10 de mayo de 2011

El camisón fantástico


Desde hace unos días hay una nueva oferta en el Corty, esta vez se trata de descuentos en ropa de sport, también tengo un vale de 6€ de una gasolinera y hay descuentos en muebles y, como cuando escribía lo del look "Bruja Lola", mencioné lo de las semanas fantásticas, pensando en todo ello, me ha venido a la memoria una anécdota que me hizo reír un rato en su momento.

Como mis hijos siempre me "acusan" de que, probablemente, soy la única mujer española que no se aprovecha de las semanas fantásticas y los 8 días de oro del Corty, una mañana fui como siempre a recoger el correo del apartado antes de irme a la oficina y llegó ese día una revista de una de esas promociones.

Hice lo más urgente y luego, tomándome un café, me puse a abrir el correo y a ojear la revista diciéndome a mí misma: "veréis vosotros si esta vez me aprovecho o no de los descuentos" y, entre otras cosas, vi un camisón que me llamó la atención; era rosa, de florecitas, en plan bucólico, una cosa como los de "La Casa de la Pradera" pero de tirantes y con escote y yo, viéndome ya en plan Mary Ingalls pero en sexy dije pues nada, este me lo compro, mira por donde voy a tener yo un "camisón fantástico".

Y, pensando que igual no llegaba a tiempo, llamé a mi hijo entre clase y clase (estaba todavía en la universidad) y le pregunté si llevaba encima la tarjeta del Corty. Me respondió que sí, craso error por su parte porque automáticamente le dije: "pues cuando salgas de clase te vas al Corty, subes a la primera y te vas a la sección de lencería, le pides a una empleada la revista de "la semana fantástica", miras en la página número tal y me compras el camisón rosa de flores que sale ahí". Y, sin darle tiempo a protestar, le colgué aduciendo que tenía mucho trabajo.

Y él fue a comprármelo, me hizo el recado bien hecho y volvió a casa con el camisón pero, también, vino diciéndome: "es la úllllllllllllllllllllllllltima vez que me mandas a mí a comprar camisones, que lo sepassssssssss". Yo, haciéndome la tonta ante su "ligero" mosqueo y poniendo cara de inocente, le dije: "¿qué pasa, hijo, no lo encontrabas?" y dijo él: "sí, encontrarlo lo encontré pero, como fui a comprarlo con un amigo, la empleada nos miraba de arriba a abajo calibrando para cual de los dos era el camisón, si era para mí o para mi supuesto amorcito".

A mí me dio la risa ¿cómo no? y, cogiendo el camisón, me fui a mi habitación a probármelo, monísimo por cierto y, además, me estaba clavado de talla.

Luego, cuando me lo contaba su amigo, que tiene mucha guasa, nos volvimos a reír y yo me imaginaba la situación pero, haciéndome la digna, le dije: "la culpa es tuya, deberías de haber ido con una amiga en lugar de un amigo, hala, además tampoco ayuda mucho el hecho de que tu amigo lleve mechas rojas". Él, prudente como es, no se enfadó pero me aseguró que jamás volvería a esa sección ni pasaría cerca de allí y yo, por si acaso, no le he vuelto a mandar a comprar camisones.

15 comentarios:

los pucheros de kasioles dijo...

He leído tu escrito. Entretenido.
Pero lo que más me admira es el buen hijo que tienes. Mi enhorabuena para él.
Otra para ti.
Abrazos.
Kasioles

Rosana Martí dijo...

De verás que tienes una familia estupenda, como siempre me lo has hecho pasar muy bien con tus relatos amiga mía, eres única la verdad, yo tengo algo parecido pero con bragas, y como no tengo hijo, mandé a mi novio, jajajajaja. Han pasado más de 7 años y todavía me rio, tal vez algún día lo cuente. Para no olvidar.

Besitos María con todo mi cariño y no que no desapezca nunca esa niña que hay en ti.

TORO SALVAJE dijo...

Tu hijo se merece una ovación.
Mi madre no hubiera conseguido eso conmigo ni apuntándome con una escopeta.

Besos.

Carolina dijo...

jajajajjajjaj Buen escrito, y muy buen hijo querida María. Me imagino la situación y me parto de la risa, solo de pensar en la cara de la dependienta, y luego la de tu hijo y el amigo.... jajajajajajja

Besitos guapa y sexy.

Manases dijo...

