5 de marzo de 2011

Pensando


No escucho, no por no tener oídos;
no siento, no por no tener sensibilidad;
no digo, por no tener palabras;
no saboreo, y no por falta del gusto.

Pero no entiendo cuanto dicen,
no siento, porque la vida me da igual;
no digo, porque mis palabras nada dicen;
no saboreo, porque rancio es mi estar.

No pretendo porque nada deseo,
no busco porque nada perdí;
no puedo y no es no quiero,
no decido pues así no me gusta vivir.

Tan sólo desearía tener paz conmigo;
tan sólo mi corazón de amor deseo llenar;
tan sólo deseo dejar de mí mi cobardía,
y así, algun sitio no lejano poder llegar.

Autora: Rosa Mª

6 comentarios:

Manases dijo...

Si deseas tu corazón d amor llenar, entonces si que sientes, y la vida si que te importa………bueno no me hagas mucho caso , estoy algo espeso hoy, me alegra volver a leerte rosa.

Besos

María dijo...

Rosa: no eres cobarde cielo, tan sólo no te encuentras demasiado bien,pero eso va a cambiar y, cuando suceda, de tus dedos saldrá magia, más todavía que ahora porque, si eres capaz de construir algo tan bonito no encontrándote bien, me imagino lo que puedes hacer cuando estés plena.

Besos

Rosa Mª dijo...

Muchísimas gracias Manases por tus palabras, y a ti María, por estar a mi lado también.
Disfrutad cada instante de este domingo.
Besos. Rosa.

Scarlet2807 dijo...

Rosa:
Ya encontrarás la paz y el amor
Porque si hay alguien que lo merece eres tú
Eres un cielo niña...
Un beso, Scarlet2807

Rosa Mª dijo...

Muchas gracias Scarlet, en ello estoy.
Espero y deseo que estés disfrutando de este domingo.
Muchos besos, preciosa.
Rosa.

* Inés * dijo...

Piensa siempre, porque estás viva.
Busca el camino, aunque no veas la vereda hoy.
LLama a la paz, que anide en tus días.
Prepara tu corazón henchido de amor y deja la puerta abierta a tu elegido, para que el día indicado la chispa prenda fuego, cuando él, tu él, te mire a los ojos.
Me encanta leerte.
Un abrazo.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...