20 de julio de 2010

La Rochefoucauld

François de La Rochefoucauld, fue un escritor, aristócrata (duque) y militar francés, nació en 1.613 y falleció en 1.680 de gota, enfermedad de reyes y ricos.

Tal como él mismo relató en sus Memorias, los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas y aventuras amorosas, jugó un papel muy importante en las intrigas políticas que eran el pan nuestro de cada día de su época, llegando incluso a estar preso unos días en La Bastilla

En 1652, sufrió una gran herida en la batalla de Faubourg Saint-Antoine que casi le deja ciego y le obligó a guardar reposo por un tiempo, tiempo que aprovechó para entrar en contacto con los círculos literarios parisinos y para concebir su obra más conocida, las Máximas, una colección de 700 epigramas (pensamiento expresado con brevedad y agudeza) que han sido citados y repetidos hasta la saciedad, desde su publicación hasta nuestros días porque si algo tienen sus máximas es que son intemporales, jamás pierden vigencia.

La Rochefoucauld sostenía que el egoísmo natural es la esencia de toda acción, que el ser humano tiende al autoengaño y diseccionó, con mucho gracejo en muchas ocasiones, las contradicciones de la psicología humana.

Citaré algunas de sus máximas:
"¿Cómo pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no lo has guardado?".

"Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos".

"La inteligencia no podría representar durante mucho tiempo el papel del corazón".

Esta última es una de mis favoritas porque demuestra, a mi entender, que los afectos y el amor fingidos tienen los días contados.

10 comentarios:

scarlet2807 dijo...

Carmen, ya extrañaba, tus baños cuturales...
ëste en particualar me ha encantado.
Muchas gracias por compartir

Un beso, Scarlet2807

María dijo...

Coincido contigo Carmen, lo que sale del corazón, como el afecto y el amor, no pueden fingirse.

Besos

Mayte® dijo...

Desde luego es gratificante poder leer notas de cultura sin movernos de casa, es fascinante.

Gracias tesoro..., ya extrañaba leerte.

Un besote

Alejandro dijo...

Yo tenía todo esto prácticamente olvidado, me estás haciendo un poco más culto con cada cosa tuya, gracias.

Un saludo

Fibonacci dijo...

Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.
Es una de mis favoritas, gracias carmen por recordarmela, aunque el tipo era feo de cojones.
Un besote

*Inesperada* dijo...

¿Sabes Carmen?
Cuánto estoy aprendiendo contigo. Cuántas vidas olvidadas, me traes a mi estío y qué bien las narras.
Muy agradecida.
Te felicito.
Gracias, siempre.

BONBOM dijo...

Carmen, eres la mejor,en estos temas,gracias cariño,nos das un buen repaso sin movernos del sofá.
un besazo

Madeira dijo...

Carmen, yo creo que te lo han dicho todo. Creo que lo único que me queda por añadir es que, además de interesante, tú lo haces magníficamente.
Un abrazo

wppa. dijo...

Cuanta cultura emanas , Carmen ,me gusta leerte aprendo cosas que no sabia .
Me encanta aprender y soy buena alumna ajaj
Un beso
wppa.

Manases dijo...

La adulación satisface el amor propio o la vanidad del adulado. Tiende a darle una imagen exagerada de su propia valía, haciéndole sentirse de algún modo superior a los demás...... Como siempre muy acertado todo lo que escribes, en tu linea ... besos carmen

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...