4 de mayo de 2010

YA HA LLEGADO


¡Ya ha llegado, está aquí! la estación que más odio de todo el año, sube el termómetro, el calor sale a relucir.

El no poder dormir bien, ese cansancio que te deja abatido, siempre con la boca reseca y ese olor peculiar que aflora debajo de las axilas.

Todo o casi todo se puede sobrellevar, gracias a los adelantos tecnológicos que ponen a nuestra disposición.

¿Pero que me dicen de la condena que nos vemos abocados los hombres, cuando llega esta subida de las temperaturas?

Con esa desnudez que hacen gala las dichosas mujeres para nuestro martirio.

Yo creo que lo hacen a posta, solo para condenarnos con la penitencia de haber sido expulsados del paraíso, imputándonos desde siempre esa triste historia.

En casa enclaustrado quisiera estar durante todo este tiempo, pero es imposible (¿Quién me daría de comer?), así que me digo ¡Bueno, ya pasará, sobrellevaré como pueda esta cruz!

Y ahí me ven, temiendo abrir el portal de casa, salir a esos momentos de voluptuosidades, sensualidades, angustia, lujurias y demás zarandajas que se os ocurra, en fin, un tormento elevado al cuadrado, o la hipotenusa, o lo que sea.

Una vez incorporado al bullicio de la calle, ya no hay solución, ahí las ves, emergen por doquier, con su contoneo, dejando ese rastro de mujer recién duchadas, perfumadas, quizás también en demasía, ya no tendré descanso hasta que regrese al refugio de mi domicilio, donde este me salvaguardará de toda tentación impía.

La temporada de playa emerge de repente, ya no serán esos días tranquilos, donde veía a la Jefa y a Ella, pasear tranquilas por la playa, dejando las marcas de sus pies en la arena y tapaditas por el frescor de la mañana.

Ahora será distinto, mujeres en la playa, tumbadas, de pié, en el agua, todas ellas en plenitud, no importa la edad, formas, todas maravillosas, como un regalo o castigo de la divinidad para el hombre. (Un sufrir)

Como un escaparate en plena naturaleza, todo un maremágnum de “ellas” con sus distintos bañadores, bikinis, top-les, tanguitas diminutos, una explosión de colores que dañan a la vista y cualquier sentido que se precie de estar activo.

O esas maneras maliciosas de arreglarse sus partes delanteras, colocándose bien lo que no está encajonado en las cazoletas; luego las que se ponen cremitas con suma delicadeza, sabiendo que tienen unos cuantos ojos puestos en sus movimientos graciles y expresando sin hablar,¿Ves lo que te pierdes?,!pues sufre, mirón!

Al final, uno se hace a todo, no tienes más remedio, o te tumbas boca abajo para que no se note nada, o te vas al agua hasta que te cubra por la cintura para bajar la temperatura corporal; y con un grácil movimiento, creyendo que la tía buena que no le has quitado ojo de encima, te sigue con la vista, te zambulles, saliendo con el pecho henchido y aguantando la respiración, como si fueras Tarzán, colocándote con disimulo, esa parte que se nota en lo que estabas pensando, creyendo que eras tú quien le ponía crema a la chica, miras hacia el lugar y cuál tu desilusión, está tumbada boca abajo y olvidada de ti por completo.

Esto es lo que al fin y al cabo nos espera en esta época de verano en la playa, ¡tías buenas! “porque todas están buenas, hasta mi mujer” en pelotas, o a medio tapar, te acostumbra a ello.

Lo peor de todo es en la vida cotidiana, la lujuria, los buenos y malos pensamientos, cuando llevan esas minis y shorts, dejando al descubierto el nacimiento de unos tersos muslos de piel trigueña o tostados, tras lo que se adivina unas piernas firmes y bien formadas, que durante el resto del año, han mantenido ocultas a las miradas de los demás.

Esas posturitas al cruzar las piernas cuando se saben observadas, sabiendo lo que el infeliz está pensando y sufriendo por ver más allá de lo que ellas quieren mostrar,“Ellas, son malas”.

