16 de febrero de 2010

El hombre que no se alimenta de sus sueños, envejece pronto

Hace tiempo atrás leí algo sobre los sueños y me quedo rondando la idea de escribir sobre el tema, pero, desde un punto de vista más personal, por así decirlo.

No me refiero al sueño que uno tiene mientras duerme (si lo tiene o piensa que lo tuvo, o no distingue si fue sueño o realidad) ya que es un tema bastante complejo y largo para mi mente pequeñita y simple.

Aunque realmente suele ser apasionante en sí; hace unos siglos atrás (varios), un chino (Chuang Tzu) soñó que era una mariposa, se vio revoloteando de flor en flor, con olores y colores. Pero resulta que cuando despertó surgió en él la siguiente pregunta ¿Soy realmente un hombre que soñaba ser una mariposa o acaso una mariposa que ahora sueña que es un hombre? Tiene lo suyo este tema.

Mi idea ronda en escribir sobre soñar despiertos.

Antiguamente, quienes estudiaban la conducta humana, estaban convencidos que soñar despierto era una pérdida de tiempo o trastorno emocional. Sin ir más lejos, Freud dijo que las personas felices nunca tenían fantasías, ya que solo lo hacían las insatisfechas.

Pero últimamente, estudios concretos sobre el tema dicen que nuestro cerebro cuando esta vagando sin rumbo, por los recónditos mares y situaciones de nuestra ilusión, trabaja más intensamente que en situaciones normales.

Creo que para soñar despierto, primero y antes que nada, debemos tener los pies sobre la tierra; tener cuidado de no escaparnos de la realidad en momentos inoportunos.

Nuestros sueños adicionan colores e interés a la existencia de cada uno, hace la vida creadora y original, podemos lograr ir muy lejos, nuestras imágenes se proyectan. Quienes soñamos somos personas positivas, creamos escenarios positivos, generamos ideas que de ellas salen otras y se expanden como ramas de un árbol fuerte y fructífero.

Aquellos que piensan que las normas, la compostura y la racionalidad son la base de la creación, están equivocados, ya que el mundo se hizo a base de sueños (ya sea dormido o despierto). Ideas alocadas, una detrás de otra, dieron ideas maravillosas que luego se hicieron realidad.

Pero (todo tiene su pero) hay que tener cuidado, ya que hay momentos donde pueden mezclarse realidad con fantasía, y es en ese momento en que uno se despista y empieza a pensar si lo vivido es real o soñado. Hay personas que no suelen distinguir cual es el límite entre ensoñaciones y realidad. Quienes están confundidos por situaciones puntuales, acomodan la realidad edulcorándolas con ensoñaciones, echándole unas migajas de ternura, intriga o amor.

Para algunas personas le es fácil entremezclar ambas situaciones, soñando despiertas, u otras convirtiendo realidades en sueños. Por ello hay que saber diferenciar muy bien que es posible y que no, las personas comunes saben hacer esta diferencia, aquellos que somos propensos a soñar despierto jugando al descubrimiento mental de posibilidades insólitas e inauditas, sabiendo regresar a la realidad o, en algunos casos, pensar de manera práctica.

Si no existen aspiraciones quedaremos donde estamos siempre. Esta vida no es eterna, por eso mismo sueña, inventa, proyecta, crea, visualiza que estas en el futuro dentro de ese sueño. Si logras compenetrarte en tus sueños, veras que serán pronto una realidad.

Todos los días son buenos para soñar en progresar en nuestra vida (progresar en todo sentido), toda persona tiene un espíritu creativo. No hay nada mejor que soñar despierto, con los pies en la tierra.

Y para terminar cito una frase de Shakespeare: “El hombre que no se alimenta de sus sueños, envejece pronto”

En fin…

5 comentarios:

orujo dijo...

Hola amigo Mario, hay muchas clases de sueños, los que te persiguen, los que te hacen caer y otras levantar, los dormidos, los que perseguimos, etc, etc
pero te recuerdo, los sueños no conseguidos, esos son los que duelen, solo consuelan los que se consiguen.
Me gusto tu escrito.
Un abrazo.

*Inesperada* dijo...

Los sueños son el refugio de la realidad que no nos acomoda, del presente que nos disgusta, de la persona deificada y de la vida inalcanzable.

Impecable Mario, sorpresivo, original y real como la vida misma, tu texto.

Gracias, desde mi lado.

D'MARIE dijo...

Muy claro Mario,expresivo,sentimental.Muy de la vida en si,Me gusto mucho
Besitos

margari dijo...

Mario , mi opinión de los sueños, es distinta.
Pienso. Que los malos sueños pueden dejar paso, a otros nuevos y mejores.
Dejando libres.Nuestras ilusiones ,alegrias fantasias, a su libre albedrio.Sabiendo forjarán otros, y otros.
Si dejamos que nuestros pensamientos, vuelen más allá.Siempre habrá una nueva esperanza,una vida nueva,por descubrir.
Como bién dijo shakespeare,jamás envejecerá nuestro espíritu.seremos eternemante jóvenes.en nuestra mente,no habrá cabida para el desaliento,ni la amargura.
Precioso leerte, mario
Gracias por compartir
un abrazo
margari

Soñador dijo...

Estupendo mensaje sobre la creatividad de la mente en el momento en el que se tiende a soñar , a tener ilusiones y a crear mundos que sin duda siempre superan al mundo donde nos hayamos con los pies en el suelo.Soñar,ensoñar, yo nunca dejare de hacerlo, aún cuando despierte en esta tierra llena de vida,colores,sueños,amores,pasiones y otras ilusiones, me ha encantado mucho tu escrito;gracias

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...