Recuerdos I (Ameba)


Hoy pensaba en la de cosas que he hecho o escrito por bocazas o por aquello de "maricón el último" y, reduciéndolo al blog, me acordaba de cuando, jugando con los comentarios, he escrito una payasada y he pensado que, como hay muchas personas que nos leen desde hace poco, voy a poner algunas de ellas de nuevo, empiezo hoy con "La vida social de las Amebas", escrito que vino como consecuencia de un comentario jocoso de Mayte diciéndome que le subía la temperatura al blog con mis poemas y mi airada respuesta diciéndole que escribiría de cosas serias como, por ejemplo, la vida social del bonobo y de la ameba bacteriana.


VIDA SOCIAL DE LAS AMEBAS


Como prometí (ya sabéis, yo suelo cumplir mis amenazas) aquí estoy con la pantalla en blanco, sin pajolera idea de lo que voy a escribir pero dispuesta a hacerlo sobre la vida social de las Amebas (pongo ameba con mayúsculas porque, como son muy pequeñitas, para que el objeto de mis tribulaciones parezca algo y también por ser la protagonista de este escrito).

Una Ameba es un organismo unicelular, enana (aproximadamente 1 mm.), fea de narices (que parece un huevo frito mal hecho, desparramado) y encima malísima (con tan mala leche que hay algunas que provocan la disentería).

Descrita así cualquiera se preguntaría: ¿y tiene vida social la Ameba? pues sí, va a ser que sí y muy activa, además.

Las Amebas son muy viajeras, hacen viajes en grupo como los del Inserso pero gratis del todo, lo mismo te las encuentras en la tierra, que de parásito en un estómago humano o animal, que en un río o, lo que es peor, abres el grifo, pones el vaso y de pronto "plaffffff, Ameba que te cae en el vaso" y tú, sin darte cuenta, Ameba que te tragas.

Las Amebas también se reúnen para comer, no tienen boca pero comen, hacen una cosa rara que se llama fagocitosis que consiste, más o menos, en que toman una planta o un animalito microscópico, le rocían de ácido y de cabeza al citoplasma ese que tienen, a hacer una digestión intracelular, que visto así parece una guarrada, que mi madre siempre ha dicho que comer sin masticar es de maleducados pero, claro, esto son cosas de las Amebas, a saber si su madre no les enseñó modales de pequeñas.

Resulta que las Amebas no se ponen nerviosas, lo cual les viene estupendamente para relacionarse en sociedad. También es verdad que no se pueden poner nerviosas porque carecen de sistema nervioso pero yo, sinceramente, lo de tener que comunicarse interaccionando su membrana celular con lo que les rodea lo veo raro, raro y difícil, yo desde luego no sabría.

Y, como algún fallo en su vida social y afectiva tenían que tener las Amebas, pues resulta que son unos bichos asexuados que, en vez de juntarse con otra Ameba, darse besitos y hacer cositas y luego tener Amebitas y darles el biberón y todo eso, lo que hacen es partirse por la mitad, hala, como el que no quiere la cosa, va y se parte y ya tenemos sexo, ya está la Ameba satisfecha, que ya me imagino a la Ameba diciéndose "ayyyyy, qué gustoooo que me he partido". Con qué poco se conforman, pobrecitas, y digo yo: "qué tontas son, por Diossssssss, la de cosas que se pierden".




P.D. Si me lee algún médico o algún científico que me disculpe las licencias que me he tomado (es que si no hubiera sido así no había forma).

12 comentarios:

Manases dijo...

A si que volvemos a las andadas, como me reía la primera vez que leí este articulo, hoy lo he vuelto a leer y ni te imaginas como me has alegrado el día…. Un beso María

Carolina dijo...

María me he reído un montón leyendo lo que es una Ameba. Me he quedado pensando en cuantas me he comido o bebido... jejejjejejejejejejej

Gracias por tu visita. Te dejaré la receta en un comentario en mi blog.

Besitos y feliz día.

María dijo...

Manasés:

Yo siempre estoy en las andadas, jajaja. Reirse es muy importante.

Besos

María dijo...

Carolina:

Gracias, eres un cielo, voy a por ella.

Besos

andré de ártabro dijo...

Me he sonreido desde principio a fin, y siendo la vida a veces tan así "ella" (la vida)"no viene mal una sonrisa y a solicitar del INSERSO que dejen de poner autobuses de tres pisos, que no se reproducen los humanos partiendose al medio, claro que que partiendo unos cuantos al medio, se ahorrarían unas cuantas pensiones...("esto de la crisis, agudiza los sentidos ).que pongan buses de cuatro pisos!!(y un par de copas al conductor, que con el vino se engrasan las ruedas)! y a partirlos al medio, que seguro que así no procreamos.
Cest magnifique.
Un beso

María dijo...

André:

Te juro que lo del Inserso no va con malas intenciones.

Merci beaucoup.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Eso de partirse por la mitad y reproducirse igual es muy satisfactorio.
Y además no hay que aguantar a ningún plomo toda la vida.

Besos.

Rosana Martí dijo...

María vaya clase de ciencias que nos has pegado. Ahora que me ha gustado mucho más tú explicación.

Besitos!!^_^

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Un placer aterrizar en tu blog

Lara dijo...

Muy buena idea la de recuperar historias, sobre todo para las que han llegado tarde y aún no nos hemos puesto al día en este blog...

Instructiva y divertida esta entrada.

Besos

Rosa Mª dijo...

Muchísimas gracias María por plasmarnos con tanta gracia y originalidad el paso por la vida de una ameba.
Te quiero mucho, amiga. Rosa.

* Inés * dijo...

Sabes? ha sido una buenísima idea rescatar cosas del baúl del blog y repasarlas, saborearlas de nuevo.
Una clase magistral de amebas, tan facil explicada que me has sorprendido nuevamente.
Maria, la exposición está perfecta y con un humor muy fino.
La imagen es perfecta.
Un beso grande, guapa.