9 de julio de 2010

LARISSA ( 6 )

Larissa Ivanova era la única hija de una pareja rusa y había nacido en Ucrania donde su padre, oficial del ejército soviético estaba destinado. Cuando tenía 12 años, el padre murió en la guerra de Caúcaso, fue declarado Héroe de la URSS y recibió una medalla a título póstumo. Desde aquel suceso, su madre entró en una espiral de depresiones y precisó ayuda psiquiátrica y todo el apoyo que aquella niña podía ofrecerle.
Larissa tuvo que sobreponerse a la pérdida del padre y hacerse adulta antes de tiempo para cuidar de su madre. Era una buena estudiante y, como la vida en Kiev era difícil, trabajaba a tiempo parcial cuidado niños para completar la exigua pensión que recibían.
Cuando tenía 17 años, diagnosticaron a su madre de un cáncer de útero y comenzó el calvario de los tratamientos, cirugía, radioterapia, quimioterapia y todo ello en una paciente psiquiátrica, cada vez más medicada y más dependiente. Larissa era una chica preciosa, guapísima, a pesar de la perenne tristeza de sus grandes ojos azules y muchos jóvenes la rondaban, pero, entre sus estudios, el trabajo y la asistencia a su madre, rara vez salió más de dos veces con algún chico y nunca se había enamorado.
Con gran esfuerzo consiguió graduarse en Educación Infantil en la universidad. Aquella época coincidió con la descomposición del sistema comunista y la desintegración de la URSS, apareciendo las tendencias separatistas y movimientos independentistas radicales en las distintas repúblicas de la antigua potencia.

La independencia de Ucrania, la imposición del idioma ucraniano y el resentimiento contra los antiguos dirigentes llevó a que la joven y su madre se sintieran extrañas en su propio país.
La madre empeoró, el pago de la pensión, que venía de Moscú, comenzó a fallar y Larissa, a pesar de conocer perfectamente el ucraniano, ser nacida allí y tener su titulación además de un buen conocimiento de la lengua inglesa, solo encontraba trabajos marginales.
Cuando, después de muchos sufrimientos, murió su madre, ella tenía decidido marchar de aquel país donde nada ni nadie la retenía.
Como tantas jóvenes de la Europa del Este, sumida en un caos social y económico, con violencia y criminalidad crecientes, contestó a un anuncio que ofrecía oportunidades de trabajo en un país de la Unión Europea, ribereño al Mediterráneo
Continuará...

7 comentarios:

María dijo...

Escribe maravillosamente, díselo una vez más de mi parte.

Besos a ambos

*Inesperada* dijo...

NOS ENCANTA CÓMO ESCRIBE, CÓMO TRANSMITE Y CON QUÉ ARTE LO HACE.
GRACIAS, AMIGO DE SCARLET!!!!

scarlet2807 dijo...

A mi también me encanta como escribe, y él lo sabe.
Es buenísimo...
Besos, Scarlet2807

D'MARIE dijo...

Mas que bueno,pareceria un profesional...Me deleito con estos escritos.de verdad son buenisimos y lo felicito!!
Besiss

Fibonacci dijo...

Más te vale darte a conocer y escribir tú y no por medio de ella, eres muy bueno y el reconocimiento es para tí.
Sigue así, tienes un Don y quiero aprender de tí, si es que puedo.
Un abrazo amigo de Dias de cumple

SalvaX dijo...

He de reconocer que me gusta la historia de tu amigo. Espero con impaciencia el próximo capítulo.
Besos

Carmen dijo...

Yo también coincido y creo habértelo dicho, escribe muy bien tu amigo, qué pena que no lo publique por sí mismo.

Un beso

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...