Sin propósito de enmienda

Hoy, que es el día que yo llamo “el día de los propósitos”, es decir, el propósito de adelgazar, el propósito de dejar de fumar, el propósito de ir al gimnasio y ese largo etc. que, en función de nuestros pequeños o grandes vicios o necesidades, nos hacemos cada uno para primeros de año, yo me declaro “sin propósito de enmienda”, salvo para terminar el libro de cocina que empecé este verano a marchas forzadas para dejarle a mis hijos cuando pensaba que me quedaban dos telediarios y luego, al ver que lo de morirme no era inmediato, dejé inconcluso con sólo 150 recetas y, en cambio, me hecho unos (llamémosle así) anti-propósitos: “el de hacer lo que me pida el cuerpo, siempre y cuando no haga daño a nadie, el de comer todo lo que me apetezca (con moderación de cantidad, por supuesto) y el de ser más egoísta, más caprichosa y todas esas cosas que están mal vistas y la lista de los propósitos que impliquen sacrificio la dejo en blanco.

¿Y por qué hago esto?, ¿Por hacer la contra y, al contrario que la mayoría, empezar el año sin hacer sacrificios sino todo lo contrario?; pues la verdad es que no, lo hago sólo porque esta vida es efímera y los problemas vienen, sin que nadie les invite y cuando menos se les espera, y te golpean y te limitan a su antojo, así que yo, como Pablo decía a quienes dudaban de la resurección de los muertos: “comamos y bebamos que mañana hemos de morir” o como Cayo Valerio Cátulo a su amada Clodia: “Vivamus”http://escribimospensamientos.blogspot.com.es/2010/09/vivamus.html.

Y, como el movimiento se demuestra andando, me dije ayer: “¿y qué mejor cosa para empezar el año que una tarta de caramelo rellena de profiteroles rellenos, a su vez, de nata al caramelo cosas ambas que, casualmente, tenía por el congelador?”. En fin, que la hice, en realidad hice lo que pude y lo demás lo mandé hacer y, dicho sea de paso, me requemé un poco con mi hijo por su mala habilidad con la manga pastelera para rellenar los profiteroles y él, mientras lo hacía, no dijo nada y sufrió estoicamente mis suspiros de impaciencia pero anoche, cuando la partimos y yo dije lo orgullosísima que estaba de él por lo bien rellenos que le habían quedado, me dijo: “bueeeeeno, pues tampoco soy tan inútil rellenándolos como decían tu cara y tus suspiritos, ¿no?”. Y yo le respondí: “para algo eres hijo mío” y me quedé tan fresca.

8 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Pues me has dado una idea, yo sin hacer mal a nadie puedo prometer y prometo hacer lo que me dé la gana y sentir que estoy vivo ¡muy vivo!.
gracias por la idea. y que se cumplan todos esos gustazos.
Besos has sido como un ángel.

Mos dijo...

¡Cuánta sabiduría hay en tus palabras, paisana!: la vida es efímera y los problemas vienen sin que nadie les invite.
Nada que objetar porque me parece muy bien lo de hacer (en la medida de lo posible) lo que te venga en gana. También practicar lo del Cayo Valerio ese mientras el cuerpo aguante.

Qué hermosura de tarta y qué gusto poderle hincar el diente. Lastimica de zagal ayudante de cocina con la jefa al lado con el morro torcido.

María, disfruta todo lo que puedas.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Arturo dijo...

María:
Hiciste muy bien en no limitarte y hacer lo que te vino en gana.
Excepto tirarse de un avión en vuelo, sin paracaídas, o cosas similares, todo está permitido.
Por ello, ¡a disfrutar!, que: ¡año nuevo, vida nueva".
Un gran abrazo.

Rosa de los Santos dijo...

María , di que si , que lo malo ya se presenta cuando le da la gana!!
A disfrutar y ser feliz !!
FELIZ AÑO NUEVO Y MIL BESOS !!

Rafa Hernández dijo...

Ya sólo faltaba que no nos dejaran ni hacer lo que nos venga en gana, siempre y cuando por supuesto no pasemos la barrera de lo prohibido.

Besos MARÍA

Ginza dijo...

Por esa razón tampoco hice mi lista de propósitos, de antemano se que no las cumpliré.
Hay que vivir sin planear nada y que la vida se encargue de sorprendernos.

Estoy de vuelta con mi blog y me encantaría que me regalaras una visita ;)

Besos!

Dolega dijo...

Así es querida, ya bastante tenemos que lidiar con la vida como para ponernos propósitos pasajeros y bobos.
Un besazo y feliz año recién nacido.

Rosa Mª Villalta dijo...

Como siempre, es un placer leerte querida María. Espero y deseo que este año esté repleto de cosas hermosas para ti.
Muchísimos besos. Rosa.