25 de enero de 2010

MAR

Mar de mis sueños, y el verde de mi mar.
Mar bravo, indomable, furioso a veces,
furia temerosa que todos temen.
Mar de aguas serenas, mar de aguas
turbulentas.
Mar, cuerpo en continuo movimiento
que llevas en la cresta de tus olas el
canto de sirenas y caracolas.
Mar que riegas las playas rozando la
arena con tu lengua salada, arena con
olor a algas, arena, regazo de olas.
arena que gustoso pisan mis pies para
ser bañados por tu espuma blanca.
Mar, que te llevas mis silencios, mis
pensamientos, mar que me da vida y
fuerza.
Desde mi soledad y mi silencio, te
admiro en toda tu inmensidad.

2 comentarios:

Mayte® dijo...

No hay nada como la mar, para devolvernos la paz de espíritu cuando andamos perdidos en nosotros mismos.

Escribes mar, sueñas mar, piensas mar y sientes la mar.

Besitos a la distancia y gracias por compartir pensamientos.

Inesperada dijo...

El mar, bajo nuestros pies, es como una madre que nos entiende, abrazando nuestras penas.
Nos acaricia con su arena y nos mece con nanas suaves con el rumor del vaivén cadente de sus olas de espuma.
No tiene prisa, siempre está, fiel a tu presencia y a tus silencios.
Guarda tus más intimos secretos, hasta tu vuelta, sin quejas... igual que una madre...está siempre, para abrazar tu alma de niño, por malos que sean los tiempos.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...