HISTORIAS DE LA VIDA


Hace días, vengo dándole vuelta a unas historias que casi las he vivido en persona, una de ella muy allegada a mí, la otra por referencia, pero conociendo los personajes, no me decidía por el que dirán, "que si soy machista, xenófobo y racista".

Para ser sincero, hoy no tengo la cabezota muy fina, como se dice en el argot de los escritores, (estoy en blanco) y si a eso le añadimos que de las dos neuronas que tengo, una está de vacaciones y la otra es muy vaga.
Intentaré contarlas, una como la viví y la otra como me la relataron.

Las sintetizaré lo mejor que pueda; Se trata de un matrimonio de mediana edad, acomodados, el constructor de pisos, propietario de una mediana empresa.

Un día, conoce a una chica, joven, treinta años poco más o menos, un monumento de mujer, con sus medidas donde las tiene que tener, por algo el constructor se enamoro de ella. "con razón dice Fibonacci que las matemáticas son el lenguaje con la que la naturaleza se comunica con nosotros, con esta persona se comunicó muy bien".

Ella colombiana, según le dijo, soltera y sin hijos.

El se volvió loco, le regaló un chalets a su nombre en la capital de la provincia, donde montaron su nido de amor, dejó a su mujer y se fue a vivir con ella al cabo de los pocos meses.

Cuando ya convivía con ella, le dijo que tenía dos hijos en su país y le solicitaba dinero para ayudar a sus hijos y a la familia. Le sacó todo lo que quiso.

Mientras, entramos en la crisis en la construcción, se queda con viviendas sin vender, las deudas con los bancos le atosigan, llega un momento que no tiene donde poder buscar dinero y los acreedores lo llevan al juzgado. Le dice a su amiga, que no hay más remedio que vender el nido de amor, a lo que ella se niega en redondo, ya que está a su nombre, como así mismo el vehiculo que le había comprado.

Llega el día del juicio y lo condenan a cárcel, ingresa en la misma y allí aún continúa.

Ella sigue viviendo en el nidito de amor, se ha traído a sus dos hijos y al marido que tenía en Colombia.

Fin de la historia.

La siguiente, hombre maduro, 58 años, soltero, vive solo, casa en propiedad.

Noche de copas en el Pub de la localidad, conoce chica joven, 34 años, soltera, sin hijos, se la lleva a la cama ese mismo día, un mes después, ella se va a vivir con él.

Al siguiente mes, ella embarazada, nueve meses después, niño, felices los dos, familia de él aunque reticentes a esas relaciones tambien contenta, por fin el viejo ha sentado la cabeza.

Un día cualquiera del siguiente mes, sale a trabajar, todo tranquilo, regresa por la tarde como todos los días de su trabajo, intenta abrir la puerta, no puede, la llave no entra, llama a la puerta, no contestan, se asusta, llama a la policía, viene esta, le dicen que la mujer con la que convive ha presentado denuncia por malos tratos psicológicos, lo trasladan a comisaría, le toman declaración, su mujer ha cambiado cerradura de la casa, día siguiente, juicio rápido, orden de alejamiento de la victima y visitas controladas para su hijo.

Se ha quedado sin casa, sin hijo, vive con su madre, y paga la manutención de su expareja y el niño.

Nota del autor: ella de nacionalidad Ecuatoriana,tambien a ocurrido con españolas, que conste en acta.

Con esto no quiero hacer discriminación, pero son cosas que están ocurriendo y muy a menudo, viejo soltero o casado, conoce chica jóven, chica lleva al fin.

Si he podido molestar, pido perdón, pero que razón del refrán ese que dice: Tiran más dos tetas, que dos carretas. O algo por el estilo.

11 comentarios:

Miranda dijo...

Rayos!!!, historias trágicas.

Alguna razón deben tener esas personas para llevas a cabo semejantes atrocidades.

Besitos.

scarlet2807 dijo...

Uffffffffffff....vaya historias.
Debe ser verdad que " un par de tetas tiran más que una yunta de bueyes", perooooooooooooo,
( mejor me callo....)

Un beso, Scarlet2807
PD:
con razón no quieres enamorarte, con ésas historias ¿quién? hijo mio), jajajajajjaajjja

LIA50 dijo...

Esto pasa, ha pasado y seguira pasando...en cualquier lugar del mundo, la ingenuidad y la avaricia no sabe de nacionalidades...Un beso Lia.

wppa dijo...

