14 de enero de 2010

ELLA


El mar.........., tus ojos verdes.
El mar, profundo enigma......, tu mirada, carita de niña soñadora de frágil cuerpo.
Y el amor........, encerrado en las circunstancias que le marca el tiempo,
espera acurrucado en su juego.

........., para mi naciste de nuevo y allí nos encontramos de nuevo, desde la propia
debilidad de cada uno, desde la fuerza y la templanza, desde el beso limpio
soñado día a día, desde la certeza de un encuentro que ya nace sin floreos, sin
testigos. Bien sabes lo difícil que es salir ileso de la aventura del amor, que
amordazar los sentimientos es tarea imposible, que encarcelar las dudas es
fracaso seguro, y ¡por eso, probablemente el amor compartido sea un corazón
que piensa!.
¡Mi ............del alma!, imagínate las cosas así, sencillamente, sin ruido, con talento
y la frescura de tus ilusiones.
¡Mira hacia dentro, muy adentro, de frente, con cariño! ¡Agarra fuerte mi mano
y dona tu corazón al mío! y yo te esperaré lo necesario, recordando aquel verso
que decía, "Sí, efectivamente, espera la esperanza".

3 comentarios:

Inesperada dijo...

Leo tu relato con mi Serenata.
Se acomodan con el violín, las olas de tu sueño silencioso, desde tus adentros.
El trinar que escucho, es el principio de la esperanza que tu reclamas, desde tu espera.
Me ha encantado volver a leerte, te echaba de menos, aquí.

Inesperada.

Mayte® dijo...

¡Mira hacia dentro, muy adentro, de frente, con cariño! ¡Agarra fuerte mi mano
y dona tu corazón al mío! y yo te esperaré lo necesario, recordando aquel verso
que decía, "Sí, efectivamente, espera la esperanza".

Nunca pierdas la esperenza porque sin esperanza se acaban los sueños.

Un beso a la distancia y encantada de leerte de nuevo.

D'MARIE dijo...

Se puede leer,la intencion del relato,con la pura escencia del sentimiento,latiendo como el corazon,late cuando se asoma al amor.--Precioso!!

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...