3 de noviembre de 2010

JAZMÍN ( II )


El coche avanzaba raudo o al menos se lo parecía a Jazmín, era un recorrido largo, en que lo único que lograba escuchar aparte del ruido del motor era una melodía que el hombre que iba al volante silbaba muy entonadamente, era una melodía nueva para ella, jamás la había oído, pero qué podía extrañarle ¿acaso no era nuevo todo lo ocurrido? Jamás se imaginó ni en sueños encontrarse en una situación parecida.


Su mente voló su casa e imaginó a su esposo, con la mente nublada por el alcohol, pensando, “esta, ahora si cumplió su amenaza de irse de casa”, y casi sin querer, sintió que un sentimiento de satisfacción la recorría. Se dijo, al menos algo bueno, dentro de tan caótica situación. Muchas veces había soltado la amenaza, pero sabiendo que jamás sería capaz de dejarlo, no porque le amara, sino porque le tenía lástima y además un poco de miedo, sabía que la buscaría, por cielo, mar y tierra hasta encontrarla y pese a llevar el parche muy apretado en su boca, esbozó una sonrisa y pensó “a ver si me encuentra ahora”.

También, por primera vez le dio gracias a Dios, el no haber tenido hijos, hecho por el cual siempre había estado un poco enfadada con Dios, por no concederle algo que ansiaba con locura, Ahora pensó que todas las cosas suceden por algo, si bien es cierto, en éste momento se sentía muy angustiada, su angustia habría sido mil veces peor al saber que uno o mas niños la esperaban.

Trataba, de bajarle el perfil a la situación, para lograr recuperar la calma y su corazón dejara de correr a punto de salirse por su boca. Se daba valor pensando “¿A ver, que es lo más malo que me podría ocurrir?, que me matara, ¿y que más da, si muchas veces estuve tentada yo de suicidarme y solo me faltó el valor? Ahora ya no tengo nada que pensar.

Luego, su mente voló a su trabajo ¿qué pensarían cuando no apareciera al día siguiente? .Ella no faltaba nunca, iba a trabajar como fuera, con gripe, dolor de estómago, etc.…En ésos 2 años solo se había ido a casa una sola vez, en que su jefe incluso la mandó dejar en una camioneta de la compañía, porque volaba en fiebre.

De pronto, se sobresaltó, como si despertara de un sueño, el coche se había detenido, no sabía a ciencia cierta, cuanto tiempo había transcurrido, porque en el trayecto a ella los minutos le habían parecido horas, así que lo único que tenía claro es que no había sido un viaje corto, por lo tanto deberían estar en las afueras de la ciudad. Al pensar esto, sintió que nuevamente el pánico la invadía.

Continuará…

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigo con interes tu relato,
me encanta leerte, escribes de maravilla, es igual que sea narrativa que cuando habla tu corazón.
Un beso grande
enmatojado

María-Murcia dijo...

Es buenísimo, me tienes en ascuas y, por supuesto, coincido en que escribes de maravilla.

Oye, por cierto, qué mala con lo de darle el susto al marido ¿no?

Besos

Scarlet2807 dijo...

María, no es mala, el marido le ha hecho pasar mucho dolor...
ainsssssssssss

Salva X dijo...

¡No, si parece que despues de todo va a disfrutar del episodio!
Un beso

Calixto dijo...

Scarlet... estoy espectante en esta narración ¡¡¡promete!!!

Saludos de Calixto.

wpaa. dijo...

En todo lo que escribes pones el corazòn, si las poesias son preciosas, realatando historias me sorprendistes .
Un beso , ya espero impaciente lo proximo.
Wppa.

D'MARIE dijo...

Como siempre exquisito!!Besis

Mayte® dijo...

Siempre quedo fascinada con tus relatos, pero este, es el principio de otra etapa para tí. Debes escribir más a menudo historias, me quedo enganchada leyéndote.

Besitos desde el alma.

BONBOM dijo...

Scarlet, como te dije en el principio es muy bueno me tienes en ascuas no tardes mucho cielo.

Un beso

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...