17 de abril de 2011

El uniforme del niño pijo


Hoy, asomada al balcón, he visto pasar a varios niños muy monos vestidos con lo que yo llamo el uniforme del niño pijo de Domingo de Ramos o Viernes Santo, es decir, pantaloncito corto azul marino, camisita con cuello de bebé y unas bastillas en el pecho y calcetines cortos blancos de hilo de Escocia.

Y, viéndoles, he recordado las ocasiones en que yo vestía así a mis hijos, en especial el bautizo del pequeño que, en contra de lo habitual, tuvo lugar a los 13 meses.

Resulta que tuve un embarazo complicadísimo, sobre todo los últimos tres meses y medio, que me los pasé yendo y viniendo de ingresos en el hospital a mi cama, con reposo absoluto. Como el niño no quería nacer (se le supone que estaba comodísimo) di a luz de casi 10 meses y, como consecuencia del reposo y la dieta, me puse como un cachalote porque lo de ballena se me queda corto; engordé la friolera de 35 kg. y prácticamente no perdí nada en el parto así que me dije: "este no se bautiza hasta que yo no adelgace, hasta ahí podíamos llegar".

Y dicho y hecho, al gimnasio y a pasar más hambre que el perro de un ciego (dicho popular). Juro que hubo momentos en que creía que no lo conseguía, porque yo estaba cocinando para los demás y tragando saliva e incluso, a veces, me caían unos lagrimones tremendos de la penita que me daba no poder comerme lo que hacía para los demás.

Pero lo conseguí a los 13 meses de nacer el niño y entonces organizamos el bautizo. A esa edad, entre que yo odio los faldones esos de cristianar (al mayor le bautizamos a los dos meses con un traje de marinerito que estaba para comérselo) y el volumen y altura del niño se imponía otro atuendo así que le compramos el uniforme del niño pijo de Domingo de Ramos y, en lugar de un zapato tradicional, unos mocasines de tafilete minúsculos preciosos, costaron un ojo, lo recuerdo perfectamente porque eran más caros que los zapatos que mi marido usó ese día, pero eran absolutamente monísimos y el niño iba hecho un dulce.

Lo del traje bien, el niño iba guapo y no protestó pero el tema de los mocasines le hizo una gracia tremenda y, como mis hijos han sido muy precoces a la hora de hablar, se dedicó a estirar el pie y a preguntarle a todo el mundo si le gustaban los "papos" (decía papos en vez de zapatos). Yo decía, ayyyyyyy a ver si en la Iglesia se calla un poco.


Pero no se calló, de hecho ese día había comuniones y sólo dos bautizos en una pequeña capilla de la Iglesia y el niño lo primero que hizo al echarse al cura a la cara fue estirar el pie y decirle: "Mira los papos nuevos ¿te gustan?". Yo diciendo tierra trágame pero el cura le sonrió y le dijo que eran bonitos y me tranquilicé un poco.

En realidad me tranquilicé hasta que le echó el agua por la cabeza porque el niño, mosqueado, levantó la cabeza y, para asombro de todos los presentes, le dijo al cura: "Oyeeeeeeee, me cago en tó qué fría que está". Ahí ya lo de tierra trágame se me quedaba corto, supongo que me puse de todos los colores pero el cura, sin poderlo evitar, lanzó una carcajada y yo el suspiro más grande que creo que haber exhalado nunca.

23 comentarios:

Manases dijo...

Que cosas te pasan María, pero la manera de relatarlos te hace única. Gracias por compartir estos momentos con todos nosotros…. Besos

Rosa Mª dijo...

María eres única. Me he reído mucho leyendo tu relato y viendo y observando tu gran fuerza de voluntad.
No cambies, amigo. Te quiero. Rosa.

Rosa Mª dijo...

Oyeeee que es amigaaaaaaaaaaa no amigooo, jajajaja.
Muchos besossssss. Rosa.

andré de ártabro dijo...

