SUEÑO DIVINO

En el día de ayer, echaron en la tele un corto de Carlos Magno entrando triunfal en una ciudad conquistada, todos lo aclamaban como si fuese un Dios, yo soy un enamorado de todos estos personajes y todo lo que cae en mis manos lo leo y me meto dentro del mismo, ahora estoy liado con “Aníbal”, un personaje histórico del que ya sabía su fin desde que estudiaba en el colegio, y al caer en mis manos la trilogía de Publio Cornelio Escipión “El Africanus” personaje este que siempre me había encantado, ha hecho que me lea al cartaginés, un personaje quizás vilipendiado y olvidado, peculiar donde los haya y con una ambición desmesurada por complacer el sueño de su padre, al que adoraba.Y junto a sus hermanos fueron el terror de los romanos y otros pueblos de por aquel entonces en las Galias, Hispania y sobre todo Roma.
A lo que vamos..., que me enrollo como una persiana, pues bien, al cabo de un rato después de ver el corto de Alejandro Magno me fui a la cama como las gallinas, es decir, en cuanto anochece. Mis allegados me dicen que es porque ya soy viejo y a los viejos esto le pasa, se van a la cama en cuanto empieza el telediario de la noche, y antes que el gallo llegue a su tercer sueño, estoy en pie y como decía mi padre,”te levantas antes que las calles se hagan”.

¡Me sigo enrollando y no voy al quid de la cuestión de lo que quiero contar!

Me meto en la cama, doy gracias por lo que tengo como cada noche, después pongo la radio y a escuchar a mi amigo “Alsina” en Onda cero, por cierto, quizás uno de los locutores mas cojonudos que jamás he escuchado. Junto con el Herrera, ese que dice a las seis de la mañana “arriba camastrones” que ya hay muchas gente levantada y con ganas de hacer país, me encanta el Herrera, aunque ahora empezamos con la temporada estival y desaparecen todos ellos, para dar paso a nuevas emisiones de esas lay´s, odio éste tiempo y quiero que pronto llegue la normalidad, colegios, frío y mi Carlos Herrera, así como mi Alsina.

A lo que vamos..., doy unas pequeñas vueltas en la cama, para buscar una buena pose mejor para dormir, aunque al final siempre escojo la misma, boca abajo, la mano izquierda debajo de la almohada y la derecha por encima de la misma y ahí me quedo frito, y la mayoría de las veces me despierto para apagar la radio, eso sí no me suena el despertador y está aún enchufada, ventaja de dormir solo y hacer lo que me da la gana ¡y porque negarlo, en toda ella, suerte de ser uno soltero!

Hoy no tenia nada que escribir y me acosté con esa pesadumbre, me dije: “No te preocupes Fibo”, que algo se te ocurrirá de aquí a mañana y ¡aleluya! me levanto cabreado porque el despertador de Madeira me ha sorprendido hoy al sonar, ya que normalmente estoy despierto antes, y me ha quitado el sueño más maravilloso en el que estaba y el que ahora os relataré.

Yo entrando en una ciudad, aclamado, pero ¡oh sorpresa! todas las que me aclamaban eran mujeres, cientos, miles, no se cuantas y yo seguido de una corte también de féminas, no existían hombres, era un reino de mujeres y yo su emperador.

Mirara para donde mirara, eran mujeres, delgadas, menos delgadas, guapas, menos guapas, altas, bajas, maravillosas todas, y lo mejor es que era verano y todas estaban desnudas, mostrándome sus desnudeces.

Todas se me ofrecían, pues yo era su maná, el hombre reproductor, el que sólo con un gesto tenia a cualquiera de ellas a mis pies, si quería hacerlo con una, pues con una, ¿que con las que me diera la gana? ¡pues también! ¿y si me apetecía que ellas hicieran el amor mientras yo las observaba? ¡también! Todo lo podía hacer, mi palabra era ley, todas me amaban, no habían celos, solo deseaban que yo fuera feliz, y lo era, ¡vaya si lo era! Dios que felicidad más completa, no tenia manos ni boca para dar a basto a todas ellas.

Decía para mi y dándome pellizcos...,”que no sea un sueño joder” que sea realidad y lo era.

Me daban masajes, me ayudaban a que no descansara, que no se pusiera flácida nunca, no había temor de que se quedaran embarazadas, eran lo que querían, las que se quedaban embarazadas eran consideradas como deidades, por lo tanto ponían todo su empeño en eso y yo allí, “El jefe”.
¡Pero todo no puede ser felicidad completa! de repente un sonido cada vez más agudo, 'creí que eran las campanas de la felicidad que sonaban en el pueblo, para festejar lo bien que las estaba poniendo' ¡FASTIDIO! era el despertador de Madeira que no dejaba de sonar, abrí los ojos y todo había sido un sueño.
Me cabreé en un principio, pero luego pensé.
¡Que me quiten lo bailado!

8 comentarios:

LIA50 dijo...

Que lindo es soñar...allí se cumplen los deseos, jajajaja.Un besotee Lía.

Miranda dijo...

Fibbb:

Jaaaaaaaaaaaaa, tratándose de ti es de lo más normal, lástima que sólo haya sido un sueño y peor aún, haber despertado en el momento más excitante.

De cualquier forma, me encantas!!!.

Besitosss.

Ella dijo...

Pobre, era demasiado bueno para ser realidad, eso nos pasa siempre, pero míralo por el lado bueno, con tanta ninfa a tu disposición te hubieran dejado hecho polvo en dos telediarios, jajaja.

Es bonito, gracias por hacerme reir hoy.

Besos

Mayte® dijo...

Mucho te duró a ti la seriedad. Es muy bueno el relato de tu sueño y tan real como todas tus trastadas.

Un beso grandee

Soñador dijo...

Y eso que no eres de los de soñar, jajaja pillin, que bueno...te lo curras mucho.Un abrazo

Madeira dijo...

Jajaja, Fibo... eres tremendo. Mira estás autorizado a darle un manotazo al despertador. Yo te repongo todos los que haga falta.
Con temas serios eres genial, pero volviendo a tu humor, tampoco bajas el listón.
Un beso

*Inesperada* dijo...

Me he reído mucho, Fibo.
Y pensaré que cuando oiga Onda Cero, tú a miles de kilómetros, estás ahí, despierto o dormido.
Una forofa, como tú, te da las gracias, por ese sueño con bacanal incluída.
Gracias, siempre.

D'MARIE dijo...

Me preocupabas,que tenias el humor guardado estos dias..Genial Fibo..!!
Besis