Cuando leí el titulo “Camisón fantástico” pensé anda un camisón con alas, pero no, el camisón no vuela, mas bien vuela otra persona sobre “el nido del cuco”, María a quien se le ocurre, mandar a tu hijo a comprarle un camisón a la mami, un santo es tu hijo, te lo digo yo, que se un poco de eso, pero bueno por lo menos nos hemos reído todos un beso.

* Inés * dijo...

No les gusta no, ser mandados a por lencería y complementos interiores a los hijos.
Tus hijos deben ser más complacientes que los míos, pienso yo.
Muy tierna tu anécdota y buen resultado, no creas que el acertar la talla de otro es tan fácil, yo no suelo acertar, así que declino el comprar por encargo nada a nadie.
Un abrazo enorme.
p.d. qué fué del camisón? jejejje

Lara dijo...

Muy buena la anecdota...pero amiga, no tengas remordimientos, cuantas cosas no hacemos las madres por los hijos.

Si compran un camisón igual que si compran una bufanda, que se acostumbren,los que venden y los que compran, cuando compramos slips (calzoncillos de toda la vida) no piensan que es para un ligue, lo ven tan natural...cuanto tenemos que cambiar ...

Luján Fraix dijo...

QUE BUEN RELATO.

LA CARA DE TU HIJO COMPRANDO EL CAMISÓN DEBE SER DE PELÍCULA.

QUE BUENO!!!

ESTÁ SUPER BIEN QUE SE ACOSTUMBREN A TODO.


BESITOS, AMIGA.

FELIZ DIA Y GRACIAS POR ESTAR.

La cuentera Idaluz dijo...

María: Es ciertamente divertida la anécdota. Me imagino a tu pobre hijo el apuro que pasó. Y me he reído con más ganas al pensar en el "amigo de mechas rojas", ja ja. Un abrazo, paisana.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola María, me has hecho reír y de lo lindo.Tienes un buen mozo, aunque te haya dicho que «nanay de la China para otra vez»
Gracias por contarlo
Te dejo un beso
Sor.Cecilia

Carmen= wppa dijo...

Tu anecdota ,me ha hecho reir ,pero tambien me ha dado para pensar.
A ver , si dos mujeres vamos juntas a comprar ropa intima de caballero como puedan ser slip, camisetas o pijamas ...no pasa nada , se ve tan normal.
Ahora bien, si van dos hombres ( cosas que pocas veces sucede), a comprar lenceria femenina ,¿ que pasa? que se les mira como algo raro?.
Me doy cuenta de lo mucho que esta sociedad tiene que cambiar ,para que las cosas se vean normales y las mentes cambien.
Visto asi entiendo perfectamente a tu hijo ,(un santo varon ).
Maria y tu estoy convencida que estas de lo mas sexi con ese camison fantastico,me he reido mucho con tu escrito, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Besosss.

chus dijo...

Ayer lei a una persona de un blog que el 75% de los comentarios no estaban visibles, a mi me paso igual ¿sera la crisis? JAJAJJAAA. Te dije, que fuerte, como se te ocurre a dos niños de la uni, mandalos al corte ingles a que te compraram un camison, Maria yo soy,,, pero con todos mis perdones tu buaaaaaaaa. Besos preciosa.No cambies

Mos dijo...

Pues sí que tiene que ser sexy, bucólico y de la pradera el camisón, sí.
Un homenaje a tu chico. Se lo merece por no negarse a los recados de su locuela madre.
Me pasó algo parecido en Cáceres cuando, Yendo con un amigo, nos dirigimos a la recepción del hotel para confirmar la reserva que llevaba de Internet. Como nos miraban pelín suspicaces, opté por decir rápido que las mujeres esperaban en el coche. Por si acaso.

Un abrazo y un placer leer tus anécdotas, Paisana.

Juan dijo...

María

Muy buena entrada. Me llamó la atención la cara de sorpesa de la dependienta, ¿y qué pasaba si hubiera sido para uno de los dos chicos? Jejeje. No sería de extrañar en los tiempos que corren.

Un abrazo.

Juan Antonio

Mos dijo...

También veo que se ha perdido mi comentario de aquí anterior. ¡Mierda!
Bueno, pues que tu hijo se merece un monumento por satisfacer a su locuela madre. En qué apuros se mete por ti.
Un abrazo desde mi orilla.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...