Bueno pues aquí me tienes leyéndote por recomendación de otra Maria, y sonriéndome con tu grácil manera de decir las cosas y contar de forma tan genial tus vivencias y de oir de fondo no se si requiebros o tormentas.
Me ha gustado tu blog, ¡Te juro que voloveré si me lo permites!
Un beso

andré de ártabro dijo...

Rectifico, vine a través de Rosana Martí.
Un beso

chus dijo...

Maria escribimos tu libro para evitar la depresion?, buaaaa que buena eres, yo soy menos buena (oh escribiendo) pero si partimos de la base, si pongo un circo me crecen los enanos, si siembro coliflor crece perejil, no soy fatalista, me rio y digo, no, no,no lo quiero decir. Besossssssssss

chus dijo...

Maria no se si estoy duplicando la respuesta, pero como internet hace lo que se le pone ahi, pues escribire otra vez, es porque propuse escbrir un libro, porque te pasan cosas como a mi siembro coliflores y nace perejil. Bessos

Rosana Martí dijo...

Ainsss mi querido André me ha bautizado con el nombre de María,
(será porque estamos en Semana Santa. Menos mal que luego a rectificado, te recomiendo que visites su espacio te atraparan sus letras, además de tener un algo muy especial, André una gran persona.

Y ahora me refiero a tu relato, los niños es que son así de naturales y espontáneos. Yo de pequeñita también he hecho de las mías, vamos supongo que como todos, el que este libre de pecado que tire la primera piedra, jajajajaja.

Besitos María!!

María dijo...

Manasés:

Como te hubiera pasado a tí verías, que de pronto levantó la cabeza como si fuera la niña del Exorcista y le dijo eso al cura, para pasarlo, te lo juro, jajaja.

Besos

María dijo...

Rosa:

Eso,eso, amiga que yo no me cambio de sexo (más que nada porque como no vivo en Andalucía me tocaría pagarlo a mi, jajaja).

Besos

María dijo...

André:

Muchísimas gracias, serás bienvenido cuando te apetezca.

Tu blog precioso y tu mujer bellísima.

Besos

María dijo...

Chus:

Vale, yo escribo y tú buscas el editor (asegúrate de que no nos cobran, jaja).

Besos

María dijo...

Rosana:

Siiiiii, pero ha rectificado a tiempo, jajaja.

Besos

Marina Fligueira dijo...

Ay María por Diós, cuato me he reído aquí yo sola leyéndote, que ritico más bueno he pasado, eres auntentica.

Gracias mujer por compartir esa annécdota.
Un abrazote y feliz Semana Santa.

Dynara dijo...

jajajaja, lo que me he reido con tu entrada, los niños son tan....niños. jejeje...es imposible describir su espontaneidad. Me ha gustado tu blog. Aqui tienes a otra seguidora.

¡Un saludo y un abrazo!

María dijo...

Marina:

Gracias, ahora me río pero qué mal lo paséeeeeeee,jajaja.

Besos

María dijo...

Dyrana:

Muchas gracias, lo mismo te digo.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Jajajajjajajjajjaajjajaajjajaa
No puedo parar de reír.

Que crack!!!

Besos.

María dijo...

Toro:

Pero iba más guapooooooo.

Besos

* Inés * dijo...

Deliciosa anécdota de tu infante y una simpática carcajada del sacerdote.
Muchas veces te dije que me encantan tus escritos, que rescatas de tus recuerdos.
Nos llevan, sin quererlo a transportarnos a hechos similares de nuestras vivencias particulares.
Me ha encantando imaginar esa escena, leyéndola.
Un beso grande.

Mos dijo...

Ese niño prometía, tú. Qué bueno :):):):):)Listo como él solo y sincero como nadie. Y hablaba por los codos.

Hemos pasado un buen rato con los "papos" de pijo y el desparpajo del nene.
Un abrazo de Mos desde su orilla.

c dijo...

He visualizado la escena ,paso a paso imaginandola como una pelicula de risa ,me lo he pasado genial leyendolo .
Si solo le dijo lo de me cago en tò ,te puedes dar por contenta ,pudo ser peor ajajaj.
Besos

Carmen=wppa dijo...

uyssss solo salio c?¿que pasò?

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...