24 de noviembre de 2010

Aleluya

No siempre gusta el aire de mi canto
A veces la tristeza le acompaña
Y con ella se envuelve y enmaraña
Y cubre el alma con su negro manto

A veces con los versos brota el llanto
En tanto que el dolor el alma araña
Y en el alma clavándose se ensaña
Pero seguimos vivos entretanto

Y ni el dolor ni la tristeza pueden
Arrancar la ilusión y la esperanza
De nuevas vidas que hay en lontananza

Que nos empujan, ayudan y suceden.
Y la vida no es nuestra sino suya
Pues cambian el dolor por Aleluya

4 comentarios:

Rosa Mª Villalta dijo...

¡Precioso tu poema Madrigal!. Y, aunque por distintas razones distintas a las tuyas, claro está, comparto letra a letra, desde el principio hasta el final.
Me ha encantado.
Con todo cariño, Rosa.

Scarlet2807 dijo...

Madrigal, tan o más bello que el de ayer, pero esperanzador.
Me ha encantado. bueno, ne es novedad, ya sabes que todos tus poemas me encantan, no en vano te llamo "el señor de poesía".
Un gran beso y que tengas un bello día, Scarlet12807

Alejandro dijo...

Me gusta tu impecable técnica.

Un saludo

BONBOM dijo...

La poesia es lo tuyo no cabe duda, es precioso, como todos,

Un beso

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