1 de agosto de 2010

Las sandalias de la BBC

Yo divido los tacones de los zapatos en tres categorías básicas:

1) Los muy cómodos, que son hasta 5cm. de altura y se puede aguantar con ellos lo que te echen (no hablo de ir al monte, por supuesto).

2) Los razonablemente cómodos, que tienen de 5 a 7cm. de altura y son los ideales para trabajar en la oficina (aunque los dos esguinces que me he hecho han sido precisamente en la oficina).

3) Los tacones de la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), que son de aproximadamente 10cm. y ahí es donde como te descuides te matas con ellos pero vas monísima, ese placer no te lo quita nadie, si no me pasa como el día de aquella boda.

Hace unos años me invitaron a una boda en un pueblo y la ceremonia religiosa era en una Iglesia que hay en el casco antiguo, con calles empedradas.

La boda era a las 12 de la mañana y hacía un día precioso, yo llevaba un conjunto blanco y rojo y sandalias y bolso rojos. Las sandalias, claro, con tacón BBC, alto y fino.

Dejamos el coche en un parking y allá que nos vamos hacia la Iglesia todos guapos, yo por las calles aquellas empedradas, toc, toc, toc, con mis sandalias y, de pronto, meto el tacón de la del pie derecho en un pequeño hueco que había entre dos de las piedras del suelo y, al sacar el pie, tacón arrancado, ¡qué tragedia, madre mía¡, faltaban 5 minutos para la boda y yo coja y a 50 km. de mi casa.

Pero ¡ohhhhhh, casualidad! resulta que en la misma calle había una zapatería así que, ni corta ni perezosa, me quito la sandalia y me voy con ella en la mano y con la otra puesta y cojeando sensiblemente a la zapatería en cuestión. Había un montón de gente, lo normal de un sábado a las 12, pero yo llegué (con la media y el pie negros como un tizón de andar descalza por la calle) y dije: "por favor, tengo una boda en unos minutos, voy coja y necesito urgentemente otras sandalias rojas ¿me pueden dejar que me atiendan la primera?" y tuve suerte y (risas incluidas) me dejaron y, además, encontré otras sandalias monísimas, esta vez rojo y blanco que sólo tenían una pega: "no tenían tacón BBC", lo tenían razonablemente cómodo.

Lo de llevar el pie negro lo solucioné cuando llegamos al restaurante dónde era la celebración, metiendo el pie en el lavavo, lavándomelo con media incluida y secándomelo con el secador de aire de manos y, como no podía ser de otra manera, entró un montón de gente al baño mientras yo efectuaba todas estas maniobras.

Luego ¿cómo no? tuve que aguantar el cachondeito de un amigo mío, también invitado a la boda, que, a pesar de estar sentado dos mesas más allá de la mía, cada aproximadamente 10 minutos se levantaba y le daba una vuelta a su mesa cojeando ostensiblemente y llamando la atención de todo el mundo, vamos como si llevara en un pie una sandalia de 10 cm. de tacón y el otro descalzo.

Yo las primeras veces le decía entre dientes que ojalá se atragantara y otras cuantas maldiciones pero luego, como ser rencorosa no se cuenta entre mis numerosos defectos, terminé riéndome muchísimo. Incluso bailamos después cojeando para rematar la faena y hacer un poco el payaso.

Desde entonces, por precaución, cuando voy a una boda llevo otras sandalias o zapatos de repuesto en el coche por si las moscas.

9 comentarios:

Madeira dijo...

Jajaja María, no sería en un pueblo de Galicia? algo parecido me pasó a mí. Yo acabé rompiendo las medias y quitándolas en una cafetería.
Un besito nena.

María dijo...

No, Madeira, jajaja, fue en uno de Murcia y, por primera vez en mi vida (creo), no rompí las medias aunque te aseguro que soy propensa, demasiado propensa para ser exactos.

Besos

Madeira dijo...

María yo quedé sin medias, con un golpe en la rodilla, el vestido un poco manchado... y por si fuera poco, llovía a cántaros.
Totalmente real y aún reciente porque fue el año pasado y se casaba una amiga queridísima para mí.
Como decimos aquí... una peniña..

Fibonacci dijo...

Quien le iba a decir a los Hititas que el calzado con tacon que ellos inventaron para poder montar mejor y no se le salieran los pis de los estribos, fuera a parar luego a un a escrito de María.
A mi me encanta una mujer con tacones, la estiliza y le da una belleza sin iguál.
Un beso casto.

wppa. dijo...

Dicen que para presumir hay que sufrir .
A mi me paso en pleno centro de Madrid , a las cuatro de la tarde , con un traspies , adios tacon a esas horas estaban las zapaterias cerradas , tuve que ir cojeando hasta el Corte Ingles a comprarme unas sencillas manoletinas ,imagina toda plena Gran Via ,agarrada del brazo de mi marido cojeando ,era el centro de todas las miradas.
Somos unas sufridoras ajajj.
Un beso
wppa.

BONBOM dijo...

Maria y quien se carga cuatro pares de medias antes de salir de casa un domingo de comunión, joer eso si que es una tragedia jajajja porqué a ver donde te compras otro par?? sales sin las medias , te rozan los zapatos y terminas el dia de una mala milk impresionante ainssss las mujeres sufridoras natas , jajjaa,
Un besote guapa

scarlet2807 dijo...

jajajajajajajaj, María, me encanta tu forma de ser , "desfachatada", aunque debo reconocer que es un poco de " egolatría" en muchas situaciones me veo reflejada en tí...
jajajajajajajajajajajaja
Besos, Scarlet2807

LIA50 dijo...

Tambien yo soy una loca de los zapatos, no puedo resistirme a comprarlos, y entiendo perfectamente por lo que has pasado, jajaja
Lo describes perfectamente.Besotes Lia.

Alejandro dijo...

Confieso haberme reido, no de tí sino de la situación. Ya le vale a tu amigo, jajajaja.

Un saludo

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...