2 de octubre de 2010

Paciencia

Decía Horacio que "lo inevitable hay que llevarlo con paciencia" y eso, en plan frase y consejo está muy bien, el problema es llevarlo a la práctica. Dicen también que la paciencia es la capacidad para llevar con resignación las desgracias, que es constancia y no dejarse dominar por el mal. Y eso está muy bien, ya lo creo, pero cuando es algo que te afecta exclusivamente a ti, porque tú sí puedes decirte a ti mismo yo puedo con esto y adaptar tu forma de vida a tus nuevas condiciones y buscar con tu mente los horizontes a los que no puedes llegar con tu cuerpo.

Pero lo que no te dice ningún filósofo es cómo actuar cuando el problema no eres tú, no te dicen como armarte de paciencia, ni si todos nacemos con un cupo y se nos gasta, ni si hay algún sitio donde vendan, ni si se puede recargar, o si te la puede prestar alguien cuando a ti ya no te quede y te haga mucha falta.

No está catalogada la paciencia como virtud, pero debería estarlo porque es algo que no tiene todo el mundo, yo por lo menos la tengo casi agotada y, en muchos momentos, no me vale la frase de Rousseau, eso de que "La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces". ¿Cómo me aplico yo eso cuando lo que me agota la paciencia es la situación en la que está una de las personas que más quiero?, ¿Cómo seguir día a día sabiendo que su situación no hace sino empeorar y que, en su camino sin retorno hacia la demencia, arrastra un poco de tu propia cordura?, ¿Dónde está lo dulce de esos frutos? o, peor todavía, ¿Cuáles son esos frutos?. Me gustaría que Rousseau me lo dijera.

11 comentarios:

scarlet2807 dijo...

María, no te imaginas como te entiendo.
y me produces muchas emociones encontradas,una extraña mezcla de ternura, admiración, cariño y una gran impotencia por no saber como ayudarte.
Solo te diré que tienes ganado el cielo y que te quiero con toda mi alma.
Un besote, Scarlet2807

ILIPA dijo...

hola querida amiga Maria, se por los momentos tan dificiles que estas pasando y lo se, pq yo lo estoy viviendo en mis carnes con otro ser querido. Solo darte mi aliento y que seguro seguro, alguien te lo está teniendo en cuenta.
No decaigas y se fuerte. Un beso muy fuerte.
Conchi (ilipa)

Rosa Mª dijo...

María, gracias por compartir con nosotros tan importante reflexión.
No nos conocemos, pero entiendo que pases por una situación de ansiedad y desesperación.
¡Cuántas veces me hago yo esa pregunta!. Pero no consigo respuesta.
Sólo espero que desde mi corazón te llegue un rayo de esperanza, y que te ilumine para seguir adelante.
Muchas gracias María, y muchos besos. Rosa.

Anónimo dijo...

Hola Maria
Entiendo que se te acabe la paciencia, no puedes permitir eso, nunca se te puede terminar, no se explicarte como, pero has de seguir teniendola.
Cuidate mucho.
beosos
enmatojado

Fibonacci dijo...

La palabra paciencia no entra en estos terminos, solo entra la de "AMOR" es dificil a veces porque el tiempo nos apremia cada día en nuestros quehaceres y ellas se llevan una parte muy importante del nuestro.
Yo la miraba a los ojos y veia aún el amor que sentia por mí,eso me daba el tiempo suficiente para dedicarle la mas amplia de mi sonrisa, ella dibujaba la suya y yo me la imaginaba cuando me peinaba, me lavaba detras de la orejas,cuando me preparaba el desayuno y me contaba las mas bellas historias de princesas y principes que jamas se me olvidaran y solo quedan para mi.
Cuando todos esos años que he tenido que quitarle la caca,bañarla, ponerle los pañales y vestirla,la miraba y ella a mi, a veces sentia como si a ella le diera verguenza que su hijo le hicieras esas cosas.Yo le decia, mamá,no pasa nada, soy yo, no te preocupes.
El dia que se me marchó, se me fue parte de mi vida, no me hubiera importado con tal de que estuviera aún conmigo, el pasarme el resto de mi vida cuidandola.
Aun antes de cerrar los ojos por las noches, le doy las gracias por todo lo que me dió.

SalvaX dijo...

No creo que Rousseau se enfrentase a esa problema del que tambián sé un poco, por haberlo sufrido como Fibo.
El fruto es solo el recuerdo del amor entregado, del deber cumplido, de la satisfacción de haber hecho todo lo que has podido por el ser querido.
Sea lo que sea lo que nos espera después, allí todo se sabré apreciar y, por lo menos, siempre tendremos la paz con nosotrops mismos y con el universo y el recuerdo de nuestros allegados que es como una segunda vida ¡y no es poco!.
Un abrazo

Mega009 dijo...

Maria..tus preguntas solo tendrán respuesta dentro de ti misma,cuando te des cuenta que aunque duela lo que le pase al nuestro ser mas querido, no depende de nosotros cambiarlo, porque esa es una desición y responsabilidad personal, paciencia la tienes puesto que sigues en pie de lucha...la paciencia tiene que ver con la fortaleza interior...no la abandones y búscala...

Te abrazo a la distancia.

LIA50 dijo...

María, dicen que no nos dan la carga que no podamos llevar, quizás asi sea, que decirte hermosa, tienes lo que muchos no han tenido jamás, amorr, lo has conocido, lo vives, y lo das. Besos Lía.

Mayte® dijo...

Yo que sé que tu problema no es aguantar a tu madre, sino poder soportar el día a día, cuando tú apenas te muedes mover en algunos momentos, no podría verme en tu lugar.

Para ti, ya es un suplicio aguantar tus dolores y lo que no no llegas a superar, es el no tener un segundo para poder quejarte porque tienes que estar pendiente de la persona que te dió el ser.

Sé que no eres única y que como tú hay más, pero tu nos tocas de cerca, al menos a mi y lo siento muchísimo por tí.

Ojalá la salud al menos te responda un poco y puedas soportar mejor tu tiempo.

Sabes que te quiero un montón.

Un beso

* Inés * dijo...

¿Preguntas por los frutos dulces María?.
Cógete un espejo y mírate, porque el fruto eres tú.
La paciencia no es un elástico que se estira, a veces se rompe y duele. El trabajarla un poco más que la de ayer, nos hace más bellos a ojos de ese espejo interior.
¿¿Mírate, quieres??. Y dime qué ves.
Me ha encantado éste texto en particular.
Gracias, siempre.

BONBOM dijo...

María estoy bastante de acuerdo con nuestra Ines, sabes la fruta dulce eres tú, solo que eres demasiado humilde para reconocerlo.

Sabes?, mi madre no tenia la enfermedad de la tuya, ella aparte de las cuatro operacioñes a corazon abierto, y la insufiencia respiratoria, tenia parkinson, por lo que teniamos que darle de comer y acerle todas sus cosas, pero la vida es asi de injusta.

Es dificil cuidar a una persona cuando tú necesitas que te cuiden verdad?, yo de eso tambien entiendo algo.

Ahora , bueno ahora es un decir desde hace catorce años, solo que ahora esta agrabado el problema, tambien tenemos a mi suegra en casa desde hace catorce años tiene ocenta y ocho años y demencia senil.
Te puedo asegurar que ay veces que crees que no puedes mas, pero siempre puedes......

Mil besos María si al guna vez me necesitas buscame.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...