8 de enero de 2011

Suban de uno en uno, por favor


Hoy es el día ese que, pasada la vorágine de las fiestas y vuelta a la normalidad, te pones delante del armario, recién duchada y envuelta en la toalla o el albornoz, y tu mano, como guiada por tu peor enemigo, va y coge esa falda tan mona que te compraste poco antes de las fiestas al tiempo que te dices: "mira qué guapa que me voy a poner hoy".

Sacas un sueter a juego, la ropa interior, lo pones todo encima de la cama y dices: "hala, al ataque, que hace un sol precioso y me voy a dar un paseo y a comprar unas cosillas más chula que un ocho con mi falda nueva".

Pero, en esta vida siempre suele haber un pero, al subirte la falda notas como se atasca y apenas puedes cerrarla y tú te dices: "no puede ser ¿me traería una talla menos por error?", te la quitas y miras y piensas: "no, si es de mi talla, ¿qué pasa aquí?" y entonces te iluminas y piensas en la posibilidad de que hubieras engordado un poco estos días de fiesta.

Te vas al baño, directa a la báscula esa super guay que habla y todo y, sin pensarlo dos veces, te subes. Craso error, porque ahí es cuando la báscula te dice malvadamente: "suban de uno en uno, por favor" y tú ya ni piensas ni razonas, nada más que ves en rojo y te vas hecha un basilisco a la caja de herramientas a buscar el martillo y con la idea fija de cargarte la báscula por su desfachatez.

Luego, mientras encuentras el martillo, te das un baño de realidad y empiezas a sumar, cuatro trufas por aquí, seis bombones por allí, la tarta del otro día, el brazo de gitano, etc., etc., etc, y guardas el martillo y sacas la jaula de repuesto del canario y dices: "nada, voy a hacer el régimen de la jaula, meteré dentro todo lo que me apetezca comer pero sólo me comeré lo que pueda sacar a través de los barrotes".

9 comentarios:

Rosana Marti dijo...

Por suerte para envidia de mis amigas, no tengo ese problema, no me privo de nada, pero no como en excesos, además mi deporte favorito es andar, andar y andar, así que yo sigo pesando igual.

Me ha encantado tu escrito que para otras es una realidad, glotoncetas!!.

Un enorme abrazo, feliz fin de semana María!!

El Ser Bohemio dijo...

No quiero someterme a ella. Igual por suerte he comido mucho y rico. Pero no tengo cargo de conciencia por q la pasé brutal. Después de tanta ausencia me alegro mucho de poder pasar por tu espacio nuevamente y poder leerte. besos

chus dijo...

jajaj eso es grrrrrrrrrrrrrrr la realidad despues de las fiestas

Juan dijo...

Algún kilito se coge en estas fiestas, pero no hay que amargarse, pues lo hecho hecho está. Nos ponemso manos a la obra e intentamos bajarlos poco a poco. ¡Y tan felices!.

Un abrazo y feliz sábado.

Juan Antonio

wpaa. dijo...

Que no Maria, que te confundistes de tallaje , que las trufas los bombones la tarta el brazo de gitano y otras exquisiteces no engordan nada.
Solo tienes que ir a tienda y que te cambien la talla.jjjji ji .
Besos
wpaa.

Rosa Mª dijo...

Muchísimas gracias María por tu compañía y por tan gracioso pero certero artículo. Me ha gustado muchísimo leerte.
Muchos besos. Rosa.

D'MARIE dijo...

Maria como dice una economa...diez segundos en la boca y toda la vida en mis caderas jaaj..en fin,el tema que la pasamos bonito.Buenisimo!! Besis

BONBOM dijo...

María nunca oi hablar de la dieta de la jaula, jajjaja.

Pero sabes, aparte de que tienes razón, yo este año como a sido un desastre total y me las he pasado en el hospital, encima he adelgazado dos kgs, mas como siga asi, no se me veraaaaa, jejejje.

besazossssssss

María dijo...

Bombón, no me extraña que no oyeras hablar de ella, jajaja, teniendo en cuenta que se la inventó un amigo mio.

Espero que estés mejor, no tenía idea de que estuvieras malita otra vez.

Besos guapa

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...