UNA PERLA DE GRAN VALOR


Sin duda alguna las perlas ocupan uno de los lugares principales entre las cosas más bellas que existen, a diferencia de otras cosas muy bellas, como pueden ser el oro la plata los rubíes, un diamante o cualquier otra piedra preciosa, las perlas se obtienen de un ser vivo como es la ostra.

Pero ¿de dónde obtiene la ostra este material tan bello?. Curiosamente de algo que la irrita y le causa mucha molestia, materiales diminutos de fragmentos de arena que se meten dentro de su minúsculo cuerpo, como cuando se nos mete algo dentro del ojo que nos causa mucha irritación, pero ella es capaz de ir pasándole capas de nácar y más capas de nácar hasta llegar a ser una perla preciosa.

Claro que para encontrar una perla de gran valor se requiere mucho esfuerzo, algunos han empeñado toda su vida por encontrar una perla de gran valor.

Un buscador de perlas no es una persona cualquiera, es alguien con la sensibilidad suficiente y necesaria para poder distinguir una perla falsa de una verdadera, es alguien capaz de percibir las cualidades estéticas y los matices apropiados que la hacen extraordinaria, que reconoce su autenticidad en cuanto la ve y no se deja engañar por la mercancía de mala calidad.

Cuando ese hombre encuentra por fin esa perla, que tanto ha deseado por años, es tan grande su gozo que, por fin, comprende que ha merecido la pena sacrificar toda su vida y lo motiva para sacrificar todo lo que tiene, a fin de poder conseguir esa perla de gran valor.

Cuando reflexiono sobre ese material tan bello, me pregunto: ¿Hay personas así hoy día?, ¿Existe algún tesoro por el que merezca la pena hacer un sacrificio semejante?.

Yo digo que sí, hay personas semejantes a perlas de gran valor, por las que uno estaría dispuesto hacer cualquier sacrificio.

Personas que han sido capaces de convertir aquellas cosas que las hacen sufrir, aquellas cosas que las irritan y día tras día han ido poniendo capas y más capas de nácar, hasta llegar a convertirse ellas mismas en una perla de gran valor.

Por favor querido lector, si la encuentras, no la dejes escapar.

9 comentarios:

Mati® dijo...

Hace tiempo que descubrí detrás de una capa e fortaleza una de esas perlas. Mi amiga María, la murcianica más loca. Tu escrito me ha hecho pensar en ella automáticamente.

Un abrazo inmenso Manasés, dichosa de leerte de nuevo lokito.

María dijo...

A mí, que no me gustan las joyas, curiosamente me encantan las perlas, siempre llevo pendientes de perlas.

Leyéndote, pienso que es casi un milagro que del dolor nazca algo tan bonito como una perla.

Y pienso como tú, que hay personas que son como perlas y que, por ellas, merece todo la pena, cualquier sacrificio.

Besos

P.D. Mati: Te mataré, jaja, no soy esa perla pero me ha emocionado que me dijeras que lo soy.

Hala, ya me habéis hecho llorar entre los dos.

Luis Fernandez Duque dijo...

Una entrada muy bonita Maneses, yo por ser chico no soy mucho de joyas, pero me ha gustado mucho el escrito.
Un abrazo !!

ion-laos dijo...

Todos podemos ser perlas si nos lo proponemos, eso seguro, con voluntad, constancia y tesón.

Ya tenemos faena, hala! a ponerse a "naquear"

Buen finde, besos.

Otra vez a viajar al olvido dijo...

Gracias a ti. Y te cuento una infidencia de amigo. Si quieres mi novela te recomiendo que la pidas directamente a la editorial ya que es mas barato y ellos te la mandan a tu casa sin costos y la pagas una vez que la recibes. Te dejo el enlace y el correo electronico. Cualquier cosa me avisas. Saludos.

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* Inés * dijo...

Me ha gustado mucho tu escrito y el final.
"Las perlas" o personas bellas por dentro, no sólo no deben dejarse escapar,sino que hay que cuidarlas con mimo y además sobresalen con diferencia de todas lo demás, por eso son tan especiales y tan difíciles de encontrar.
Gracias por tu escrito, aleccionador y leído con deleite.
Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

Así murió el hijo de Lope de Vega, en una expedición de búsqueda de perlas.
Yo no creo que ninguna perla (perla de ostra, digo) merezca jugarse la vida por ella, pero la perla preciosa de un alma es otra cosa. Y sí, existen héroes y heroínas que se sacrifican por los demás, pero están ocultos por el oropel del famoseo, que ocupa las primeras páginas de todo sin tener ni la décima parte de mérito.
Un besico

Natalia Pastor dijo...

Un post precioso,Maria.
Es cierto lo que dices,hay que cuidar,mimar y proteger a esas "perlas" preciosas que nos encontramos en el transcurrir de nuestras vidas;esas pequeñas joyas que hacen del mundo un lugar mejor y que merecen ser queridas y amadas en toda su extensión.

María dijo...

Natalia:

Que esto no lo he escrito yo (Manasés tiene colita, jaja).

Besos

P.D. Ahora es cuando tengo que emigrar, jaja.