¿Oye y que tendran ellas??.... Historias como estas hay muchas ,màs de las que deberia de haber.
Pero si esto ocurre es porque hay ingenuos que se dejan llevar por cuatro baboseos ,porque amor ,lo que se dice amor , no existe.
En fin Fibonacci, mientras que el mundo sea mundo seguiran pasando estas cosas.
Un beso
wppa,

Ella dijo...

Has sido valiente, muy valiente al atreverte a contar esto sabiendo que te pueden dar por todos sitios.

Como muy bien dice Lía la avaricia no entiende de nacionalidades, tú sólo has contado lo que sabes y, como tú, espero que nadie se sienta herido por ello.

Y sí, "pueden más dos tetas que dos carretas", pero por muchos motivos, un día reflexionaré sobre eso.

Besos

Madeira dijo...

Fibo yo estoy con ella, has tenido mucha valentía al escribir sobre esto. Con el tono que lo has dicho y pidiendo disculpas por anticipado, no creo que hayas molestado a nadie.
Queda uno paralizado con este tipo de historias, pero de las generalizaciones hay que huír: no todos lo hombres son machistas, no todas las mujeres quieren aprovecharse de su aspecto físico..
Como siempre, me gusta mucho tu naturalidad al escribir. Un abrazo

Mayte® dijo...

Pues yo voy a diferir un poco. Pero solo un poco.

Historias cómo esta es cierto que en españa las hay a miles, en otros lados del mundo supongo que igual, pero nos ocupa España en este momento. Yo tengo el caso de mi fontanero de toda la vida y es justo cómo lo has descrito.
Ahora bién.: Es culpa de ellas?. Yo considero que no. Ellas estan intentando salir de la pobreza de la mejor manera que pueden y ayudar a sus familias.
La culpa es de ellos, que son tan sinverguenzas, que se olvidan de mujeres, hijos, años de convivencia, por una persona más joven y que no conocen de nada.

Que no se las culpe siempre a ellas, que si ellos no se fueran de copas donde no deben, a gastar lo que no pueden. Ninguna se fijaria en ellos. O acaso creen que ligan por su atractivo??.
Lo único realmente jodido de esto, son las familias que dejan practicamente en la miseria, por un calentón (de cabeza)

margari dijo...

Hola, fibonacci.
No se las debe, culpar siempre a ellas, pero si, ver su ambición desmedida.
Uno de ellos estaba soltero,no le hizo.Más que "BIÉN" a la chica. Y ella, se lo pagó con, una denuncia de malos tratos(psicológicos por si se pedían pruebas físicas)Esto es maquiavélico, de una mente maligna, sea de la nacionalidad que sea.
El único crimen, de este señor fue enamorarse de un bellezón, que quiso "Pescarle" para vivir toda la vida ella,y familia a costa de él
Me parece horroroso
un saludo
gracias,por tu valentia fibonacci
margari

Tarzánnnnn dijo...

Quiero decir q España ha tenido mucha mala suerte con su inmigración. Hay LA (latinoamericanos) por todo el mundo (EE.UU, Japón, paises nórdicos y Europa toda)Estas anécdotas las escucho de España y solo lo puedo atribuir a esa mala suerte. En todas partes se destacan las virtudes laborales e intelectuales de los LA. Su adaptación a diferentes medios. O tal vez, haya por parte del hombre español, una preferencia por cierto tipo de mujer, y quizás algo de inocencia en detectar previo, la calidad de persona con que se relaciona.Me quedo con lo que dice Lía. Desde Argentina, país por excelencia de inmigrantes, aún hoy, los saludo-tzn

*Inesperada* dijo...

Independientemente de quien es el culpable y los motivos y consecuencias de esos falsos amores, porque son interesados, al final Poderoso caballero es Don Dinero.
Quien nada tiene, nada pierde.

En cualquier caso Fibonacci,muchas felicidades por tu valentía y tu presencia, siempre tan acertada.

Saludos inesperados.

Soñador dijo...

La vida es un computo de lecciones , buenas y malas.De los palos se aprende, hay gente buena y honrada en todas partes....personalmente en españa ( voy a decir la salvajada )...hay mucho ladron patrio , no olvidemos a nuestros mandatarios y otros enchufados que nos sangran lo que quieren y más y contentos encima.Así pues quien no corre vuela , hay que estar ojo avizor siempre.Gracias por estos dos relatos tan cotidianos