28 de enero de 2010

Poema 20 de Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
( Pablo Neruda )

2 comentarios:

D'MARIE dijo...

Amiga,Neruda nos llena de vida cuando leemos parte de sus poemas.Cada letra es una lagrima de amor al mundo exterior e interior.Solo los grandes nos dejan pequeñas cosas,dentro del corazon,llenandonos de sentimientos ambiguos..
Gracias por compartirlo con nosotros..
Besitos.-

Mario dijo...

Y tu sin notar que mis ojos gritan,
Sin saber si quiera que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama,
Que el verte me brinda tempestad y calma.

Y tu que no sabes
Que mis mariposas, revueltas, ansiosas,
Escapan sin luz,
Buscando refugio en otra morada
Que no son tu pecho, tu cuerpo, tu cama
Y yo que me pierdo con esta pasi처n
Y tu que te alejas
Sin notar si quiera
Que mis ojos gritan, que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama..

PABLO NERUDA

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...