10 de mayo de 2010

Soledad


Palabra que resuena y produce un vuelco en el corazón, generalmente asociamos sus letras con tristeza, abandono y nostalgia de aquello que pudo haber sido y no fue, sin embargo, también se entiende como oportunidad de crecimiento.

Leonardo Favio dice en una de sus canciones: “para saber cómo es la soledad, tendrás que ver que ya a tu lado no está, que nunca más con él podrás charlar sobre lo que es el bien, sobre lo que es el mal … soledad es un amigo que no está, es su palabra que no ha de llegar”.

Las pérdidas dejan hondos vacíos, lágrimas y despojo, como no recordar a aquellos que van pasando por nuestra vida y nos dejan huellas de amor o heridas.

Sin embargo, hay un aspecto que hemos tratado muy poco, la vida espiritual, pues nuestra vida suele estar llena de bullicio y agitación, no acostumbramos a escucharnos a nosotros mismos, no pasamos mucho tiempo en silencio meditando acerca de los momentos cruciales.

La cultura actual no aprecia el valor de estar en soledad, ni los beneficios de apartarnos para estar a solas, acallar voces que circundan permite que enfoquemos la voz del amor. Una mirada honesta al interior revela las faltas que debemos corregir, por tanto, hagamos un análisis sincero de nuestras acciones u omisiones; todos tenemos áreas con las que luchamos permanentemente; sectores que exigen que estemos vigilantes de nuestras actitudes. Aquietar nuestro ser nos ofrece, además, otra posibilidad: Escuchar a aquellos que nos aman, guardar silencio y escucharles puede ser una rica fuente de renovación.


La soledad puede ser una condición reconfortante que nos provee paz y claridad.

13 comentarios:

scarlet2807 dijo...

Miranda, "encantadora mexicanita", cuánta razón tienes en tus palabras.
¿sabes?, yo en uno de mis escritos, dije que la soledad era "una vieja compañera mía" y es verdad, pero la amo, siempre, siempre , procuro momentos para estar sola. Es parte de mi forma de ser, y no creo que éso cambie jamás...
Un gran beso, Scarlet2807

Mayte® dijo...

Maravilloso Miri.

Todas las reflexiones que nos aportan algún tipo de pensamiento positivo son de agradecer.

Gracias por compartir lokita.

Besitos desde el alma

Fibonacci dijo...

Me has dejado patidifuso, un gran articulo has conseguido crear, cuanta sabidura en tí Miranda,para ser tan guapa y joven, me has recordado a una profesota que tuve hace años por tu destreza al escribirlo.
Un beso amiga

wpaa dijo...

Efectivamente , muchas veces vamos tan deprisa que no nos damos cuenta de la gente que nos rodea .
Hay dos tipos de soledad..la elegida y la impuesta , en ninguna de sus formas es nada buena.
Buena reflexion , me encanto leerte .
Un beso
wppa.

Ella dijo...

Yo, a veces, tengo una gran necesidad de estar sola, igual soy rara.

Besos

nerfegon dijo...

Amiga Miranda..........sabeis que la soledad es un ejercicio para elevar tu espiritu???...en ella aprendemos,,,en ella nos comunicamos con Dios directamente,,,,se escuchan tantas cosas en el silencio de la Soledad !!!!!!te quedo bien,,,,me gusta

Madeira dijo...

No sé si es un pensamiento acertado y, desde luego, no es de gran altura, pero creo que para poder disfrutar en compañía, primero tenemos que saber disfrutarnos a nosotros mismos.
Me ha gustado mucho Miranda. Ya no me siento yo tan bichillo.
Un beso


Ella, yo diría que es una necesidad sentida por personas con riqueza interior.

Soñador dijo...

Muy autentico, miranda, estoy de acuerdo en todo eso que escribes aqui.Hay soledades buscadas que con silencios nos refrescan, nos hacen meditar esas cosas que a diario no nos da tiempo, o van sobre la marcha.Me ha encantado tu escrito.Gracias

Melitón dijo...

No soy muy dado a comentar, siempre he pensado que como casi todo en la vida las cosas son como son, no como nos gustarían que fuesen. Pero si de lo que se trata es de dar ánimos, por descontado aquí estoy, pero añadiré que lo bello de escribir es estar satisfecho con lo que has escrito, sentirse leído, en mi caso no es tan importante, creo, y pienso que no estoy equivocado, los que aquí escribimos lo hacemos más por catarsis. Lo bello de escribir para uno mismo es que puedes manejar las vidas y vicisitudes de los personajes de la narración y como no, vivir otras vidas y enmendar errores o al menos intentarlo.
Escribiendo dejamos un poco de nosotros mismos en cada párrafo y nos mostramos unas veces vestidos otras desnudos ante el lector, pero poco importa si eso nos ayuda a comprender el por qué de nuestros errores y aciertos.
Como decía lo que nos empuja a escribir es la catarsis, la purificación interior, nadie puede volver a emprender nada nuevo incluido volver a amar si no se esconde un tiempo en si mismo e intenta cambiar, si, cambiar, a mi no me vale la frase “…yo soy así y al que no le guste ya sabe” .
Perdonad si soy parco en mis comentarios, pero tened presente que los leo todos, es más me inspiráis nuevas historias, así que si en alguna ocasión os sentís identificados en alguna de mis narraciones, no es plagio es empatía.
Gracias
Melitón

Mega009 dijo...

Miranda , estoy en total acuerdo contigo, y con los comentarios de todos, en especial de Nerfegón, porque es justo como concibo la soledad, ese silencio interior para conectarnos con nuestra esencia, y con Melitón
en cuanto la la catarsis y el plagio, porque tengo varias ideas para compartir y que cuando leo algo digo, ups!! que casualidad ya se me adelantaron, parecerá que copié la idea, jajaja...en fin creo estamos en confianza y eso no importa, si de compartir se trata...un beso paisana.

*Inesperada* dijo...

A mí, despues de vuestros comentarios tan magníficos no me sale nada.
Interesante relato sobre la soledad elegida, a mi me encanta Miranda, me dejas paz y claridad.

Un beso desde mi lado inesperado.

LIA50 dijo...

Miranda, he aceptado a soledad por compañia y me siento muy bien, lo bueno es poder compartir esta soledad de vez en cuando, muy bueno el escrito.Besos Lia.

D'MARIE dijo...

Que de razon hay en tus palabras.Es bueno darse un impasse y mirar nuestro entorno,para darnos cuenta que no estamos solos!!
Besis

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...