2 de julio de 2010

El regreso de un sueño III

Me echo a llorar sin contestar a su pregunta de si le sigo queriendo, no puedo evitarlo y, mientras salen mis lágrimas como un torrente desbordado, se van disipando mis horrores, mi impotencia al renunciar a él por una causa mayor, mi muerte en vida durante 5 años, mis dudas sobre si él estaría o no bien durante ese tiempo, tantas y tantas cosas que saturaban mi capacidad de sufrimiento muchas veces.

Él no dice nada, sólo se acerca a mí y me deja llorar sobre su hombro mientras acaricia suavemente mi cabeza, me comprende tan bien pese al tiempo transcurrido que entiende perfectamente lo que me pasa.

Cuando dejo de llorar, le miro y le contesto: "Alberto, nunca dejé de quererte, lo sabes".

Sí, lo sé, responde, pero necesitaba oírtelo decir ¿me entiendes, verdad?. Tenía tanto miedo de que en estos años hubieras encontrado a alguien que te hiciera feliz, recé por ello ¿sabes?, le pedí a Dios muchas veces que te diera lo que yo no podía darte.

No dejé que eso pasara nunca, le respondo, cada vez que alguien se acercaba a mí ponía la barrera, no podía ser de nadie, sólo de ti y fue muy dura tanta soledad, lo admito, pero recuerda que fui yo quien prácticamente te obligó a volver con ella. Me arrepentí tantas veces de haberte puesto como condición no saber nunca nada más de ti, le confieso, pero era lo mejor no saber nada, así conseguía algunos instantes dejar de pensar en nosotros pero, irremediablemente, algo me lo recordaba, un gesto de alguien, una flor, un olor, todo era suficiente para volver a pensar en ti, en lo que debió ser y no pudo, en lo maravillosa que hubiera sido nuestra vida juntos.

¿Qué tal el trabajo?, me pregunta. Le miro asombrada, ¿no sabes nada?, ¿qué tendría que saber?, me dice. Alberto...me despidieron al día siguiente de marcharte tú, órdenes de arriba, del mayor accionista, me dijeron, es decir, órdenes de tu mujer.

Elisa, te prometo que no sabía nada, nunca supe nada porque, de haberlo sabido, a pesar de nuestro pacto, te prometo que hubiera intervenido.

Oficialmente me despidieron de forma fulminante por pasar información a una empresa rival ¿te imaginas?, en mi vida he pasado más vergüenza, no tenía nada, sólo el apartamento, tú lo sabes. Además se encargaron de difundir mi supuesta deslealtad, no podía encontrar trabajo, todas las puertas se me cerraban, nunca he podido volver a trabajar en lo mío. Estuve mucho tiempo limpiando oficinas de noche, hasta que ya no pude porque.... Me callo y ahogo un gemido porque recuerdo por todo lo que tuve que pasar sola y sin apenas dinero para poder subsistir.

¿No pudiste por qué?, pregunta...


Continuará...

11 comentarios:

Rosso dijo...

Ella, quiero saber el final cuanto antes, estás de acuerdo?, espero que sí. Lo leído me traen recuerdos, por eso quiero más, averrrrr, por lo demás, que tre voy a decír que no te haya dicho ya, escribes precioso.
Besos amiga del alma.

scarlet2807 dijo...

Ella, me tienes atrapada con tu relato, la historia es fantástica, casi tanto como tú..
No tardes, ¿si?

Un beso, Scarlet2807

Manases dijo...

No es sorprendente, pues, que el idilio sea un ingrediente de la mayor parte del género novelístico. Y ello no es necesariamente censurable. Algunas novelas románticas "hasta han llegado a estar en la categoría de buena literatura" besos Ella

Mayte® dijo...

Quién inventaria los capítulos...

Es desesperante..., cuando más enganchada estás con la historia te quedas colgada.

Besitoss

( Si hay posibilidad de que no duermas pon el siguiente)

Mayte® dijo...

Y encima despedida por la mujer.

Amos, ni se te ocurra volver con el Alberto Elisa, ¡es un calzonazos! que seguro que se fué con ella por dinero,

LIA50 dijo...

Maravilloso Ella, como todo lo que escribes. Besos Lìa.

wppa. dijo...

Ella cada vez màs interesante .
Sigo leyendo.
Un beso
wppa.

*Inesperada* dijo...

Qué de cosas se dicen de golpe, resumir cinco años, de cosas que ya no tienen remedio.
Ella, te sigo con la devoción del siguiente capítulo, con el interés de la trama y con la admiración por tus letras, tan bien expresadas.
Gracias, siempre.

BONBOM dijo...

Ella cielo prometo leer los capitulos que me faltan, este me engancho decirte que me encanta como escribes es repetirlo mil veces pero es verdad eres magnifica escribiendo, mil besos guapa

Ella dijo...

Mayte, ni calzonazos ni por dinero ¿eh? que mi Alberto es un señor, jajaja.

Madre mia qué culebrón me está saliendo, jajaja.

Fibonacci dijo...

Ahora me diras que tienes un hijo de él, que chuli jajajajaja
Un besote

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...