12 de febrero de 2010

ESTA NOCHE


Esta noche no puedo dormir, las horas
que tengo para dormir me las robas
soñándote,sigo sintiendo tu calor, tu risa
el sabor de tus besos......,pero tengo frío.
Es muy tarde, mis ojos miran la luna
pero mi mirada está atrapada en ninguna
parte, le susurro tu nombre, me vienen
recuerdos......, tu piel, tu olor, tu cara
de niña y esos ojos que lo dicen todo
sin pronunciar palabra, anhelo tu regreso
aunque sé que hoy no vendrás, es vana
mi espera. Muchas veces las fuerzas me
fallan, me gustaría saber que no todo es
inútil, sentir que en algún lugar, alguna
brisa te recuerda mi nombre y toca tu
corazón haciendo que sonrías.
Te deseo tanto, que tu ausencia me causa
pequeñas quemaduras en el corazón, pero
bienvenidas sean, de lo que vivi nunca me
arrepentí.
Esta noche no puedo dormir, las horas que
tengo para dormir, me las robas soñándote.

5 comentarios:

Mayte® dijo...

Se nota tus ausencias, pero bién merecen la pena si al volver, nos dejas estas joyas.

Es hermoso leerte de vuelta.

Besitos desde el alma

margari dijo...

Orujo.
Tus poemas son amor
el amor,es tu amo y dueño.
TÚ eres dueño del amor
Un gozo leerte
un abrazo
Margari

D'MARIE dijo...

Desearia con toda mi alma que la mujer,que dedicas tus palabras ensoñadas,pueda leer tus escritos.Seguro sentiria una felicidad inmensa.
besitos

Soñador dijo...

Sigue soñando asi , con esa intensidad y un dia se te aparecera ese sueño que espero sea tal y como tu lo sueñas, escribes con mucha pasión,gracias

*Inesperada* dijo...

Impecable y sentido amor que abrasa tus adentros.

Vigilia que te lleva a mecerte en tus recuerdos, con frenesí.

Siempre merece la pena, aún en ausencia, amar.

Quizás la estela de tu amor quede prendida en una estrella del firmamento y tu amada se fije...un día.

No pierdas la esperanza de tu enamorada.

Jamás, amigo Orujo... te rindas.

Gracias, siempre. Desde mi lado.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...