6 de julio de 2010

+ Boda en puerta +


La fecha se acercaba y casi estaba todo listo, mi atuendo, la ceremonia, la recepción, la música, invitados.
Toño era muy previsor, en su equipaje se había traído sus trajes de vestir y un smoking de saco blanco, pantalón negro con cintas de satén a los costados, camisa con plisado al frente, fajín de satén y corbata de moño color vino. Era un traje propio para el clima y la época del año. Solo faltaban los detalles del mismo día.

En los primeros días del mes de Mayo, Toño se mudó a nuestra casa, contaba con lo indispensable para llegar a dormir y tomar algún desayuno ligero, aún faltaba que entregaran los muebles que él había comprado.
Por las mañanas desayunaba y cerca del medio día se iba al café con sus nuevos amigos, más tarde iba a mi casa a esperar que yo regresara del trabajo para comer juntos, y mi madre con nosotros.

Por las tardes salíamos a dar un paseo, o bien a mirar algo que nos hiciera falta para la casa, ya no podíamos comprar nada, ni teníamos con qué, y debíamos esperar los regalos de boda, el caso era pasar esos momentos solos planeando y comentando los detalles, intercambiando opiniones y sentimientos.

Varias ocasiones tuve crisis de de ansiedad y me daba por llorar, me sentía angustiada por tener que dejar a mi madre, sabiendo que ya era una persona de edad avanzada, Toño tenía tal paciencia conmigo, que fue mi terapeuta en esas ocasiones, me dejaba hablar, me escuchaba atento, me consolaba, me entendía y justificaba mi sentimiento, pero a la vez me hacía ver que no la estaba abandonando, que era parte del proceso de la vida misma, además decía que seguiríamos al pendiente de ella y que yo merecía vivir ya mi propia vida.

Habíamos solicitado una mesa de regalos de un gran almacén departamental, fuimos a elegir los enseres electrodomésticos, utensilios de cocina, toallas, sábanas, adornos, vasos, batería de cocina…etc. Los invitados iban y compraban lo que habíamos elegido según sus posibilidades.
En pocos días comenzaron a llegar los obsequios, bellamente envueltos en papel decorado con motivos de boda en color plata, con lazos y moño blanco y un ramito de azahares.
Era una gran emoción verlos llegar, los iba acomodando el la sala de mi casa, bueno la casa de mi mamá, pues los abriríamos hasta después de la boda.
Mi madre se mandó a confeccionar un vestido el azul encendido, vestido largo con bluzón de encaje, maga larga transparente, zapatos del mismo color.

La fecha se aproximaba el día 19 de mayo de 2001 era el día señalado para el acontecimiento mas grande que marcaría mi vida en el antes y después.
Como testigos del acto protocolario, serían mi hermano, mi cuñado y mi madre. Por parte de Toño si hija y yerno.

Los invitados estaban confirmados, por parte de Toño vendrían de Salamanca, su hija y yerno, los padres y hermanas de él. Su hermano mayor con su hija, marido y nietos.
Muchos de mis invitados que venían de otras partes de la República Mexicana, llegarían el mismo día a sus hoteles y algunos a casa de mi hermana.
Como testigos del acto protocolario, serían mi hermano, mi cuñado y mi madre. Por parte de Toño si hija y yerno.

Mi madre siguiendo una tradición mexicana, mando a hacer una estrella con flores blancas naturales y follaje verde de contorno, a los lados guirnaldas de follaje verde. La estrella se cuelga al centro de la puerta de entrada de la casa, como señal de que habrá boda en casa.

Haciendo un recuento de los acontecimientos, fueron días de mucha agitación, emociones contenidas, demasiados detalles por preparar. Pero todo se había desarrollado en un ambiente de armonía, alegría y con gustosa participación de toda la familia. No hubo ni un mínimo desacuerdo que pudiera romper con ese estado de dicha compartida.

Entre tanto no faltaron los días de sosiego y calma en los que Toño y yo pudimos estar a solas, haciendo planes de nuestra vida en común, de decirnos cuanto nos amábamos y nuestro deseos de compartir todo. A estas alturas de la relación teníamos nuestro propio espacio de soledad e intimidad, donde nos disfrutábamos plenamente cada que podíamos, era nuestro nuevo hogar.

Para el día 15 de mayo, ¡al fin! recibimos los muebles, y pudimos poner orden a la casa, los acomodamos cada uno en su lugar. Yo comencé a llevar mis pertenencias, ropa y artículos personales, libros… ¡todo!
Me hacía mucha ilusión y satisfacción arreglar mi casita a mi entero gusto, ya no tenía yo que compartir decisiones. Toño como hombre complaciente que era, me decía siempre, como tú quieras, donde tú quieras, tú eres la señora de esta casa.

10 comentarios:

Mayte® dijo...

Muy emotivo todo Mega

Re refleja en cada línea lo feliz que te sentías.

Un beso a la distancia

LIA50 dijo...

Mega, que bonito lo relatas, revivo contigo esos momentos, Un beso Lía.

Madeira dijo...

Mega, qué bien lo estás contando ¡. Consigues transmitirnos toda la emoción y la ansiedad del momento.
Un beso

Mayte® dijo...

Muy emotivo Mega. Se ve reflejada la felicidad que sentías en cada una de tus letras.

Un beso a la distancia

Madeira dijo...

Mega, qué emoción consigues transmitirnos ¡¡ yo estoy deseando que llegue el día.
Un beso

Mayte® dijo...

Es muy emotivo leerte Mega. Dejas traslucir toda la emoción y felicidad que sentías en esos momentos previos a tu boda.

Gracias por compartir

Besitos a la distancia

BONBOM dijo...

Mega, es emocionante gracias por compartir, me recordo cuando preparaba la mia, besitos guapa

Mayte® dijo...

Ahora salieron todos los comentarios
vaya tela

Fibonacci dijo...

Eres estupenda narrando tus vivencias,un besote

D'MARIE dijo...

Mega que bonito lo escribes,sera que las bodas me pueden...me encantaria escribir la mia..pero por mas q le ponga fuerza es para llorar ajajaj.
Besis me encanta !!

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...