1 de agosto de 2010

UNA VIDA SIN VALOR IV

    

  Hoy me he presentado en la caja de reclutamiento del ejército, me han dado las bases de la convocatoria y he tenido que rellenar varios formularios, no es difícil el programa de acceso, el único problema es mi complexión, aunque estoy fuerte no tengo una buena estructura ¡vamos que sí lo paso será de milagro! Estoy dentro de las medidas mínimas que piden, pero bueno, al menos lo intentaré y dentro de un mes que se hagan las pruebas ya se verá, ya solo me queda comprar el temario y por las noches a estudiar todo lo que me pide, que excepto el tema de La Constitución que nunca lo he dado, no me resultará muy complicado y procuraré hacer tambien algo de ejercicio para cuando tenga que realizar las pruebas.

     Los días pasan rápidos, parece que la cosa me va mucho mejor ahora, tengo trabajo, aunque no gano mucho, me vale para seguir adelante, y los estudios de inglés e informática me gustan.

     Lo que sí tengo que agradecerle al mi padrastro, es que me enseñara que cada cosa que se aprende diariamente son acumulaciones de experiencia que te van a ayudar en el futuro.

     Tambien he aprendido y no se me olvidará jamás es a no guardar el dinero en casa, que me tengo que abrir una cartilla en el banco e ir ingresando los pequeños ahorros en ella y no fiarme de nadie.

    Ya plancho mi ropa y tambien la coso, cocino un poco en un pequeño hornillo que me he comprado y sin que la dueña de la pensión se entere me hago alguna cosilla fácil de un libro de recetas que me he comprado, quiero comer mejor y más sano, ya estoy harto de bocadillos y bollería industrial.

    Hoy es nochebuena, saldré a comprar algo especial, algo para beber, compraré unas gambas, dulces de Navidad y me las comeré en la habitación, me acostaré bien temprano y así no sentiré nostalgia de nada al oír la algarabía de la calle y de las casas colindantes, en la pensión excepto los dueños y yo, no queda nadie, mañana que es fiesta me levantaré y me iré a dar una vuelta por la ciudad y si están abiertos los cines me meteré en uno de ellos y pasaré estos días como mejor pueda, hecho de menos a mi madre, hecho de menos una familia, no me gustan estas fiestas, me hacen recordar mi niñez.

   Año Nuevo, vida nueva, hoy me han comunicado que he aprobado las oposición para ingresar al ejercito, he trabajado duro, el esfuerzo ha merecido la pena, en dos semanas tengo que incorporarme, pero antes de ir al destino que elegí, debo pasar un periodo de entrenamiento.Tengo que comprarme una maleta y algunos efectos personales que me harán falta.

    El periodo de entrenamiento ha sido muy duro, pero gracias a los compañeros que tengo en mi camareta que me han ayudado bastante. Lo he pasado bien e incluso los fines de semana que no teníamos guardia, lo hemos aprovechado para divertirnos, algo que yo jamás había hecho de esa manera, soy muy feliz y de momento estoy contento con la elección que he tomado.

   Mi destino definitivo es en un radar en lo alto de una montaña con ocho compañeros, Nos distribuimos las guardias y gracias a mis pocos conocimientos de informática y esas tantas de ingles, me han asignado un puesto en el control de mando y estoy realizando un curso intensivo de esas materias.

   Mis compañeros la mayoría tienen vehiculo y se marchan a ver sus familias cuando no tienen guardia, yo me quedo y me he vuelto un enamorado de la lectura y además dispongo de una televisión en una habitación que me han asignado, la verdad es que me gusta esta soledad de la montaña, permitiéndome de vez en cuando hacer algún recorrido por ella.

    Al parecer según los mandos, es muy difícil que nos trasladen a ningún lugar fuera de España, quieren soldados capacitados y experimentados en el puesto que desempeño y al estar tan alejado de la población no es muy apetecible por los soldados, por lo que seguramente me pasaré los cinco años aquí.

    Me servirá para estudiar y ahorrar algo para el día en el que finalice mi estancia en el ejército, y a lo mejor puedo hasta comprar un coche, porque el carnet de conducir me lo puedo sacar gratis aqui.

   Ayer con dos de mis compañeros que estábamos libres de servicio, me llevaron a una casa de cita, ellos sabían que nunca había estado con una mujer y me convencieron para ir.

   La experiencia no me resultó muy agradable, esperaba algo más, me costo cincuenta euros la chica y treinta los cubatas, ella era de mediana edad, me gustó desde el principio y subí con ella a la habitación, yo estaba muy nervioso, era la primera vez que veía desnuda a una mujer, me resultó todo muy frío, ella masticando chicle, me dijo que me desnudara, me cogíó el pene y lo lavó, seguidamente me dijo que me pusiera el condón y se tumbó en la cama boca arriba, yo quería besarla y pero ella no me dejó, dijo que eso no entraba en el precio, me subí encima y ella la introdujo, mientras seguía masticando chicle como si yo no estuviera allí, teniendo sus pechos en mis manos me fuí enseguida, ella me preguntó si había acabado, le dije que sí, se levantó, se lavo y me dijo que nos fuéramos para abajo, mis compañeros me felicitaron, y nos fuimos del local, esa fue mi primera y última vez que estuve con una de estas chicas.

Los años pasaban.

Continuará……………

5 comentarios:

María dijo...

Pobre chico, da mucha penita, sobre todo imaginándoselo solo en Nochebuena.

Besos

Madeira dijo...

Fibo, yo veo que se va creciendo poco a poco tu protagonista.
Lo estás narrando muy bien.
Un abrazo.

BONBOM dijo...

Que vida mas triste, espero que tenga un buen final, nadie se merece toda una vida de sinsabores,
un beset.

scarlet2807 dijo...

Fibo, ya parezco tonta repitiendo, que cada véz me gusta más como escribes....
Pero con tu historia , me estas partiendo el alma.
Un beso, Scarlet2807

LIA50 dijo...

Fibo, me encanta, eres mi novelista favorito, cuando escribes estas historias surge toda tu sensibilidad,
Un besote corazón.Lía.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...