9 de septiembre de 2011

El gato escaldado...



Me acaba de llamar mi amiga Pepa para convencerme para salir esta noche y, al decirle que no podía porque no me encontraba bien, me ha dicho: "pues te llevas la silla de ruedas y te paseamos" y juro que me ha dado miedo porque el gato escaldado del agua fría huye, por lo que me hicieron una vez con ella y, aunque lo conté hace tiempo, como hay muchos que no lo habéis leído lo vuelvo a poner.

El año pasado me torcí el pie en la oficina y me hice un bonito esguince con rotura parcial de ligamentos. Culpable el tacón según el traumatólogo, me dio una charla al respecto pero yo ni caso, en cuanto me curé volví a las andadas, o sea al tacón.

Aquello me obligó a hacer casi un mes y medio de reposo y a andar con muletas y, estando todavía convaleciente, se celebraba una feria de gourmets a la que, por trabajo, nos interesaba ir a mi marido y a mí. Lógicamente no podía darme "la paliza" de recorrer la feria con las muletas así que nos llevamos la silla de ruedas. Nos acompañaron una pareja de amigos que tienen un negocio relacionado con el tema y también estaban invitados.

Cuando llegamos al parking del recinto ferial, me ayudaron a bajarme del coche y me instalé en la silla de ruedas, ahí yo toda monísima, hecha una barbie, con una sandalia en un pie y el otro vendado y asomándome una uña pintada que era la única que se me veía, como una reina.

La primera gamberrada me la hicieron en la puerta, me dejaron allí en la silla y me dijeron: "mientras nosotros entramos tú te quedas aquí pidiendo a ver si, cuando salgamos, te han dado suficiente dinero para que nos invites a comer", me quedé muda, menos mal, porque si me da por hablar se oyen los gritos hasta en Australia, yo sin poder moverme porque las muletas se habían quedado en el coche, todo el mundo mirándome y yo disimulando, como si no fuera conmigo. Ninguno de los tres me cogía el teléfono pero a los 10 minutos volvieron a buscarme, muertos de risa para variar, y me dicen: ¿qué, cuanto has recaudado ya? yo, ofendidísima, respondí casi a gritos: ¿tengo yo aspecto de mendigaaaaaaaaaaa? ¿os parece que voy mal vestidaaaaaaaaaa?, al final me contagiaron las risas y entramos a la feria.

Fuimos recorriendo diferentes stands, saludando a expositores conocidos, catando vinos y muchos productos estupendos y yo pensando "parece que han terminado conmigo" pero ¡qué equivocada estaba!. La siguiente me la hicieron en un stand de vinos, estábamos catando y yo hablando con la representante del Consejo Regulador en cuestión que es amiga mía cuando, de pronto, llega un periodista pertrechado con su cámara de fotos. No se lo pensaron dos veces, me giraron la silla para que me quedara frente a frente con el periodista, se apartaron y le dicen "señor, haga Ud. el favor de sacarla en el reportaje que vaya a hacer, que no sabe Ud. la ilusión que le hace, le gusta chupar cámara que no vea y lo de salir en los periódicos ya ni hablamos, eso es que le priva"; el pobre periodista se lo creyó y pensó: "pobre mujer, a esta la saco yo en primera página y doy el golpe" y se puso a fotografiarme en la silla y yo, con mi copa de vino en la mano, diciéndole "nooooooooooo, por favor, nooooooooooo, no les haga caso que estos están locos, que lo que quieren es reírse de mí porque no me puedo defender, por favor a mí no me saque en la silla", yo no sé si terminé saliendo o no porque, para curarme en salud, ni miré la televisión en varios días ni compré los periódicos pero reírse, lo que es reírse, sí que se rieron, hasta el periodista se rió.

Pero la cosa no se quedó ahí, no, hubo más. Cada vez que pasábamos por un stand donde los expositores eran conocidos nos regalaban cosas y ellos, sin cortarse un pelo, me lo ponían todo en la silla, los brazos llenos de bolsas colgando, botellas de vino encajadas en la silla rozándome los muslos, yo ya no podía más y les decía "que estamos dando un espectáculo, no me pongáis más cosas en la silla, por favor" pero qué va, el espectáculo lo dimos más tarde, en las siguientes visitas, ahora ya por el sector dedicado a los cárnicos. Nos pusieron varias bandejas con jamón de jabugo, ibéricos, cecina, etc. y, con la excusa de dejar paso a otros visitantes, me las colocaron encima de mis muslos y en mis manos, como si yo fuera una mesa, e iban comiendo de allí. De pronto me dicen: "vamos a seguir" el problema fue que seguimos pero yo seguía toda cubierta de bandejas y ellos le decían a todo el que se cruzaba con nosotros: "¿le apetece tomar algo?, tome, tome, Ud. no se prive" y tomaban, ya lo creo, tomaban de las bandejas que yo llevaba encima y yo como un tomate de roja. Cuando se acabó el contenido de las bandejas me las repusieron, que por algo conocíamos a muchos de los expositores ¿para qué tiene uno amigos?.

Yo no soy rencorosa pero esta, y las demás que me hicieron ese día y otros más a costa del esguince, se las tengo guardadas.

15 comentarios:

Chesana dijo...

No me extraña que se la tengas guardada. Fue toda una faena... aunque imagino lo bien que se lo pasaron a tu costa.