El pobre infeliz esperando que de un momento a otro, se le abran las piernas y poder observar ese preludio donde tienen alojadas las braguitas, éstas, de tantas formas y colores que son difícil de describir, sin pensar lo que ahí esconden.

Los tops, mostrando ombliguitos y barriguita, unas más que otras, pero que más da, dan ganas de babear.

Los vestido estilos Pusch-up, anchotes desde la parte baja de los pechos y que les llegan al medio muslo, esperando expectante que alguna divinidad haga que sople la brisa y le vuele para deleite de quien esta a la espera.

Esas camisas desabrochadas a la altura del canalillo, que con cualquier movimiento pueden verse los pechos, y si lleva o no sujetador.

Los vestidos transparentes que te muestran la ropa interior, y no digo nada de las que se ponen las joias .!Dios, que sufrimiento!

Todas ellas observadas, (sin distinción de clase, edad o formas), como un regalo envuelto y te lo entregan para abrirlo sin saber lo que hay dentro, todas son diferentes.

¡Quiero que el otoño venga ya, odio ser hombre en esta estación! “pero que rica están las mujeres”, con ellas, la vida es muy difícil, pero sin ellas, es imposible vivir.

PD: No me vengan con machismo, ni feminismo, ¡esto es lo que hay! como me gustaría estar en vuestra piel también en esta época y saber lo que vosotras maliciosas pensáis de nosotros, cuando estamos en la playa o vamos marcando paquete con los pantalones ajustados, ese culito que tanto os gusta, así, que una por otra… “ yo me he desahogado”.

12 comentarios:

Ella dijo...

Jajajajajaaja, qué risa. Igual me da por contároslo, lo que pensamos de vosotros quiero decir.

Muy auténtico.

Besos

Fibonacci dijo...

Haber si eres capaz, Ella, te leeré muy detenidamente.jajajajaj
un beso

Tarzánnnnn dijo...

Fibo, mira...no sufras más. Aquí promedia el otoño. ¿Qué tal si te reemplazo en ese sacrificio estéril allí y te vienes a encargar de las arropadas aqui? Dale...por un amigo como vos estoy dispuesto a eso y más. jajajaja disfruta cacho é loco. Abrazo-rbn

Ella dijo...

¿Cómo has dicho Fibo? ¿Capaz yo?

jajajaja

Mayte® dijo...

Ella, que te arreo eh! contente y no nos metas en lios que te veo venir.

jajajajajjaaa

Si acabais en el exilio todos nos aburrimos , así que contenidos los dos.

Me ha divertido mucho Fibo.

Encantador el relato.

Besoss

Fibonacci dijo...

lo espero con impaciencia ELLA, y con datos

scarlet2807 dijo...

jajajjajajajaj...Fibo, me haces tanto reír, además me recordaste una historia con ëso de "la cremita"....
Ya la relataré....
jajajajjaajajajajajajaj

Un gran beso, Scarlet2807

LIA50 dijo...

Fibo, es la época mas linda del año, dejamos de usar esos camperones, para estar mas libres, con menos ropa, y poder admirar brazos musculosos, morenos tostados por el sol,,,ahhh que lindo el verano...jajaja Un beso Lia.

Mega009 dijo...

Bibonacci que manera tan sutil de decir la realidad de vuestros sentir..siendo sincera, las mujeres solemos hacer lo mismo, pero creo que en menor grado de intensidad...nuestra ventaja no tenemos "algo" que haga notar nuestra calentura! jajajaj

suerte sufrido amigo...un abrazo en distancia..

Soñador dijo...

Todavia no ha llegado el verano y fibo nos martiriza con antelación y alevosia la que nos espera¡¡¡¡...Graciass muy simpatico tu texto

*Inesperada* dijo...

Me ha encantado.

Es cierto y tu lo contaste y el que lo vive.. lo sabe.

Gracias, siempre.

BOMBÓN dijo...

JAJAJA muy simpatico relato fibonacci, no se si te dejé algun comentario en otras ocasiones , aunque te leo cuando entro, pero esta vez no me pude resistir,
Me gustó mucho, muy divertido un saludo de Marga BOMBÓN

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...