14 de julio de 2010

Van Gogh

Vincent Willem van Gogh nació en Holanda en 1.853 y falleció en Francia en 1.890. Perteneció al movimiento postimpresionismo y fue muy prolífico pintando, se le calculan alrededor de 900 cuadros y 1.600 dibujos.

Hijo de un pastor protestante, fue un fanático religioso, intentó hacerse teólogo e, incluso, pasó unos meses como misionero sufriendo toda clase de calamidades. En 1.886 se trasladó a París, para vivir junto a su hermano menor Theo. Se instalaron en Montmartre y empezó a codearse con los artistas de la época que allí se reunían, creciendo como pintor y como ser humano. Conoció a Émile Bernard y a Henri de Toulouse-Lautrec, haciéndose gran amigo de ellos, así como a Paul Gauguin, Georges Pierre Seurat, Paul Signac, Armand Guillaumin, Camille Pissarro, Paul Cézanne.

El 21 de febrero de 1.888 se instala en Arlés, Vincent tenía la intención de crear un taller de artistas pero el único que atendió a su petición del taller fue Paul Gaugin y, sólo, porque Theo era su galerista y le pagó previamente todas las deudas que tenía contraidas. Sin embargo, la convivencia entre ambos fue extremadamente difícil debido al fuerte carácter de ambos y, se dice, dio lugar al episodio de la pérdida de la oreja de Van Gogh, pérdida de la que existen dos versiones, una como resultado de una automutilación y posterior regalo del apéndice a una prostituta y otra a manos de la daga de Gaugin durante una pelea entre ambos.

Los últimos años de Van Gogh estuvieron marcados por sus permanentes problemas psíquicos, que lo llevaron a ser recluido en sanatorios mentales de forma voluntaria, entre los que se encontraba el manicomio de Saint-Rémy, donde incluso tenía un pequeño taller de pintura. Durante sus últimos treinta meses de vida pintó 500 obras, 79 de ellas en los últimos 69 dias.. Su depresión empeoró y, el 27 de julio de 1890, a la edad de treinta y siete años, mientras paseaba por el campo, se disparó un tiro en el pecho y murió en su cama dos días después, en brazos de su hermano Theo.

Como a tantos otros, no se le reconoció su calidad hasta después de fallecido, tanto es así que sólo consiguió vender dos cuadros pero, una vez muerto, alcanzó la gloria artística y, a partir del siglo XX, la categoría de mito. Durante su atormentada vida, pasó no pocos apuros económicos y fue continuamente ayudado en este sentido por su hermano Theo, con quien tenía una relación muy especial. Theo falleció de sífilis unos meses después y, aunque en principio fue enterrado en Utrech, en 1.914 se le exhumó y fue enterrado junto con Vincent en Auvers sur Oise.

9 comentarios:

María dijo...

Carmen, yo siempre he sostenido la teoría de que la muerte dignifica y, en este y otros casos, enriquece.

Me gustan mucho tus biografias, siempre haces recordar algo olvidado y resumes divinamente.

Besos

BONBOM dijo...

Carmen eres una persona muy culta, me encanta leerte me haces muy amenas las biografias y faciles de entender gracias.

Un besazo

D'MARIE dijo...

Carmen he visto una pelicula de VAN GOGH.,A traves su sufrimiento,pudo esponer su calidad de artista..todo esta plasmado con la intensidad de la locura..me encanto tu escrito...
Besis

scarlet2807 dijo...

Carmen, adoro tus biografías, y éstaa en especial, admiro mucho a Van Gogh...

Un beso, Scarlet2807

Fibonacci dijo...

te has convertido en la bibliografa del blog, algo que me gusta, ademas lo haces muy ameno y bien resumido, sigue así.
Un besote y sorprendeme con la proxima

*Inesperada* dijo...

Cada quien tenemos un título en el blog, tratamos temas que nos gustan.
Carmen me sorprende una cosa de tí, sueles comentar mis favoritos.
Agradezco tu esfuerzo y la elegancia cuando escribes, la capacidad de decir tanto, manteniendo el interés, hasta el final.
Gracias, siempre.

Alejandro dijo...

Realmente lo haces muy ameno, Carmen, lo tuyo es una especie de "cultura al alcance de todos".

Un saludo

wppa, dijo...

Cuantas biografias estas aportando al blog, y de personajes muy interesantes .
Sigue en tu linea ,lo haces fantastico.
Un beso
wppa,

Madeira dijo...

Yo, después de todo lo que han dicho, sólo mandarte un abrazo y repetirte, una vez más, que me gustan tus pinceladas biográficas.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...