No quiero verte triste, amor


No quiero verte triste, amor;
porque contigo, la vida sonríe;
porque sin ti, la sonrisa no fluye.
No quiero verte triste, amor;
porque contigo, la luz es clara;
porque sin ti, la claridad se diluye.
No quiero verte triste, amor;
porque contigo, renace la esperanza;
porque sin ti, la esperanza es en vano.
No quiero verte triste, amor;
porque contigo, el corazón resuena;
porque sin ti, la resonancia es nula.
No quiero verte triste, amor;
porque te mereces una vida sana,
porque te mereces ver la luz del sol,
porque mereces esperar cada mañana,
la esperanza de un hoy mejor.
No quiero verte triste, amor;
porque tú, amor, eres motor de acción;
tú eres la memoria de la confianza,
y eres quien a la tristeza dice adiós.
No quiero verte triste, amor;
porque tus huellas son profundas,
tus pasos a seguir dan lugar,
y si tú estás triste, amor,
la soledad es quien ocupa tu lugar.
No quiero verte triste, amor;
porque la vida sin ti, no es vida;
porque el tiempo sin ti, no ha lugar;
porque la amistad sin ti, no es sincera;
porque la claridad se torna oscuridad.
No quiero verte triste, amor;
porque tú, amor, eres un gran compañero,
porque contigo, amor, la armonía no es igual;
porque tú, amor, entiendes de confianza;
y porque sin ti, el corazón, vacío está.

Rosa Mª





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2 comentarios:

María dijo...

Rosa:

Precioso el poema pero me ha encantado, sobre todo lo demás, eso de "tú eres la memoria de la confianza".

Besos

* Inés * dijo...

Amor, amor precioso, juntos claramente.
Eres tan intensa que bordas con hílo de ternura en tu labor de versos y amores.
Me ha gustado mucho tu poema, coincido con María, ese juego de palabras es muy profundo y para meditarlo.
Un abrazo, desde mi lado.