Madre mía como alguno tenga que ser "motorizado"!!!

Besos.

Rosana Martí dijo...

Vamos que no te aburriste para nada, divertida y de primera mano. En el fondo te quieren y te aprecían, creo que lo hicieron para que te sintieras útil, bueno yo siempre pienso positivamente de las personas, hasta que me demuestran lo contrario.

Besitos mi linda María, que bien me lo paso con tus anécdotas.

Carolina dijo...

Ahíii, me he podido reír a carcajadas con el anécdota.

Querida María, ni salir con la silla de ruedas en compañía de tus amigos... jajajajajjajaj que de seguro te dan otra sorpresa más.

Besitos y feliz fin de semana

ion-laos dijo...

Jajajajajaja, qué quieres que te diga???? jajajajaja. Lo que me ha llegado al alma ha sido esa pobre uña pintadita ella solita ahí asomada...jajajaja!!!


Buen finde, besoss!!!

andré de ártabro dijo...

muy bien relatado me has hecho sonreír en varias ocasiones, yo que tú no volvería en silla ni a una boda.
Precioso el relato y ¡buenos amigos vive Diosa!¿ para que quieres tú enemigos!
Un beso

Carmen Silza dijo...

Hablando de esguinces,hace una semana me hice uno por el dichoso tacón,iba con mi perro, antes de ir a trabajar,y porque no, meto el pie en un hoyo,Dios!!! que daño me hice...A las dos horas más o menos no podía andar,un dolor terrible,no pude ir a trabajar,sola ,con mama en casa,mis hijos trabajando,nadie me podía llevar a urgencias,a todo esto, mi mama llorando,porque decía,- ¿Quien me va a hacer ahora la comida?,jajajaaa,¡pobrecita!...Como me veía el mundo a mis espaldas,se me ocurrió coger una bolsa de plástico y la llene de cubitos,y con ella estuve, como una hora,seguidamente ,me aplique crema antiinflamatoria,varias veces...Me puse una venda elástica,y me tome un analgésico antiinflamatorio.y me tumbe en el sofá toda la tarde con la pierna en alto..Llego la hora de acostarme,y cuando amaneció,podía andar perfectamente,y el dolor había desaparecido,solo me quedó un rumor,que duró unos dos días.....Esto me ha pasado más de una vez,por los dichosos tacones..Paso de ir al médico...Por supuesto que si me hubiese roto el ligamento,otro gallo hubiese cantado....Bueno, me parece que me he excedido,jeje...Gracias María ,y buenas noches.

Gala dijo...

La pobre!!
Anda que.. con amigos así quien quiere enemigos, te confundieron con el carrito de la compra...
Nena... yo me vengaria... sutilmente... pero.. vamos que se me escapaban...
Jajajaja, es bromita, me he reido mucho leyendo tus aventuras...

Me encantas... siempre me sacas una sonrisa, y hoy ciertamente la necesitaba... así que gracias mi niña.

Besitos mil.

chus dijo...

Maia se ante esa situacion lo mejo es seguir el juego sino sientes verguenza, impotencia....... y mucho mas, pero no queda otra. Besos.

ALBORADA dijo...

Jajajajjaja, con amigos como esos...

Muy buen relato y entretenida fiesta, si señor.

Saluditos

Mati® dijo...

La primera vez que lo leí me dió la risa, hoy me parto...
jajajajaaaaaaaaaa

mare mía
jajajajaaaaaaaa

MEN dijo...

jajaja que bueno!!! Lo siento, seguro que lo pasaste fatal pero lo has contado tan divertido que he tenido que reírme. Me encantan tus amigos jajaja un poco locos eso sí. Lo de la entrada fue buenísimo. Admiro tu paciencia y no me extraña que las tengas todas apuntadas, pero no olvides ni una jajaja. Ya sabes eso de “Donde las dan las toman”. Hay que tomarse la vida con humor es mucho mejor. Un bessito

Luis Fernandez Duque dijo...

Yo no es que se la guardaba, esque los mataba jaja.
Un abrazo !!

Jose Antonio dijo...

Un poco cabroncetes si que fueron, buesno , eso está bien saberlo po si acaso le pasa a uno, lo importante es el buen humor con que te lo tomaste
Un beso

*Inesperada* dijo...

Ya te he dicho muchas veces que me encanta leerte, cuando nos cuentas las cosas que te han sucedido,desde el humor actual, aunque en su momento te enfadaran.
Tienes unos amigos muy gamberretes, pero a la par adorables, esa complicidad es envidiable.
Espero que se dilaten en el tiempo y que vayáis rotando en las bromitas.
Lo mejor de todo las risas cuando todo se comenta, a posteriori.
Y claro está tener unos amigos tan increíbles como tienes.
Me ha encantado, me has hecho acercarme más a tí.
Un beso guapa, eres adorable.
* P.d.
Dí que sí, aún en una silla de ruedas, siempre con las uñitas impecables, siempre perfecta.
No pierdas nunca esa costumbre, que tu... LO VALES.

Mos dijo...

pAISANA, ERES UN SACO LLENO DE SORPRESAS.
lO QUE NO TE PASE A TI, NO LE PASA A NADIE.
yO TAMBIÉN SE LA GUARDARÍA, FALTARÍA MÁS.
uN ABRAZO DE mOS DESDE FUERA DE MI ORILLA.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...