19 de octubre de 2014

Día mundial del cáncer de mama y "Ayyyyy, se me ha perdido un teta"


Este post lo publiqué hace varios años pero, como hoy es el día mundial del cáncer de mama, lo recupero. También lo hago como un pequeño homenaje a mi tía, la protagonista de la anécdota que narro a continuación que, en su momento, fue capaz de vencer un cáncer de mama y hoy, en cambio, está vencida por el maldito Alzheimer.

A mi tía se le detectó hace casi 40 años un quiste en el pecho, se lo quitaron, se le reproducía y así sucesivamente hasta que, a la séptima ocasión casi 5 años después, tuvieron que extirparle el pecho y darle mucha quimioterapia.

La cirugía de entonces era muy drástica, se aplicaba mucho aquello de cortar por lo sano y con la quimioterapia lo mismo, no estaba ni mucho menos lo avanzado que ahora mismo. Ella las pasó muy "putas", se sintió morir en varias ocasiones pero era y es una mujer maravillosa, con unas ganas de vivir impresionantes y decidió luchar, luchar porque era muy joven, porque tenía dos hijos pequeños y un marido a los que adoraba y, sobre todo, porque ella se quería.

Quererse uno mismo es muy importante, para luchar contra enfermedades y para todo en esta vida. Yo soy de la opinión de que si te quieres incluso estás más guapa. Y, repito, mi tía se quería y mucho y eso y sus ganas de vivir hicieron un milagro que hasta los médicos veían complicado. Se quedó calva con la quimioterapia pero ella, adelantándose a la jugada, se compró una peluca preciosa que todavía conserva y, aunque no la usa, la lleva de vez en cuando a lavar y arreglar porque es un recuerdo de su triunfo, de su victoria contra el cáncer.

A ella, como he dicho, le extirparon el pecho entero y, por aquel entonces, no se hacía la cirugía reconstructiva que se hace ahora y que otras mujeres de mi familia que también han padecido lo mismo y han triunfado sí se han hecho. Ha utilizado siempre prótesis que se ponían debajo del sujetador o del bañador y, precisamente del bañador, es de lo que quiero contar una anécdota.

Un día en la playa, siendo mis hijos pequeños, mi tía jugaba con ellos a bucear, dar volteretas dentro del agua, etc. y, en una de esas piruetas, se le salió la prótesis mamaria del bañador y, ni corta ni perezosa, se puso a gritar: "ayyyyyyyyy, se me ha perdido una teta"; un señor que estaba cerca se acercó y le preguntó: "¿Sra. qué dice Ud. que ha perdido?" y ella, con la mayor naturalidad del mundo, le enseñó el hueco vacío del bañador y le dijo: "Señor, he perdido mi pecho", el señor le dijo: "Yo se lo encontraré" y vaya si lo hizo, éramos varios buscando la prótesis y ya desesperábamos de encontrarla cuando vemos llegar al señor en cuestión con ella en la mano y, tremendamente serio, le dijo: "Señora: aquí tiene Ud. su teta". Ella, impetuosa y graciosa como es, la enjuagó en el agua, se la colocó discretamente y, ya con sus dos pechos, le plantó dos besos al señor para darle las gracias.

En definitiva, lo que intento decir con esto, es que nuestra actitud ante la vida y las enfermedades hace mucho. Sé que es un tópico de narices eso de decir "como te empeñes te mueres", pero es que en muchos casos es así, porque como te pongas la cabeza bajo el ala y no le plantes cara al cáncer o a lo que sea que te haya tocado sufrir tú terminas muriéndote, aunque sea de asco. Y no importa si en el camino pierdes un pecho, una pierna o tu movilidad, ni si tienes unos dolores que te hacen reventar porque lo que de verdad importa es vivir y un trozo de carne más o menos como en realidad es un pecho no te hace ni mejor o peor persona ni más ni menos atractiva; ni el perder movilidad tampoco, ni el usar sillas de ruedas, porque puedes ser una "reina" teniendo que usarla o pudiéndote mover poco y puedes ser un "estropajo" no faltándote ningún trozo de carne ni ninguna facultad. Todo está en nosotros, en lo que nos queramos y en los "huevos" que le echemos a la vida.

5 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Es tal como dices.
La entereza con que se afronta cualquier enfermedad es clave para la curación.
Bien por tu tía.
Todo un carácter eh...

Besos.

Elena M. dijo...

Si , ahí está la clave .
Plantarle cara a la enfermedad .
Mi hermana también está en ello .
Tras la operación y la quimio , ahora esta a la espera de que transcurran los cinco años , en que algunos se reproducen de nuevo.
Lo lleva con mucha entereza .
Ayer participó en la cursa contra el cancer de mama .
Olé por tu tia .
Besos y abrazos repletos de cariño

Rafa Hernández dijo...

Desde luego de humor y fortaleza, tu tía anda más que sobrada. Muy buena entrada.

Besos María.

Agapxis Poveda dijo...

Quizás sea la única manera de vencer esta terrible enfermedad, armarse de valor y empezar a quererse a tomarse la vida con pinceladas de humor y coraje.
Saludos María todo un detalle compartir en tu entrada esta anécdota de tu tía y por recordar esta fecha de lucha por esta enfermedad.

Un abrazo María.

María dijo...

Como ya he leído la última entrada y ésta se me había pasado, te dejo aquí mi comentario.

Toda mujer que tenga más de cuarenta y cinco años tiene que acudir a hacerse una mamografía, mismamente, yo hace dos semanas me hice una, y así haré cada dos años, sin dudarlo, porque es mejor prevenir que curar.

Qué curiosa la anécdota que cuentas, y ella tan natural, como debe ser, con humor y simpatía, porque las cosas se llevan mejor desde el lado optimista.

Muy buena esta entrada.

Mil gracias por tu bonito micro que me sacó sonrisas, si quieres, puedes repetir.

Un beso, preciosa.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...