+ El vestido...+

Como sabía que no encontraría algo a mi entero gusto y medida, pensé que lo mejor sería mandarlo a confeccionar, una amiga y compañera de trabajo, es una modista muy afamada por la calidad de sus hechuras, estuvo dispuesta a hacerlo con tanta premura, pero, urgía que le llevara la tela.

Así que, fui a un gran almacén de telas importadas para comprar la que se ajustara a mi economía y preferencia. ¡¡Wow había cada belleza!! Algunas fuera de mi presupuesto, así que, después de mirar muchas me decidí y elegí un encaje blanco bordado con pequeñas perlas y lentejuelas nacaradas, era un diseño muy exquisito, un raso blanco aperlado para el fondo y una gasa shifón.
Ahí mismo miré los figurines de Mc’calls, para tener una idea mas definida del modelo.

El modelo sería un vestido de talle imperio, líneas A, escote semiredondo, discreto, sin manga. Encima llevaría un blazer de encaje, guardando las ondas de la tela en el redondel, la abertura del frente, cuello y puños de las magas. No necesitaba mayor diseño, la tela lo hacía todo.

Desde la primera prueba me sentí cómoda con el vestido, y si, me quedaba muy bien y me hacia lucir mas delgada, además que, como siempre sucede, la emoción y el amor me habían hecho bajar algo de peso.
El asunto del peinado lo comencé a tomar en cuenta, casi siempre he usado el cabello muy corto, ahora lo había dejado crecer un poco, en atención a la sugerencia de Sonia, decidí usar unos arreglos de flores y azahares.
Fui a una boutique donde confeccionan coronas y tocados para estas ocasiones especiales. Pedí me hicieran dos peinetas con unas pequeñas rosas blancas con naturaleza muerta y nos azahares y lacitos a discreción, nada ostentoso.

Ya que estuvieron listas las peinetas, fui a hacerme una prueba de peinado con mi estilista de siempre, las colocó a los lados de la cabeza justo detrás de las orejas. Me agradó mucho como me miraba.

Mientras la boda iba cobrando forma, comenzaron las despedidas de soltera, a cual más con su toque chusco, pero bien diferente una de las otras.

11 comentarios:

LIA50 dijo...

No hay nada mas lindo que ver a una novia con su vestido blanco, y la ilusión de elegirlo. Besos lía.

Ella dijo...

Buenoooooooo, ya queda menos, estoy impaciente por la boda.

Besos

Carmen dijo...

Yo, como Ella, también estoy impaciente, me está gustando mucho tu historia.

Un beso

Madeira dijo...

Mega, incluso en ropa deportiva estarías guapísima. Dicen que la felicidad es la mejor máscara de belleza y eras feliz en cada minuto, no hace falta más que leer.
Sigo esperando por ese día...
Un beso

*Inesperada* dijo...

Nada mas ilusionado que el vestido de novia, el hombre de tu vida y otra nueva vida, juntos.
Debe ser preciosa esa sensación cuando se siente.
Me encanta leerte, es como escucharte, mientras coses...
Gracias, siempre.

Miranda dijo...

Meggg:

No es justo eso que tu haces, cada día los relatos son más cortos, grrrrrrrrrrrr, que me tienes ansiosa.

Besitosss.

Fibonacci dijo...

Yo ya te veo de novia mega, bellisima estaras seguro.
Un besote

Rosso dijo...

Mega, muy bonito, me tendrás impaciente por el resto del relato.
Besitos

wppa. dijo...

La elegancia esta en la sencillez , y estoy segura que la novia fue bellisima .
Espero impaciente lo siguiente
Un beso
wppa.

Anónimo dijo...

Ay, Mega, leer esto justo yo que soy la loca de la ropa! Si los hombres supieran lo fantástica que es la ceremonia de prepararse para estar más bella! Disfruté cada palabra, porque sentí la atmósfera que adoro. NO es superficial, es parte de nuestra esencia femenina, es una de nuestras expresiones. Deberían darnos un tiempo diario como imagino que lo tenía Cleopatra. Bravo, Mega, lo he disfrutado como la mejor, como decimos en Buenos Aires.
Besos,
Daniela

scarlet2807 dijo...

Mega, que ilusión más grande.
estaba ansiosa, por continuar leyendo tu historia...

Un beso, Scarlet2807