deben pasar íntegramente a mi sobrino, D. Borja Mari Espinosa de los Olivares y Pérez de los Cobos.

Para ser beneficiario de ellos, será condición sinequanon que mi sobrino transforme la casa solariega de la Sierra de Ricote en un monasterio, reformando a su costa cuanto fuere necesario para ello y que dedique la huerta, los corrales y montes adyacentes a la casa para uso y disfrute del Monasterio y cuantos religiosos moraren en él".

El pobre Borja Mari, cuando Pepe leyó eso, se quedó tan pasmado que si le pinchan no le sacan sangre. Se había hecho a la idea de venderlo todo e irse a Madrid, lejos de la perpetua mirada de censura de Jacinta y del pervertido del Juaquinico, lejos del olor a cabra, a cochino y a gallina que siempre emanaba este y que sólo conseguía mitigar en su presencia tapándose la nariz con el pañuelo empapado con la esencia del azahar de los limoneros que preparaba La Pepa cuando estaban en flor.

Recuerda el pobrecito las chanzas de Jacinta cuando, hace ya años, vino a pasar el verano y, enviado por la "tita" a darse una vuelta por sus fincas para que los jornaleros se fueran acostumbrando al "amo", se vistió de pies a cabeza con un look de Coronel Tapiocca, sombrero, brújula y navaja suiza incluido, que él se veía "monísimo de la muerte" y de lo más fashion y la muy borde le estropeó el estreno diciéndole que iba "amariconao" y que si se creía que estaba en la selva esa de los leones y que, entre los limoneros que pretendía visitar, el bicho más raro que podía encontrarse era una culebra y que, en caso de encontrarla, se la trajera que ya le haría ella un cocimiento con la piel para llevárselo a Madrid y tomárselo cuando se resfriara.

Ese día Borja Mari tomó conciencia de las veces que, siendo niño y estando resfriado, venía Jacinta a su habitación con un frasco de cristal ámbar sin etiqueta alguna y le hacía tragar cucharadas soperas de un líquido que sabía a rayos, supo en ese momento que lo que le había hecho tragar tantas veces era un cocimiento de piel de culebra y, sin poderlo evitar, le entraron los sudores de la muerte acompañados de unas fuertes náuseas, aún hoy no se explica como ese día fue capaz de salir a inspeccionar las fincas.

Recuerda también el trauma que le provocó el Juaquinico cuando, un día en que Jacinta lo mandó al gallinero a recoger los huevos, lo pilló en actitud más que cariñosa con "Caponata", la gallina que él tenía de mascota. Que se le acabaron las lágrimas llorando de la impresión que se llevó.

De pronto, en la notaría, algo parecido al odio empezó a aflorar en él y se prometió a sí mismo que se las iba a hacer pasar muy "putas" a Jacinta y al Juaquinico y sí, él no tenía más remedio que convertir la casa en monasterio, pero se iba a enterar su "tita", o su "mami" que ya no sabía ni como llamarla, de la idea que él tenía de un monasterio. Por primera vez en su vida, Borja Mari se sintió lleno de energía y con los redaños suficientes, esos que Jacinta decía que no tenía, para tomar las riendas de su vida y demostrarle a los demás quien era el "Señorito".

Continuará...

10 comentarios:

* Inés * dijo...

Delicioso paseo por tu historia, día a día.
Gracias, siempre.

SalvaX dijo...

Me huele que va a montar una comunidad de locas con plumero y una banderita "arco iris" en el campanario.
¡Ahí yo no voy ni borracho!
Prefiero el barco psicodélico y el viaje a Avalon, aunque venga el Joaquinito patinando detrás.

María-Murcia dijo...

Está ya terminado, jajaja, y no es una comunidad de locas con la banderita "Arco Iris", jajaja, aunque, eso sí, es rosa, jajaja.

wpaa dijo...

Nada que le veo al señorito en vez de con faldas y a lo loco , vestido de fraile, recogiendo patatas y subido a los limoneros .
Las pobres cabras resignadas a su destino ,y las gallinas agazapadas en su gallinero ,por si aparece Joaquinito.
La Jacinta , dandole al Chinchon, y soñando con la entrepierna del escoces.
Me perdi.....ajajaj
Un beso joia .
wpaa.

Alejandro dijo...

Esto es la leche, jajajaja, como me rio leyéndolo.

Un saludo

D'MARIE dijo...

Maria sos una genia corazon!! me entretienen tus escritos..besiss

Manases dijo...

Cabrita la tía, hasta después de muerta dando por saco, yo del Borja Mari lo mandaba todo a paseo,… ya enserio María tu has pensado en llevar al cine esta obra, he pensado que santiago Segura haría un papel genial…….un beso niña

scarlet2807 dijo...

jajajajajaja, María, no sabes como me he reído imaginando al Borja Mari vestido "amriconao" y a la Jacinta partiendose de la risa.
No quiero que termines aún tu escrito, a no ser que pongas de inmediato uno en el mismo estilo, me lo paso muy bién, jajajajajajjaja
Besos, Scarlet2807

BONBOM dijo...

María sigo diciendo que es con mucho el mas simpatico de todos los escritos, es superdivertido.

no quiero que se acabe,jajjaaa es la leche.

Un besazo

Mayte® dijo...

Mira, después leo todo lo atrasado ok?, que ya sabes donde ando, pero eso del arcoiriss... cómo lea algo que le quite hombría al Sean, me oyes.

Besitoss

jajajaja

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...