9 de abril de 2010

MI CANTO

Siempre me gusto cantar, quizás impulsada por mi familia, papa´ nos aturdía con su música de opera, el había sido barítono.
Fui integrante del coro del colegio, y en cuanta fiesta o reunión que había en casa, nunca faltaba el baile y el canto.
Siempre fue mi escape, si estaba triste o alegre, se daban cuenta por lo que cantaba.
Fui así hasta que me case', no se porque deje de cantar como lo hacia antes, uno de los motivos quizás fue que mi esposo bromeaba cada vez que lo hacia.
Pasaron años, hasta que en un viaje que hicimos a un pueblo que se llama Azul,
fuimos a visitar la Catedral.
Nos encontramos solos, solos en el silencio de aquella Iglesia. Miraba su techo abovedado, sus columnas, las imagenes santas, y me preguntaba como se oiría mi voz en ese lugar y con esa acústica.
De pronto, pensé... si no lo hago ahora, nunca mas tendré la oportunidad de cantar en una catedral, y comencé a entonar el Ave María.
Mi voz retumbaba en todo ese entorno, me sentí feliz.
Mi marido me miraba espantado, mi mujer se volvió loca! pensó..
Las lágrimas caían por mi rostro, mi canto era al mismo tiempo un rezo de agradecimiento, de alegría.
En ese momento el me tomo de la mano, sentimos que estábamos mas unidos que nunca, fue un momento especial que viví, y comprendí que a veces es bueno hacer cosas impensadas, seguir los impulsos.
Termine de cantar y solo quedo el silencio, en esa Catedral que no olvidare nunca.
Desde ese momento no deje de cantar nunca mas, si estoy triste o contenta canto, siempre encuentro un tema o una canción para el momento que estoy viviendo.
Mi esposo... siguió bromeando cuando cantaba, pero no me importo.
No soy una cantante, pero canto...

7 comentarios:

Mayte® dijo...

Maravilloso tu canto Lia

Consigues que te vea en medio de la catedral y tu maridos sonriendo con dulzura.

Me ha emocionado leerte.

Un beso

Soñador dijo...

Me ha encantado este relato tuyo , pienso que el momento que elegistes para cantar , fue un momento mágico y asi lo entendistes , con valor dejastes ir tu alma en forma de canto y te llenastes de vida , te sentistes única:De verdad me ha encantado este relato

D'MARIE dijo...

Lia querida,no permitas que nunca,nadie te robe tu escencia.Canta hasta que agotes tu voz si es posible,pero canta siempre!!El cantar es el desprendimiento del alma hacia lo supremo.Por eso son los estados de animos,que te ayudan a elegir,el sentido de los temas a cantar!!Bonita un beso grande.Me gusto mucho leerte!!

Eric_sbn dijo...

Es casi medio dia ya en mi pais..y acabo de leer tu escrito Lia50..

Me ha calado muy profundo.. son hermozas las imagenes que has provocado evocar dentro mio... y hasta creo has dejado tatuado en mi alma esos momentos vividos por ti, en la catedral..

He sentido el suave toque de tu voz dentro mi cabeza.. ahora comprendo lo que es vivir el "estado de gracia"

Muy bello, Lia50, mil veces gracias por escribirlo... lo esperaba!

un abrazo a la distancia

Vuelvo a mirar el reloj.. y compruebo que aùn es de dia.. no, no fue un sueño lo que lei.

siempre

Eric_sbn

scarlet2807 dijo...

Lia, que bello escrito, de verdad, te imaginé cantando...
En éso de hacer lo que te apetece, en el momento que te dió la gana, me ví a mi misma....asi precisamente soy, mi hija me tiene miedo...jajajajajajajaj..
Un gran beso, y ( cada día escribes mejor)
Scarlet2807

Tarzánnnnn dijo...

Lía, amiga ¡qué coincidencia!Desde niño he cantado...en todos lados...hasta fui profesional "nuevaolero" (no te rías). Cuando me casé....como pájaro enjaulado dejé de hacerlo. ¡Que tonto! Ahora he retomado eso de cantar...y me siento muy bien. Cantemos, amiga...aunque sea el "Arroz con Leche". Beso - tzn

Anónimo dijo...

me imagino escuchando tu voz de meso soprano lirica, en la nave central de aquella catedral, el canto , expresion de la musica escrita y transmitido por tu preciosa voz, hasta el mas sublime canto celestial debio sentirse celoso de esa interpretacion, .Canta siempre mi Lia,, suelta la alegria de tu alma. Besos......nerfe....

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...