30 de abril de 2010


EL PALOMO


Cuando el pícaro Palomo, instaló la carnicería en el modesto barrio, muchas vecinas se aliviaron: no habría que caminar tanto para hacer algunas compras. Flamante local, azulejado, balanzas nuevas, y atendido por su propio dueño, garantizaban el éxito comercial. Pronto el Palomo necesitó un ayudante por el incremento de su clientela.
Pasaron unos meses de prosperidad y seriedad, pero apareció en el comerciante un costado peligroso: su afán de conquistas femeninas. Comenzó a acechar a algunas clientas, para quienes siempre tenía un guiño cómplice, o gramitos de más en el peso de su compra, a manera de obsequio interesado.
Hacía alardes de conquistador, con cierto lenguaje entrador, su bigote fino, bien cuidado y su sonrisa perpetua. Además de exhibir su velludo pecho, al dejar entreabierta su casaca.
En el barrio se encendieron luces de alarma. El cuchicheo se derramó por las calles, y comenzaron las recomendaciones a niñas bonitas y solteras chispeantes. Varias vecinas debieron cambiar de carnicería, por sugerencias conyugales.
Se habló de aciertos aventureros del Palomo, especialmente después que comprara una antigua camioneta, que era vista, decían, por todos lados, sobre todo cerca de hoteles alojamientos. Todo de comprobación por lo menos dudosa.
Pese a que el comerciante y su familia vivían lejos del barrio, todos conocían a su esposa, una especie de sargento de caballería, morena subida, muy crespa, y de voz intimidante, por lo potente. Las andanzas de su marido, no tardaron en llegarle, por lo que empezó a frecuentar el negocio, en principio por las tardes. Al tiempo, se instaló definitivamente en la caja, desde donde comandaba la actividad comercial. El Palomo ya casi no sonreía, el bigote se perdió en la barba de días, y los botones se abrochaban hasta la papada.
Ahora hay allí una bicicletería, cuyo dueño…

10 comentarios:

Mayte® dijo...

Menos mal que ya comí, o me habría dado hambre con tanto chorizo.

Precioso relato Tano.

Un beso

Soñador dijo...

jajaja Mayte.Muy buena historia, entretenida y escrita de una manera que se deja leer, casi se pueden apreciar todos los detalles , como si se viviera la misma.Encantado de leerte con tus narraciones tan amenas y entretenidas de la vida cotidiana.Gracias

Ella dijo...

Eso me ha pasado a mí oye, por una vez me ha tentado más la foto que el escrito. Estooooooo... ¿los de la derecha según miro yo son los picantes?

Por cierto, pobre Palomo.

Besos

scarlet2807 dijo...

Me encantan tus relatos de la vida, casi tanto como tu poesía.
nótese que dije " casi".
Muy buén relato maestro, me encantó, pero, problema es que no sé por quién sentir lástima, si por el palomo o por la " sargento"

Un beso, scarlet2807

Calixto dijo...

Tarzannnnn... divertido relato graciosamente explicado y dá la razón al dicho popular... ¡¡¡no mezcles el trabajo con el placer!!! tiene mal final.

Saludos de Calixto.

*Inesperada* dijo...

He leído atentamente tu relato.

Qué pasó con la camioneta?

El dueño siguiente también... se despendoló?
Ja ja ja, me gustó Tzn, eres grande, contándonos tus cosas, tan acertado como siempre.

Gracias, desde mi lado.

Madeira dijo...

Tarzán yo quería seguir leyendoooo. Estoy dispuesta a pagar por ello. Anda, decídete a acabar la novela. Estoy segura que la compraríamos.
Me ha gustado mucho.
Un saludo

wppa dijo...

Una vez mas acertadisimo ...
Esa foto de tu carnicero despierta deseos irresistibles de pecar,entiendase que no por el Palomo , si no por su chorizo¡¡ entiendase por chorizo los colgados ,, entiendase por colgados los de la barra...ajajja
Espero la segunda entrega .
Un beso amigo tza,
wppa,

Mega009 dijo...

Tarzán Boy...me gustó mucho este asunto del carnicero ¿sabes? era algo común en ellos, que con tal de atraer mas clientela coquetearan con las señoras, y "dígame mi reyna que va a llevar????" con mirada por demás libidinosa jajaja... es como parte de su personalidad. Pero a este Palomo le cortaron las alas hasta el pecho!! jajaja
Besos

D'MARIE dijo...

Mi carnicero es espantoso de feo..ademas su esposa es muy grandota y me da miedo...asi que solo dire..que me encanto el relato jajaj.
BESIS

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...