8 de enero de 2010

La llave de oro.

Hay veces en la vida que, la llave de la jaula parece ser la que guardamos en nuestro bolsillo, otras que no hay modo posible de abrir la puerta, ni por fuera ni por dentro.
Las menos, cuando no se quiere asomar a otra dimensión desconocida, por miedo al fracaso, pero en cualquier caso, somos llave de oro para quien nos mira de lejos, mira y se va, vuelve y duda y por fin desiste del empeño.

Es complicado tomar las riendas, como un paladín, sin saber mucho del faisán de bellas plumas que se lamenta en su jaula de hastío.

Las pesadas cadenas van sumándose con el paso de la vida, sin saber a ciencia cierta cómo se llega hasta ese punto exacto, en qué momento erramos en las maneras, qué paso aquel no debió de darse y qué pudo ser de haber sabido romperlas a tiempo.

Los días amanecen más lentos si cabe, las mañanas son más eternas, el silencio agradecido, el almanaque se desgranana otro año más, pero con el cansancio aumentado, con la esperanza mermada y la resignación con la que nos educaron.

Todo está igual que ayer y que mañana, por más que la espera sea espera, las llaves sólo llaves, pero la exacta es secreto de dioses.

Las otras llaves son mentiras, uso y olvido, momentos de magia falsa, que con el día son fuegos fatuos.

Son vencedores en la vida que manipulan corazones frágiles, con la excusa del amor eterno, en la realidad menos real que se conoce.

Corazones que entregan todo a cambio de una pizca de cariño a noctámbulos enmascarados, entre cables y letras.

Del otro lado existen seres nobles que son verdad, con su miel y su vainilla, que entienden que la vida hay que andarla despacio, con paso firme y sin cantos de sirenas, que fraguan una charla, desde su lado de la jaula con el otro, sin querer evitarlo.

3 comentarios:

Mayte® dijo...

No quiero ser jaula,cadena ni llave de nadie,quiero caminar entre nubes y vivir de sueños.

Intensa reflexión Inesperada, y tan real cómo la vida misma.

Un beso a la distancia y gracias por compartir pensamientos

orujo dijo...

A veces la vida te premia con tristezas y penas.....Llaves y jaulas, pero después de amar, lo primero que toca es saber sufrir, después partir y al fin andar sin pensamientos y no volviendo nunca la vista atrás.

un beso en la distancia

Inesperada dijo...

Gracias, chicos.
Un beso con achuchón.
Os quiero.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...