8 de mayo de 2010

Gua

Hace unos días encontré perdido en el fondo de un cajón una canica de cristal, me evocó aquellos años de pantalón corto, rodillas sucias y arañadas, volvió el recuerdo del sonido al chocar las bolitas, ¡gua, he ganado!.
Sentados en un banco dos niños muestran las bondades y prestaciones de su teléfono.

8 comentarios:

Soñador dijo...

Qué recuerdos , de esos juegos que en la calle compartiamos con bocata en mano , con otros niños del vecindario, la peonza, el burro, policias y ladrones, el churro, las canicas....Gracias amigo.

Ella dijo...

Es verdad, qué recuerdos tan bonitos. Ahora los niños son menos niños, aunque igual es mi impresión.

Un beso

Miranda dijo...

Melllllllll:

Primera vez que te leo y me ha gustado tu relato.

Gracias por traerme tan bellos recuerdos, disfrutaba mucho cuando mis hermanos jugaban canicas y yo, maliciosamente, se las quitaba y me echaba a correr.

Abrazos afectuosos y besitos a la distancia.

scarlet2807 dijo...

Que añoranza Melitón, yo también jugaba a las canicas con mis hermanos y sus amigos ( más que a las muñecas), ahora los niños son puro PC.

Un beso, Scarlet2807

*Inesperada* dijo...

Niños de antaño, aire libre, guás, marro, pata coja, corre-corre-quetepillo,al corro la patata... ay qué tiempos aquellos, con sabor a vainilla.. el heladero los domingos...todos vestiditos de limpio, mientras éramos niños.

Gracias,Melitón, me gustó tu viaje interior.

D'MARIE dijo...

Meli,es verdad,da nostalgia ver pequeñas grandes cosas,del recuerdo..y pena por los niños que no disfrutan la parte mas bella de la vida..Besis

Mayte® dijo...

Yo tenia bolsas enteras llenas de canicas..jajajja.. era muy buena jugando.

Pero también tenía miles de cromos que aún colecciono.

Gracias Melitón. Bonitos recuerdos nos asaltan a muchos.

Besitos

Madeira dijo...

Melitón otros necesitarían escribir una ponencia y presentarla en un Congreso para establecer las diferencias entre unos tiempos y otros. Tú lo has resuelto con maestría y en muy pocas palabras.
Me has hecho recordar los tiempos en que para mi hijo todas las canicas del mundo eran pocas.
Un abrazo

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...