El chófer de la Sra. Marquesa

El chófer de la Sra. Marquesa, así es como se autodenomina el yerno de mi tía Victoria, quien quiere tanto a mi tía, es decir su suegra, que la llama Sra. Marquesa.

Mi tía es un caso especial, tiene casi noventa años, lleva toda su vida haciendo y diciendo lo que le viene en gana y aún no he conocido a nadie que no la adore, literalmente. Tiene una alegría de vivir que para sí la quisieran muchos jovencitos y eso se le refleja hasta en el cutis, es como una Heidi pero con casi 90 años.

Ya de pequeña apuntaba maneras, he oído mil veces la historia de cuando falleció una de sus abuelas quien, por lo visto, la mantenía a raya a base de pellizcos por cada travesura que hacía. Debieron ser muchos los pellizcos recibidos porque, según cuentan en la familia, Victoria no pudo resistir la tentación y, con su abuela de cuerpo presente en el ataúd, aprovechó un momento en que pudo quedarse sola y se dedicó a hacerle muecas y ponerla verde, diciéndole cosas como: "te jodes que estás muerta y no me puedes pellizcar por sacarte la lengua", "anda chula, levántate ahora y pellízcame, mira, mira como te saco la lengua" "¿qué pasa que no puedes, eh?, pues te aguantas". El tema no hubiera pasado a mayores si no la hubiera pillado mi abuela, su madre, quien le dio todos los pellizcos que no podía darle la fallecida y, además, la obsequió con un castigo apoteósico.
Curiosamente para su edad, es una mujer que siempre ha hablado del sexo sin tabúes, escandalizando a propios y extraños en muchas ocasiones diciendo cosas como: "a mi marido le gustaba más hacer el amor que a Dios las misas", "cuando mi marido tenía ganas (que eran todos los días), me miraba cenando de esa manera tan peculiar y yo, corriendo, acostaba a los niños y al ataque (mis hijos han sido los niños que más temprano se han acostado de toda la calle)", "anda que no he disfrutado yo con mi marido, se murió muy joven pero lo hicimos tantas veces que como si se hubiera muerto de ochenta", y un largo, etc., lo de mi tía no tiene fin.

Una de sus peculiaridades es que le dice a todos los hombres de la familia, cariñosamente, hijoputa y mariquita y nadie se enfada, no sé como lo hace. Recuerdo que cada vez que llamaba a casa me decía: "nena, dile al hijoputa de mi hermano que se ponga" y, en otra ocasión, me presentó al marido de una de sus nietas diciéndome: "nena ¿conoces tú al hijoputa que se ha casado con mi nieta? (he de aclarar que el hijoputa en cuestión es y era ya en ese momento fiscal, por lo que supongo que estaría un poco acostumbrado a oírlo y no precisamente en tono cariñoso)". Mi padre y mi tío Angel se pasaron toda su vida riñéndole por su vocabulario pero ella aún sigue diciéndolo.

Otra de sus aficiones es discutir de política, ella es de izquierdas de toda la vida y defiende sus ideas a capa y espada; en una ocasión discutió con mi hijo que entonces tenía unos 10 años y le dijo "piojoso" por hacerle la contra, mi hijo le contestó "vieja comunista", se quieren mucho pero, desde entonces, se llaman el uno al otro "piojoso" y "vieja comunista" respectivamente. El niño, que también se las trae, ha llegado incluso a enviarle al móvil fotos de Franco para fastidiarla.

Lo de sus yernos ya es otra cosa, la quieren casi más que a mis primas, sobre todo el mayor, quien se autodenomina a sí mismo el chófer de la señora marquesa, van juntos a todos sitios, él la lleva donde a ella le apetece, a misa, de compras, donde se le ocurre y lo de Sra. Marquesa viene de un día hace muchos en que la llevó de compras en la playa y dejó el coche en la misma puerta del establecimiento, para que ella no se molestara mucho. Formó un atasco de campeonato y, cuando llegó la policía y le conminó a quitar el coche, ni corto ni perezoso le dijo al guardia: "no puedo quitarlo, no hasta que salga la Sra. Marquesa". Mi prima la mayoría de las veces se niega a acompañarles (dice que dos locos juntos, el marido y la madre, son demasiado para ella).

10 comentarios:

Fibonacci dijo...

Me encantaria conocerla, aunque sea comunista, creo que hariamos una buena pareja, aunque ya no pudiera ligarla, no por mi,sino por ella.
Me encantan tus historias Ella, las difruto cada vez más.
leyendo lo de la señora Marquesa, no me estrañas como eres.
Un besote castete Ella.

Fibonacci dijo...

estrañas con x jajajajaaj

Madeira dijo...

¡Cómo me gusta esa tía tuya¡ y la has descrito tan maravillosamente que casi podía verla.
Un besote grande,grande

*Inesperada* dijo...

Me ha encantado tu biografía de tu "Señora Marquesa".Estas damas son genio y figura, distintas e increíbles, originales como pocas, las pocas que aún quedan.
Me recordaste en la forma de escribir, a las historias del marqués de Sotoancho, de Ussia.
Felicidades Ella, sigo disfrutando vivamente de tus relatos tan reales, como entrañables.

wppa. dijo...

Damas de los pies a la cabeza, genio y figura hasta la sepultura.
Personas que dejan huella por sus caracter peculiar y muy suyas.
Me encanto la Sra,Marquesa .
No me extraña que su marido la quisiera hacer el amor a todas horas.
Un beso
wppa.

Rosso dijo...

Bonito relato el de tu tia Ella, como siempre, genial toques el pqalo que toques.
Besitos amiga del alma.

D'MARIE dijo...

Una tia asi..tan libre ,de pensamientos..me gusta la marqueza por su singular vida..!!

LIA50 dijo...

Hermoso relato, mujeres de fuertes personalidades son las que logran cautivar.Un beso Lia.

Mayte® dijo...

A mi me cae bién tu tía, estoy pensando en llevarla de juerga.

jajajja

Besosss

Miranda dijo...

Ellaaa:

Seguro que la "Sra. Marquesa" y yo nos entenderíamos muy bien, pues las dos solemos expresarnos con mucho CARIÑO.

Bonita historia.

Besitosss.