5 de abril de 2010


Dios hizo a la mujer el sexto día.
Fue una jornada muy intensa de duro trabajo y de horas extras.
Un ángel apareció y le dijo:
¿Por qué dedicas tanto tiempo a la creación de esta criatura?
Y el Señor le contestó:
¿Has leído mi proyecto de lo que quiero hacer de esta obra?
Ella debe ser.., completamente lavable, pero no ser de plástico
tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables, ser capaz de
funcionar con una dieta de sobras o de cualquier cosa. Tener regazo
que pueda curar desde una rodilla hasta un corazón roto, y lo hará
todo solamente con dos manos y un solo corazón.
El ángel se maravillo ante aquel proyecto...Solamente dos manos
....¡Impposible!
Dios le contestó: Y es el modelo estándar...¡Es demasiado trabajo
para un día! Señor. Mejor espera hasta mañana para terminarla.
No, no esperaré, protestó el Señor. Estoy ya muy cerca de terminar
esta obra que es mi creación favorita...Ella se curará sola cuando esté
enferma, y podrá trabajar 18 horas al día.
El ángel se acerco más y toco a la mujer.
¿ Pero la has hecho tan suave ? Señor.
Es suave, dijo Dios: Pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo
que podrá aguantar, ni de lo que será capaz de lograr.
¿ Será capaz de pensar ? Preguntó el ángel.
Dios contestó:
No solamente pensar, sino también razonar, entender y perdonar.
El ángel entonces notó algo, y alargando la mano toco la mejilla de
la mujer. Señor, parece que este modelo tiene una fuga...Te dije que estabas
tratando de poner demasiadas cosas en ella.
Eso no es ninguna fuga.., es una lágrima, le corrigió el Señor.
¿ Para qué es una lágrima ? preguntó el ángel. Y Dios contestó:
Las lágrimas serán su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño,
su amor, su soledad, su sufrimiento y su orgullo.
Esto impresionó al ángel. Eres un genio Señor, pensaste en todo. La mujer
será verdaderamente maravillosa.
¡ Lo será! La mujer tendrá fuerzas que maravillarán a los hombres.
Ella aguantará dificultades, llevará grandes cargas.., pero tendrá felicidad, amor,
y dicha. Sonreirá cuando desee gritar. Cantará cuando quiera llorar. LLorará
cuando esté feliz y reirá cuando esté nerviosa.
Luchará por lo que crea justo. Se enfrentará a la injusticia. No aceptará un no
por respuesta, cuando ella piense que puede haber una solución mejor. Se privará
para que su familia pueda tener.
Acompañará al médico a una amiga que tenga miedo de ir. Amará incondicionalmente
Llorará cuando sus hijos triunfen, y se alegrará cuando sus amistades consigan premios-
Sérá feliz cuando tenga noticias sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se
romperá cuando muera alguien querido. Sin embargo....,será fuerte cuando piense que
ya no hay más fuerza, aunque no albergue ninguna esperanza.
Sabrá que un beso y un abrazo pueden ayudar a un corazón roto.
Sin embargo, hay un defecto en la mujer....
¡¡SE OLVIDARA LO MUCHISIMO QUE VALE !!
(anónimo).

Hablarte de esto a vuestras mujeres y amigas, para recordarlas lo hermosas que son.

Y también a los maridos y amigos,...Por que a veces los hombres, necesitamos que se
nos recuerde el incalculable valor que tienen las criaturas má bellas y más esenciables de la
TIERRA.

5 comentarios:

Mayte® dijo...

Hermoso ensalzamiento a la figura de la mujer Orujo.
Gracias por compartirlo con nosotros.

Un abrazo a la distancia

monpita dijo...

amo ser mujer, y valoro cuando respetan eso... gracias orujo por compartir esto. beso mon

D'MARIE dijo...

Gracias Orujo,por recordarnos que hoy debemo pensar mas en nosotras y salir a disfrutar la vida!!,Nos lo mereecemos!!
Besis

Madeira dijo...

Orujo, me ha gustado tanto, tanto lo que has escrito. Hay tanta sabiduría sobre la vida y tanto conocimiento sobre como somos..
Sinceramente, me ha llegado muy dentro.
Un abrazo, gracias

scarlet2807 dijo...

Orujo, que lindo leerte nuevamente, se te extrañaba.
Pese a conocer ése escrito, cada vez que lo leo me emociona, gracias por traerlo.

Un beso, Scarlet2807

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...